España

Interior duda de la eficacia de elevar la alerta antiterrorista a su máximo nivel

El mensaje para el turismo sería demoledor y la utilidad, cuestionable

Decenas de personas acudieron anoche a la fuente de Canaletas
Decenas de personas acudieron anoche a la fuente de Canaletas - EFE

El Gobierno decide a partir de las diez de la mañana de hoy si eleva el nivel de alerta terrorista a su grado máximo, el 5, por los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils. En este asunto, según las fuentes consultadas por ABC, hay distintas opiniones aunque en el Ministerio del Interior se considera que no es necesario adoptar esa medida, «porque en este momento no se dispone de los elementos necesarios que lo justifique».

Las fuentes consultadas explican que, si se eleva a su máximo nivel la alerta antiterrorista, la única consecuencia práctica sería que el Ejército pasaría a ocuparse de la protección de las infraestructuras críticas y de los nudos de comunicación. «El problema -explican las fuentes- es que no se dispone de un solo dato de que se puedan producir atentados ni en unas ni en los otros».

Las consecuencias de adoptar una decisión como esa también tendrían implicaciones de tipo económico: «En un momento como éste, en el que el turismo está en su máximo apogeo, sería un mensaje muy duro elevar esa alerta. Sobre todo, porque no hay datos concretos de que pueda haber más atentados, porque si los hubiese que nadie dude de que la decisión se tomaría de inmediato, como sucedió después de los atentados del 11-M».

Hay otro elemento, según las fuentes antiterroristas consultadas por ABC, que desaconsejaría elevar el nivel de alerta: «El Ejército tiene enormes capacidades, pero entre ellas no está la gestión de grandes concertaciones de personas. Por tanto, un despliegue de estas características no garantiza mejores resultados».

En el lado contrario, algunos expertos consideran que elevar el nivel de alerta antiterrorista supondría lanzar un mensaje de tranquilidad a la sociedad, que vería una respuesta tangible del Estado más allá del resultado de las investigaciones de las Fuerzas de Seguridad. «Se tome la decisión que se tome -sostienen las fuentes consultadas-, la ecuación coste-eficacia no se sostiene con los datos disponibles».

Habría, obviamente, soluciones intermedias, como lo sería decretar esa alerta 5 solo para Cataluña, por un espacio de tiempo muy reducido, de modo que la sociedad pudiera identificar el despliegue como una respuesta proporcional al nivel de la amenaza terrorista.

Lo que todas las fuentes consultadas sostienen es que antes de tomar una decisión de ese calado es necesario elaborar los análisis de inteligencia necesarios cuando la información de lo sucedido esté más elaborada.

El nivel 4 de alerta antiterrorista se estableció en junio de 2015 tras los ataques yihadistas perpetrados en Francia, Túnez, Kuwait y Somalia y se reforzó tras los atentados de París. Elevarlo a 5 implicaría recurrir a las Fuerzas Armadas y la posibilidad de restricciones en el espacio aéreo.

Después de la reunión de hoy en el Ministerio del Interior su titular, Juan Ignacio Zoido, informará de la decisión adoptada al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de regreso en La Moncloa.

Otra de las cuestiones que se analizan, y no menor, es el coste de un dispositivo como el que está previsto con un nivel 5 de alerta terrorista. «La inversión económica que requiere un despliegue de estas características es muy fuerte y los resultados, cuestionables. Es mejor gastar ese dinero en Información e Inteligencia, que son los dos pilares sobre los que se asienta la eficacia de la lucha contra el terrorismo yihadista».

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