Uno de los heridos tras el asalto masivo de hoy a la valla -  EFE

Unos 500 inmigrantes acceden a Ceuta en un asalto masivo a la valla

Durante el asalto han resultado heridos alrededor de 25 inmigrantes y tres guardias civiles

CEUTAActualizado:

Con gritos de «libertad, libertad» y «gracias España» han entrado este viernes en Ceuta alrededor de 500 inmigrantes subsaharianos que han conseguido saltar el doble vallado por diferentes zonas de la frontera con Marruecos.

Un total de 25 inmigrantes han tenido que ser trasladados al hospital de Ceuta este viernes tras la entrada en la ciudad autónoma a través de distintos puntos del doble vallado de 8,2 kilómetros de longitud, según han informado fuentes sanitarias y policiales a Europa Press, que ya habían explicado que también habían resultado heridos tres guardias civiles.

Después de más de un mes sin que se produjeran movimientos en la frontera —el último intento fue el primer día del año—, esta mañana se han vuelto a repetir las imágenes de inmigrantes subsaharianos corriendo por el entorno de la frontera y mezclándose con los ciudadanos.

En muchas calles aledañas al paso fronterizo se podían ver regueros de ropa tirada por el suelo. En la carretera había pantalones, chaquetas y muchos zapatos ... sobre todo zapatos.

Los inmigrantes se iban deshaciendo por el camino de todo lo que les pesaba en su deseo de llegar lo antes posible al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), donde los cánticos de «bosa, bosa» eran unánimes tanto en los recién llegados como entre los que ya estaban en Ceuta.

Pasadas las ocho de la mañana, unos 350 subsaharianos se encontraban a las puertas del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), donde se ha desplegado la Policía Nacional y varias unidades de la Cruz Roja les están prestado asistencia, según ha podido comprobar Efe.

Los equipos de asistencia han dado prioridad a los heridos, que presentan cortes y contusiones producidas al saltar el vallado, de unos seis metros de altura, y los que no tienen lesiones esperan en una explanada en el entorno de las instalaciones, cuya capacidad —512 personas— está habitualmente sobrepasada.

El asalto, según fuentes policiales, se ha registrado en torno a las cinco de la madrugada por cuatro puntos diferentes del perímetro fronterizo, por lo que se ha activado el Equipo de Respuesta Inmediata de Emergencia (ERIE), de la Cruz Roja, para atender a los inmigrantes.

El «bosa, bosa», que significa «victoria» en fula, lengua hablada en África occidental por la etnia fulani, ha vuelto esta mañana a sonar con fuerza por las calles de Ceuta, donde decenas de inmigrantes expresaban su alegría por haber conseguido abandonar Marruecos y seguir su ruta europea.

«Muchas gracias España, se acabó todo», decían los inmigrantes a las puertas del Centro Temporal de Inmigrantes mientras dos de ellos se envolvían en la bandera de España, como aferrados a su buena suerte por haber logrado acceder a la ciudad.

«Ya se ha acabado Marruecos», decía a Efe uno de los subsaharianos que aguardaba tirado en el suelo a que le tocara el turno para acceder al interior del CETI, donde la Policía Nacional ha desplegado un operativo especial.

Últimos saltos

La última entrada masiva en Ceuta ocurrió el pasado 9 de diciembre cuando 438 subsaharianos accedieron a la ciudad en lo que se consideró la entrada más multitudinaria hasta entonces, que intentaron más de 800 personas.

En la madrugada del pasado 1 de enero, 1.100 subsaharianos protagonizaron un intento de entrada masivo a la ciudad, aunque sólo dos, que resultaron heridos, lograron su objetivo.

En el asalto resultaron también con lesiones cinco agentes de la Guardia Civil y 50 miembros de las Fuerzas Auxiliares marroquíes, según informó entonces la Delegación del Gobierno en Ceuta, que destacó que los inmigrantes habían actuado de forma «violenta y organizada», con «barras de hierro, cizallas y piedras de gran tamaño».

Según datos difundidos este miércoles por la Agencia Europea de Fronteras (Frontex), en 2016 entraron 1.000 inmigrantes a través de las vallas de Ceuta y Melilla, una cifra que supuso un récord a la baja respecto a ejercicios anteriores.