Vídeo: Màxim Huerta, el ministro más breve de la democracia / Foto: Màxim Huerta, el pasado viernes en Moncloa - Foto: JAIME GARCÍA / Vídeo: ATLAS

Màxim Huerta, el ministro más breve de la democracia

Aunque solo ha ocupado el cargo durante siete días, el periodista no es el único en durar poco tiempo, pues los Gobiernos españoles han vivido la marcha de responsables de áreas a los pocos meses de hacerse con el puesto

Ya en 1994, Vicente Albero, ministro de Agricultura de Felipe González, dejó el cargo por no declarar a Hacienda unas cédulas hipotecarias

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Màxim Huerta, el fichaje más mediático del equipo de Gobierno de Pedro Sánchez, se ha visto obligado a dimitir como ministro de Cultura y Deporte tras solo siete días en el cargo como consecuencia de la información publicada por «El Confidencial» que destapa que fue condenado en 2017 por defraudar a Haciendo 218.332 euros con una sociedad que constituyó en el año 2006. Con este tiempo como responsable del Ministerio —menos de una semana— se convierte en el ministro más breve de la democracia de España. En cuanto a la pensión, Huerta cobrará alrededor de mil euros que le corresponden por estos días al frente del Ministerio, ya que la ley establece que los exministros tendrán derecho a percibir, a partir del mes siguiente en que se produzca el cese y durante un plazo igual al que hubieran desempeñado el cargo, una pensión indemnizatoria del 80% del salario con un máximo de dos años.

Con la moción de censura a Mariano Rajoy y el cambio de Gobierno, Román Escolano, ex ministro de Economía tras la marcha de Luis de Guindos como vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), se convertía en uno de los políticos españoles que menos había durado en ese cargo, pues solo estuvo tres meses, aunque con alguna excepción de otros Ejecutivos de la democracia. Sin embargo, la dimisión de Huerta arrebata ese puesto a los que, en su día, fueron los más breves.

El ministro que, hasta ahora, menos tiempo había durado en el cargo se remonta al Gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo. Se trata de José Luis García Ferrero, responsable de Agricultura, Pesca y Alimentación entre el 13 de septiembre y el 2 de diciembre de 1982, es decir, 81 días. En concreto, fueron 47 los días que ocupó el puesto en plenitud, ya que el resto de tiempo lo hizo en funciones mientras Felipe González formaba su Ejecutivo.

Y aunque la brevedad no ha sido tanta, ha habido otros ministros a lo largo de la democracia española que no han llegado al año en el cargo. El ministro de Trabajo del último Gobierno de Adolfo Suárez, Félix Manuel Pérez Miyares, permaneció únicamente cinco meses en su puesto. Llegó el 9 de septiembre de 1981 —tras la salida de su predecesor, Salvador Sánchez-Terán— y hasta el 26 de febrero del mismo año, cuando fue destituido.

Precisamente fue la llegada de Leopoldo Calvo-Sotelo a la presidencia del Gobierno lo que dejó a Pérez Miyares sin cartera. Pero no fue el único, ya que con el nuevo jefe del Ejecutivo también se quedó sin cargo Eduardo Punset, hasta entonces ministro de Relaciones de Comunidades Europeas. El catalán solo estuvo cinco meses, el mismo tiempo que aguantaría diez años más tarde el por entonces ministro de Interior, Antoni Asunción. Desde el 24 de noviembre de 1993 y hasta el 5 de mayo de 1994 fue el máximo responsable de Interior durante el mandato de Felipe González. Sin embargo, se vio obligado a dimitir tras la fuga del exdirector de la Guardia Civil Luis Roldán.

Siguiendo con el orden de duración en el cargo, el siguiente ministro más breve aguantó seis meses: Enrique Fuentes Quintana. Ocupó el cargo de responsable de Economía y vicepresidente del Gobierno de Adolfo Suárez entre el 4 de julio de 1977 y el 24 de febrero de 1978, cuando presentó su dimisión. Pero Suárez también tuvo que enfrentarse a la marcha de un ministro de Cultura —como este miércoles ha vivido Pedro Sánchez— con la marcha de Ricardo de la Cierva, que permaneció en el puesto durante ocho meses, desde el 18 de enero de 1980 hasta el 8 de septiembre de ese mismo año.

Pero la cifra de los ocho meses la supera una ministra del segundo mandato de José María Aznar, Julia García Valdecasas, que ocupó el cargo de ministra de Administraciones Públicas y Política Territorial durante siete meses, entre el 3 de septiembre de 2003 y el 18 de abril de 2004.

También Sebastián Martín Retortillo, ministro adjunto de Administraciones Públicas, tuvo un mandato breve durante la presidencia de Adolfo Suárez: nueve meses, desde el 2 de mayo de 1980 hasta el 25 de febrero de 1981. Aunque sin duda el abandono más metafórico y equiparable con la situación de Màxim Huerta es el de Vicente Albero, ministro de Agricultura durante diez meses —entre el 12 de julio de 1993 y el 4 de mayo de 1994, cumpliendo el requisito de la brevedad que tratamos— durante el Gobierno de Felipe González, que dejó el cargo por no declarar a Hacienda unas cédulas hipotecarias.