España

Matas se desvincula ante el juez de la contratación de los arquitectos del Palma Arena

El expresidente balear, que se sienta de nuevo en el banquillo, se declara inocente de los delitos de fraude, prevaricación y falsedad por los que ahora se le juzga

El expresidente balear Jaume Matas junto al que fuera su director general de Deportes, José Luis Ballester
El expresidente balear Jaume Matas junto al que fuera su director general de Deportes, José Luis Ballester - EFE

La Audiencia Provincial de Palma acoge desde este lunes un nuevo juicio contra el expresidente balear Jaume Matas, por las piezas separadas número 8 y número 9 del caso Palma Arena. Ambas piezas se juzgan finalmente como una sola. En la pieza número 8 se investigó el proceso de contratación por parte del Govern del arquitecto Ralph Clemens Alexander Schürmann, que fue quien en 2004 diseñó el proyecto del Palma Arena. Por lo que respecta a la pieza número 9, las indagaciones se centraron en la contratación de los dos arquitectos que continuaron con el proyecto del velódromo a partir de 2005, los hermanos García Ruiz. Tanto en un caso como en otro, las contrataciones se hicieron sin que previamente se hubiera convocado un concurso público. En su primera intervención esta mañana ante el juez, Matas ha negado cualquier posible actuación irregular y se ha declarado inocente de los delitos que se le imputan, en concreto, fraude a la Administración y prevaricación en concurso con falsedad.

El expresidente balear se enfrenta a una posible pena global de cuatro años de cárcel, dos por cada pieza. Matas ha reconocido hoy, como ya hizo en juicios anteriores, que tomó «la decisión política» de construir el velódromo, para la celebración del Mundial de Ciclismo en Pista de 2007. El expresidente se ha desviculado a continuación, una vez más, de los pormernores de la ejecución del proyecto, incluida en este caso la contratación de los tres arquitectos citados.

Junto al exmandatario balear se sienta también en el banquillo el ex director general de Deportes del Govern José Luis «Pepote» Ballester. Por su condición de acusado arrepentido, la Fiscalía Anticorrupción sólo pide para el exregatista olímpico una pena total de seis meses de prisión, sustituibles por una multa.

Tanto Matas como Ballester se enfrentan, además, al posible abono conjunto de 855.944 euros de responsibilidad civil por la pieza centrada en la contratación de los hermanos García Ruiz. De dicha cantidad, Matas debería abonar el 95 por ciento del total, mientras que «Pepote» Ballester aportaría el 5 por ciento restante. La Fiscalía también pide el posible pago de 16.326 euros, igualmente de responsabilidad civil, por la pieza relativa a la contratación de Schürmann. De esa segunda cantidad, Matas debería abonar el 90 por ciento del total, mientras que el restante 10 por ciento lo pagaría «Pepote» Ballester.

En la primera jornada de este juicio, Matas ha señalado que en 2004 «Pepote» Ballester le dijo que Schürmann era el arquitecto más indicado para el diseño del velódromo, propuesta a la que el entonces presidente autonómico no se opuso. Aun así, el expolítico mallorquín ha atribuido la contratación de Schürmann, realizada formalmente en enero de 2005, a la Consejería de Presidencia y a la Fundación Illesport.

Schürmann estaba colegiado en Alemania, por lo que legalmente era preciso que trabajase junto con algún arquitecto español para poder llevar a cabo su proyecto. «Llamé a los señores García Ruiz y les pregunté si podían ayudar a este señor —Schürmann— en este cometido», ha explicado Matas a preguntas de la Fiscalía. Schürmann fue despedido en 2006 y a partir de ese momento los hermanos García Ruiz pasaron a dirigir las obras. En cualquier caso, Matas ha insistido en que personalmente él no contrató a nadie.

Cabe recordar que, hasta el momento, el expresidente balear ha sido condenado en firme en dos de las piezas del caso Palma Arena ya juzgadas y resueltas. En un caso, debió cumplir una condena de nueve meses y un día de cárcel por tráfico de influencias, en concreto por favorecer a un amigo periodista con una subvención. En el otro caso, debió abonar 9.000 euros de multa por cohecho, al considerar el jurado que había presionado a un hotelero para que contratase a su esposa, Maite Areal.

Más recientemente, en febrero de este año, el tribunal del caso Nóos condenó a Matas a tres años y ocho meses de cárcel por un delito de prevaricación —en concurso con falsedad y malversación— y otro de fraude. Dicha pena se encuentra recurrida en la actualidad ante el Tribunal Supremo.

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