Carles Puigdemont
Carles Puigdemont - EFE

Interior blinda la frontera para evitar el paso de Puigdemont

El expresidente catalán plantea ahora otro referéndum con distintas opciones

BarcelonaActualizado:

«Ni en barco, ni en helicóptero, ni en el maletero de un coche». El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, aseguró ayer que la Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen un amplio despliegue para evitar que el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, fugado a Bélgica, llegue a cruzar la frontera y se presente en el Parlament para tratar de ser investido. «Estamos trabajando para que eso no puede ocurrir», apuntó Zoido asumiendo con todo la dificultad que supone controlar un linde atravesado no solo por grandes vías de comunicación, sino también por caminos rurales, según señaló en declaraciones a Antena 3. Zoido recordó que ya en su fuga a Bélgica Puigdemont jugó al despiste con diversos coches para burlar la vigilancia.

Por otra parte, y saliendo al paso de la demanda que desde el entorno de Puigdemont se plantea sobre una negociación política para evitar su detención, Zoido fue tajante: «Le puedo garantizar que la Justicia sin duda alguna va a recaer sobre él cuando le corresponda; beneficiado o premiado no va a ser». La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría añadió que es lamentable que Puigdemont pida tener garantías especiales cuando «la ley se aplica igual para todos y nadie puede pretender estar por encima de la ley ni pretender un trato privilegiado»

Precisamente, el expresidente fugado insistía ayer en esta línea, planteando una suerte de imposible pacto con el Gobierno para parar la acción de la Justicia. En su segunda jornada en Copenhaguen (Dinamarca), Puigdemont se reunió con unos pocos diputados -ninguno perteneciente a la coalición de gobierno-, a los que planteó que una posibilidad para desbloquear el conflicto en Cataluña podría ser la celebración de un segundo «referéndum», en el que, además de sobre la independencia se planteen otras fórmulas de encaje territorial. En paralelo, y sin despejar la fórmula sobre cómo piensa ser investido, Puigdemont aseguró estar «trabajando para estar allá», en alusión a su asistencia a la sesión de investidura.