El secretario general del PSC, Miquel Iceta, junto a Pedro Sánchez
El secretario general del PSC, Miquel Iceta, junto a Pedro Sánchez - Ignacio Gil

El PSC, otra vez entre la espada y la pared por el independentismo

Sus diputados no darán un «cheque en blanco» al PSOE para aplicar el artículo 155

BarcelonaActualizado:

Tambaleos para evitar males mayores a costa del independentismo. A la rebelión de algunos de los alcaldes del PSC que, en claro desacuerdo con la dirección, defendían el 1-O, la formación federada capea como puede ahora la estrecha colaboración del PSOE con el Gobierno de Mariano Rajoy para tomar medidas contra el estado catalán actual, un extremo que una parte de sus afiliados lamenta, y menos aún, siendo parte implicada en ello. Con la activación del artículo 155 de la Constitución a punto de caramelo, los socialistas catalanes suman complicaciones a su cada vez menor presencia en Cataluña.

La portavoz adjunta del PSC en el Parlamento catalán, Alícia Romero, fue tajante ayer mismo con la cuestión. «No daremos un cheque en blanco al PSOE» sin conocer qué sale del Consejo de Ministros extraordinario -previsto para esta mañana- y sin conocer el detalle del pacto con el Gobierno, avisó. Een declaraciones por los pasillos de la Cámara Alta, y tras dejar claro que los socialistas catalanes «no apoyan» el 155, la diputada confió en que se arranquen negociaciones para resolver el conflicto.

«Hasta que no se realice el pleno del Senado, hasta un minuto antes, seguiremos con el diálogo», insistió. «Y si resulta que acaba habiendo un pleno en que se plantea el 155, queremos ver qué tipo de intervención. Miquel Iceta ha dicho que daría apoyo al PSOE, pero no con todos los elementos ni en todas las circunstancias», recordó.

Frente a este escenario, la dirigente catalana aboga porque «se sienten a buscar un mínimo común denominador», como unas elecciones convocadas por Carles Puigdemont, que incluyan un programa especial para que las empresas que se están marchando de Cataluña regresen, pide. Sin querer hablar de alarma, Romero reconoce que la situación, con 1.300 pymes cambiando sus sedes sociales o fiscales, empieza a ser «preocupante».

Tensiones municipales

Por si esto fuera poco, los gobiernos municipales catalanes con presencia de los socialistas recelan cada vez más de sus socios. Es lo que ocurre en la alcaldía más importante de Cataluña, la de Barcelona, en la que los socialistas trampean un especialmente complicado gobierno en minoría con BComú, el partido de Ada Colau.

Lejos de apaciguar los ánimos, la alcaldesa puso más presión a la formación de Iceta y dejó claro que si llega una aplicación efectiva del 155, BComú «abrirá un periodo de reflexión y se valorará sus consecuencias» en la continuidad del pacto municipal. «El pacto con el PSC funciona bien y haré lo posible para defenderlo y ampliarlo y para trabajar de la mano PSC y para que no dé apoyo al 155», lanzó la alcaldesa en una entrevista en TV3.

En esta línea, la alcaldesa puso más presión a los socialistas. Recordó que el expresidente catalán, José Montilla, es senador y se preguntó si «alguien puede imaginarlo votando a favor intervenir y en contra de las instituciones catalanas» y criticó a Iceta por no ser «coherente» y llevar en la solapa la chapa del diálogo y «estar por el 155». En Barcelona, la oposición también lleva tiempo pidiendo que ambas formaciones rompan el acuerdo.

La tensión es similar o peor en otros ayuntamientos. La CUP exigió a la alcaldesa de Gerona, Marta Madrenas que pare de raíz el pacto con el PSC. En otros municipios con socialistas al frente no se ha llegado a este extremo, aunque sí que s están repitiendo las condenas contra la detención de los «Jordis», algo que el PSC se ha limitado a ver «desproporcionado».