Sergio Morate, acusado del doble crimen de Cuenca
Sergio Morate, acusado del doble crimen de Cuenca - EFE

Caso Morate«La noche anterior al crimen, Morate me preguntó por la extradición y la prescripción de delitos»

Un amigo de la infancia del acusado del doble crimen relata la sorprendente conversación

CuencaActualizado:

«La noche anterior (5 de agosto) fui al cine con mi novia. Al volver estaban reunidos varios amigos en Palomera, entre ellos Sergio, y tuvimos esa conversación, hablamos de casos de crímenes como el de Marta del Castillo y otros más que no recuerdo exactamente». Son palabras de Eliseo S., amigo de los veranos de Palomera de Sergio Morate, acusado del asesinato de Marina Okarynska y Laura del Hoyo a quien se juzga desde ayer en la Audiencia de Cuenca. Eliseo es licenciado en Derecho. «Me preguntó por la extradición y la prescripción de delitos, pero no le di importancia», ha confirmado el testigo a preguntas de la fiscal, Cristina Moruno. Había cuatro personas en total.

Veraneaban en Palomera desde pequeños y se frecuentaban a partir de los once o doce años. «Le vi sobre las nueve y media de la noche ese mismo día, en casa de Carlos, nos dijo que no quería salir porque no se encontraba bien», ha explicado el testigo tras dejar claro que ya no es amigo de Morate y que no ha vuelto a verlo desde aquella noche del doble asesinato. Pese a que Sergio les había dicho que no iban a salir sobre las doce de la noche fueron a su casa, a la puerta, a ver si salía un rato. «No quiso y esa noche no nos movimos del pueblo. Fue la última vez que lo vi».

Eliseo ha asegurado al Tribunal que solían salir algunas noches por los caminos de alrededor y conocían la zona. Normalmente lo hacían en el Opel Frontera de Morate. El testigo asegura que nunca llegaron ese verano a «El Bodegón», el paraje junto al nacimiento del río Huécar donde fueron hallados los cadáveres de las víctimas. «En otros años seguramente habremos pasado por allí».

Sergio no les dijo nada de que iba a ir a un concierto. «Le vi normal la semana de antes. No le vi mal por lo de Marina, incluso hablaba de quedar con otras chicas». Conocía al rumano Istvan Horvath, pero no querían tener mucha relación con él porque lo había conocido en prisión. Este testigo contó en su día a la Policía que pensaba que Sergio había matado a Marina y Laura.