La alcaldesa arropó ayer a la ONG Proactiva Open Arms que rescata inmigrantes en el Mediterráneo, a la que la justicia italiana le ha retenido un barco y acusa de tráfico ilegal de personas.
La alcaldesa arropó ayer a la ONG Proactiva Open Arms que rescata inmigrantes en el Mediterráneo, a la que la justicia italiana le ha retenido un barco y acusa de tráfico ilegal de personas. - AFP

La oposición pide que se fiscalicen las subvenciones de Colau a afines

El caso destapado por ABC constata que «hace lo que criticaba como activista», denuncian

BarcelonaActualizado:

Hechos que contradicen sus palabras. El aumento del 113,4%del presupuesto previsto por parte del Área Metropolitana de Barcelona para el Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona (Iermb), un instituto próximo a la alcaldesa, que ABC avanzó ayer, es un nuevo episodio de supuesto «amiguismo» del gobierno municipal de Ada Colau. Una vez más, la oposición en el Ayuntamiento de Barcelona lamenta que el gobierno liderado por la exactivista beneficie sin reparos a entidades y organismos de su entorno.

El portavoz económico del grupo municipal del PP, Javier Mulleras, incidió en declaraciones a este diario que «Colau está usando los impuestos de todos para subvencionar a sus amigos y afines, utilizando de forma sectaria los presupuestos públicos». «Está haciendo lo que criticaba como activista, utilizando el dinero de todos para favorecer solo a los suyos». En este sentido, el PP exige fiscalizar las subvenciones concedidas de forma arbitraria y «sectaria» e incide en que «adjudicaciones directas deberían ser extraordinarias y no recurrentes».

Desde el PDECat, la segunda fuerza en el Ayuntamiento, el portavoz municipal, Jaume Ciurana, destacó que «todo lo que prometía antes de llegar a la alcaldía se ha esfumado rápidamente». Además, incidió en que «el problema no es que los ‘think tanks’ –en alusión directa al Iermb– tengan presupuesto, sino que se utilicen con una visión partidista».

Por su parte, la presidenta municipal de Ciudadanos, Carina Mejías, criticó que «los que impulsaron el código ético y vinieron a regenerar la democracia son los mismos que en numerosas ocasiones han colocado a amigos, familiares y conocidos. Un pago de favores que en el caso de Gomà resulta más que evidente después de que abandonara la presidencia de Iniciativa en el Ayuntamiento». La formación naranja lamenta que con Colau «han resurgido técnicas de la vieja política como las puertas giratorias».

Además, la portavoz del PSC en el Ayuntamiento, Carmen Andrés, también denuncia que «Colau hace como alcaldesa lo que criticaba como activista:para los amigos, vía directa y lo que haga falta. Allana el camino a la gente y a entidades de su entorno». Para la formación socialista, que hasta hace medio año era socia de gobierno en el consistorio barcelonés, la alcaldesa «llegó a la alcaldía proclamando el cambio, y el único cambio que ha habido ha sido de amigos».

Acto unitario de denuncia

En paralelo, la gestión de la alcaldesa volverá a conseguir, por segunda vez en este mandato, que los grupos de la oposición celebren esta mañana un acto de denuncia conjunto. Si hace justo dos años la oposición dejó de lado sus evidentes diferencias para presentar un manifiesto unitario sobre el tranvía –proyecto que, por cierto, está suponiendo uno de los últimos rifirrafes entre gobierno y oposición–, la escena se repetirá hoy, en este caso, por una cuestión relacionada con la Guardia Urbana.

Los grupos de PDECat, Cs, ERC, PSC y PP han convocado una rueda de prensa relacionada con el reglamento de segunda actividad del cuerpo policial municipal y para favorecer que los agentes que sufran alguna incapacidad puedan seguir desempeñando tareas dentro del cuerpo, especialmente si la incapacidad llega de un accidente laboral.

En esta ocasión, no estarán los líderes de las formaciones pero sí ediles de sus equipos. La fotografía de unidad, sin embargo, puede ser un nuevo revés para el gobierno de Colau, que a catorce meses para las próximas municipales afronta un último año de mandato en minoría y sin el apoyo claro por parte de ningún partido de la oposición.