Cristina Cifuentes, durante su examen del máster ante la Asamblea - Ángel de Antonio

Máster CifuentesEl «mastergate» complica la remontada del PP a un año de elecciones

«Todo esto nos hace un roto de cojones», admite la cúpula horas antes de la convención nacional de Sevilla

La presidenta madrileña recibe el apoyo de Génova aunque se teme que el desprestigio sufrido lastre su cartel

MadridActualizado:

«Todo esto nos hace un roto de cojones». Un miembro de la dirección nacional del PP verbalizó así ayer a ABC el estado de profunda preocupación en el que vive el partido desde que estalló el escándalo por el máster de Cristina Cifuentes. La polémica, aún por zanjar según reconocen muchos en el PP, no solo amenaza el prestigio político de la presidenta madrileña, sino que arruina la convención nacional que celebran en Sevilla durante los tres próximos días.

Una cita que el partido lleva meses preparando con esmero y que pretendían llenar de «contenido político» para remontar ante el avance imparable de Ciudadanos en toda España. Pero la crisis de crédito que sufre la presidenta madrileña, que denuncia ser víctima de una cacería de la oposición, contagia a todos a un año de las elecciones municipales y autonómicas.

La propia Cifuentes, indiscutible hasta ahora, puede ver peligrar su candidatura por el desgaste de su imagen. Mantiene el apoyo de Rajoy, pero en el PP no todos ven tan claro que llegue a 2019. «Paso a paso», indican en la cúpula, donde se teme que el descrédito por el «mastergate» lastre su cartel. Algunas fuentes apuntan a que esta polémica hará que el proceso de designación de candidaturas, al menos en Madrid, quede relegado un tiempo, descartando que sea antes del verano.

La líder autonómica más destacada de los populares se sometía ayer al escrutinio político en la Asamblea de Madrid, obligada a dar explicaciones convincentes sobre su título cursado en la Universidad Rey Juan Carlos, supuestamente de manera irregular. Génova también las esperaba, las necesitaba. «Esperamos que esto sea el final», reconocían en la sede nacional horas antes de la comparecencia extraordinaria. Hubo muchos televisores conectados a la Asamblea en el cuartel general de los populares.

«Ha estado sólida»

«Confiemos en que esta tarde quede todo completamente zanjado», deseó el coordinador general, Fernando Martínez Maillo, en un encuentro con los periodistas para preparar el cónclave más importante del año. El PP se ve envuelto en la polémica del máster de Cifuentes justo cuando se disponía a hacer anuncios de calado político y rearmar su programa electoral de 2019. Pero Rajoy, sus ministros y sus futuros candidatos -hasta 2.500 invitados- quedarán atrapados por esta crisis personal que no cesa.

Génova se libra de su peor pesadilla: revivir la amenaza de moción de censura que tumbó, justo hace un año, al presidente de Murcia

Una vez escuchada Cifuentes la dirección nacional se apresuró ayer a cerrar filas convencidos de que su comparecencia fue «sólida», «contundente» y valoraron que aportase «más pruebas documentales» para defender su inocencia. Pero el PP no se quita el miedo del cuerpo y asume que el escándalo no está resuelto. Hasta en la cúpula se reconoce que para convencer a la opinión pública aún debe enseñar el trabajo de fin de máster, que no encuentra en casa pero busca la Universidad. «Esto no ha acabado».

De momento, Génova se libró al menos de su peor pesadilla: revivir la amenaza de la moción de censura que justo hace un año, el 4 de abril de 2017, tumbó al presidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez. Solo por eso la dirección respiró ayer más tranquila tras ver cómo Ciudadanos le daba aire político a Cifuentes, limitándose a invocar una comisión de investigación. Hubo contactos ayer entre las direcciones de los dos partidos.

En el PP creen que hasta que Cifuentes no muestre su trabajo de fin de máster no «acallará bocas» y la presión seguirá hasta 2019

Terminado el Pleno en la Asamblea de Madrid, la cúpula del PP, que durante toda la mañana estuvo en vilo, sostuvo que sus explicaciones fueron «convincentes» y «contundentes». Sus razones ampliadas despejaban la sombra de sospecha sobre una supuesta falsificación que Cifuentes niega. En todo caso, insisten en el PP, ha podido haber irregularidades o negligencia de la Universidad en el proceso de tramitación del título.

Apoyos medidos

Hasta ahora, la teoría más abonada en el PP era que Cifuentes estaba siendo víctima de una cacería. La propia secretaria general, María Dolores de Cospedal, que es «amiga» personal de la presidenta madrileña, lo denunció en Twitter un día después de estallar la noticia sobre la irregularidad de sus notas del máster en el «diario.es».

También se especuló con la idea del «fuego amigo». Incluso Cifuentes reconoce que ha pisado demasiados callos en el partido, donde no todos digieren bien su cruzada regeneracionista contra la era Aguirre. «Van a por mí», avisó a su equipo hace meses.

Lo que sí mantiene Cifuentes es el apoyo de Rajoy, que el martes consideró lo suyo una «polémica bastante estéril». Otros altos cargos explicitaron su apoyo a la dirigente regional. «Cuenta con la confianza del PP y el apoyo a su labor como presidenta del PP de Madrid y de la Comunidad», dijo en Twitter Pablo Casado.

Pero a nadie se le escapa que la dirección nacional ha estado midiendo mucho estos días su respaldo público a Cifuentes. «¿Cómo ha podido arriesgarse a algo así?», se preguntó un portavoz de Génova, donde muchos siguen cuestionando su estrategia de defensa, oculta durante días, «por enfermedad», según precisó ayer. «Es que si tú sales y lo explicas mejor... Lo que parece es que ha hecho la del avestruz, y eso nos ha matado», apunta un cargo del comité ejecutivo. Otro alto cargo insistía anoche en que mientras no presente su trabajo de fin de máster no «acallará bocas».