Morate, en el juicio - ABC

«Levanta la cabeza, desgraciado, y mira a mi madre»

La hermana de Marina Okarynska increpa a Morate antes de empezar a declarar

CuencaActualizado:

«Me acojo a mi derecho a no declarar». «No, no, no y no». Son las únicas palabras que le hemos oído a Sergio Morate en la primera sesión del juicio que ha empezado en la mañana de este lunes en la Audiencia de Cuenca cuando el presidente del Tribunal le ha preguntado si iba a declarar. Ni siquiera ha respondido a las preguntas de su abogado. A Morate, casi ausente, se le acusa del asesinato Marina Okarynska y Laura del Hoyo, el 6 de agosto de 2015, un doble asesinato por el que la Fiscalía le pide 48 años de cárcel. El acusado se ha negado a explicar su versión de los hechos y ha mantenido una actitud distante, como si no fueran con él las duras acusaciones que se han oído en la Sala.

Tras su negativa a declarar, han comparecido como testigos los tres familiares más directos de su exnovia Marina: la madre Olha, enlutada de los pies a la cabeza y con mirada ausente; el padre Yevhen, y la hermana Alina, que parece una gota de agua de Marina. Antes de empezar su testimonio, Alina ha mirado a Sergio Morate, rapado, con pantalón de chándal y sudadera gris con capucha y ha parecido que le escupía: «Levanta la cabeza, desgraciado, y mira a mi madre», ha dicho.

Ha sido uno de los momentos más duros de la sesión de la mañana, dedicada en su mayor parte a resolver cuestiones previas. El abogado de la defensa ha pedido que el juicio se celebre a puerta cerrada y que se incomunique al Jurado durante todo el juicio. El magistrado presidente no ha aceptado la petición (el Jurado se ha reunido a deliberar y tampoco lo ha considerado necesario), aunque ha precisado que quizá algunas diligencias sí se realicen sin presencia de medios.

Sergio Morate ha llegado a la Audiencia de Cuenca cinco minutos antes del inicio de la sesión, previsto para las nueve y media de la mañana. Nada más bajarse del furgón de la Guardia Civil familiares y amigos de las víctimas le han insultado y gritado: «Asesino», ha sido lo más suave que ha escuchado, camuflado bajo la capucha gris de su sudadera. En la sala de vistas, repleta, aguardaban ya el resto de conocidos y familiares, muchos de ellos enlutados de pies a cabeza. Allí, el acusado se ha acogido a su derecho a no declarar. Morate, al ser preguntado, ha cogido el micrófono y ha dicho que no va a contestar, ni siquera a su abogado.

La sesión ha comenzado con las cuestiones previas. El abogado de Morate ha pedido que el Jurado permanezca incomunicado durante los días que dure el juicio y que estas se celebren a puerta cerrada, apelando a la contaminación de los siete hombres y dos mujeres que lo integran. La fiscal Cristina Moruno, fiscal delegada de violencia sobre la mujer, se ha opuesto a las peticiones de la defensa aunque ha abierto la posibilidad de que determinadas actuaciones sí se celebren a puerta cerrada o sin la presencia de los medios. «Lo importante es que ustedes valoren solo lo que se expone en Sala», ha argumentado al Jurado. Los abogados de la acusación, incluido el que representa a la Junta de Castilla La Mancha se han sumado a la representante del Ministerio Público.

El presidente de la Sala, que preside además la Audiencia de Cuenca, José Eduardo Martínez Mediavilla, ha hecho un receso para que deliberara el Jurado. «Somos personas lógicas capaces de basarnos solo en las pruebas expuestas y no en lo visto en redes sociales y medios de comunicación», ha sostenido el portavoz del Jurado a la vuelta del receso, al tiempo que ha dicho que solo consideran necesario que se celebre a puerta cerrada alguna sesión en la que se aborden temas delicados.