El exministro socialista aanunció su decisión ayer durante un acto en Bilbao
El exministro socialista aanunció su decisión ayer durante un acto en Bilbao - EFE

Jauregui deja la política: «No lo habría anunciado si no fuera por la humillación constante»

Ramón Jauregui anunció ayer que lo deja tras cuatro décadas de trayectoria y encontrarse actualmente muy distanciado de la Pedro Sánchez y la dirección actual

MadridActualizado:

El histórico socialista Ramón Jáuregui anunció ayer que pone fin a su carrera política tras más de cuarenta años de servicio público. El exministro cumplirá 70 años el próximo mes de septiembre y actualmente ocupa un escaño en el Parlamento Europeo, con lo que si no decide dejar antes su acta como europarlamentario su larga trayectoria culminaría dentro de poco más de un año, cuando en mayo de 2019 concluya la legislatura europea.

Jáuregui anunció su decisión durante un acto en Bilbao en el que se conmemoraba el 25 aniversario de la fusión entre PSE y Euskadiko Ezkerra. «Aprovechando que os tengo a todos quiero terminar diciendo que estos años os he representado en multitud de sitios porque me habéis dado ese inmenso honor. Os quiero decir que cuando ya termina mi actividad política no he encontrado mejor momento para despedirme que éste».

En política nacional llegó al máximo nivel durante un breve periodo de tiempo. José Luis Rodríguez Zapatero lo incorporó a su gabinete al final de su mandato, en su última remodelación. Fue ministro de la presidencia entre octubre de 2010 y diciembre de 2011. En declaraciones a ABC, el exlendakari Patxi López lo define como «uno de los grandes referentes» del socialismo vasco. «Sin Ramón no se entendería nuestra historia reciente porque la hizo él con otros socialistas de esa generación como Txiki Benegas o Fernando Buesa».

Una última batalla

Desde julio de 2014 era eurodiputado. Desde octubre de 2016 era presidente de la Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo, un puesto en el que le colocó la gestora socialista tras el derrocamiento de Pedro Sánchez. Sustituyó a Iratxe García, pero tras la victoria de Sánchez en las primarias, Ferraz volvió a la situación anterior. En el proceso interno Jáuregui no escatimó opiniones contrarias a Sánchez. Cundo se percibió que sus posibilidades de recuperar el puesto en Ferraz eran reales, el político vasco dijo: «Me sorprende y me preocupa el apoyo a Sánchez porque quiero un PSOE ganador».

Esta última batalla orgánica le cogió ya en el último tramo de su carrera. Y aunque nadie duda de que su veteranía es cuestión fundamental de su decisión, al mismo tiempo pocos dudan que el sentirse relegado en el partido y el hartazgo por la situación interna han pesado en su decisión.

Una persona cercana a él manifestaba ayer tras conocer la noticia que «ya ha aguantado bastantes ofensas», en referencia a un intento frustrado de Ferraz por relegarle de algunas funciones en el Parlamento Europeo. Aunque era difícil imaginar ya un papel protagonista para él, esta persona se muestra convencida de que no lo habría anunciado «si no fuera por la humillación constante». Tras el adiós de Jáuregui, un antiguo dirigente muy alejado de la nueva dirección reflexionaba que «para muchos de nosotros es ya imposible seguir con ellos». Siguen pensando que Sánchez está edificando «su unidad» «contra la mitad del partido».

Los últimos acontecimientos no han ayudado a cohesionar al partido. La reforma del reglamento, el veto a Elena Valenciano y el modo en que se anunció la Escuela de Gobierno han vuelto a revolver al partido. Aunque dirigentes críticos han hecho un esfuerzo por acudir, como Emiliano García Page o Javier Lambán, las ausencias de Susana Díaz y Felipe González han sido definitivas para visibilizar un partido que no ha superado una de sus etapas más funestas. Entre los críticos corre como la pólvora estos días las palabras del secretario de Estudios y Programas de la Ejecutiva Federal, José Felix Tezanos, señalando que las encuestas son «una especie de brujería». Las consideran «ridículas» y ejemplo «del peor negacionismo».

La figura de Jáuregui volvió a evidenciar ayer la existencia de dos sensibilidades en el partido. Eduardo Madina o Susana Díaz fueron rápidos en brindarle su reconocimiento: «Ramón es un socialistas ejemplar, que en la política vasca, española y europea ha demostrado su inmensa valía. Quiero seguir aprendiendo de él. Gracias Ramón», escribió la presidenta andaluza. La cuenta oficial del PSOE y Pedro Sánchez solo lo hicieron después de que algunos medios constataran su silencio: «Nuestro compañero Ramón Jáuregui ha anunciado que en breve dejará la política activa. Gracias por un trabajo brillante en todas las tareas que has desempeñado y por toda una vida entregada al socialismo», escribió el secretario general.