Carles Puigdemont en Bruselas - Vídeo: El apoyo a la independencia en Cataluña cae 8 puntos (ATLAS)

El independentismo castiga a Junts Per Catalunya

Los partidarios de la vía unilateral se quedan en el 19,5 por ciento

BarcelonaActualizado:

La aplicación en Cataluña del artículo 155 de la Constitución y el resultado de las elecciones autonómicas del 21-D al Parlamento de Cataluña, en las que por primera vez un partido no nacionalista ganó en las urnas en votos y escaños, empiezan a tener una traducción demoscópica en favor de los constitucionalistas catalanes. Así se desprende del análisis de la «Encuesta sobre contexto político en Cataluña» elaborada por el Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat (CEO), que ayer dio a conocer el organismo público autonómico.

Casi ocho puntos porcentuales (7,9) ha bajado el secesionismo en Cataluña entre octubre de 2017 -fecha de la última encuesta de la Generalitat y del referéndum ilegal del 1-O- y el presente mes de febrero, cuando a los ciudadanos se les pregunta sobre sus preferencias si están a favor de que la región «se convierta en un Estado independiente». A favor, un 40,8%; en contra, un 53,9%.

Se invierten así los porcentajes de la anterior encuesta del CEO, coincidiendo con el punto de mayor efervescencia política independentista tras los acontecimientos parlamentarios de septiembre (6 y 7 de septiembre), los acosos a la policía judicial en varias consejerías (20 y 21 de septiembre) y la propia consulta ilegal (1 de octubre), cuando el sí llegó al 48,7% y el no se quedó en el 43,6%.

Cambio de tendencia

En esta línea, se rompe la tendencia que en las anteriores tres encuestas mostraba una mayoría de ciudadanos de Cataluña a favor de las tesis secesionistas, y refleja el peor dato para los partidarios de la independencia desde antes de marzo de 2015, si hacemos caso a la serie demoscópica del CEO.

Además, también decae la mayor distancia que había entre los dos colectivos en los últimos tres años, hasta ahora a favor del bloque secesionista (junio de 2017: 49,4%, 41,1%), al distanciarse en 13,1 puntos los favorables de la unión de Cataluña con el resto de España respecto a los que prefieren romper el país.

Con estos datos y preguntado por ellos, el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, señaló en la rueda de prensa, en Madrid, tras el Consejo de Ministros que no le sorprendían debido al comportamiento, en su opinión, «más bien valleinclanesco y espepéntico» que están protagonizando los líderes de los partidos secesionistas.

Para Méndez de Vigo, en base a estos resultados del CEO, cada vez más catalanes están empezando a cuestionar la «gran mentira» que se escondía en la propuesta de los partidos independentistas cuando aseguraban que Cataluña sería «una arcadia feliz» tras el 1-O.

Vía minoritaria

Otro de los datos relevantes que muestra la encuesta de la Generalitat es el minoritario apoyo que recibe la «vía unilateral» para obtener la secesión de Cataluña.

Solo el 19% de los encuestados responde que la mejor opción que debe adoptar el próximo gobierno catalán es la de «seguir con la vía unilateral hacia la independencia». Frente a este 19%, el 35,9% prefiere que la Generalitat busque «un acuerdo bilateral» con el Gobierno de España para desencallar el proceso secesionista y un 20.9% opta por un gobierno catalán que «abandone el proceso (independentista) y participe en la comisión de reforma de la Constitución y de reforma del sistema de financiación».

El 11,7% de los participantes en el sondeo es partidario de que Cataluña continúe «como hasta ahora» dentro del marco de la España de las Autonomías y el 2,2% defiende la recentralización de competencias autonómicas.

Retroceso electoral de JpC

Por otro lado, el CEO también preguntó sobre intención de voto tras las elecciones de diciembre de 2017 y el resultado ratificaría la victoria obtenida por la lista de Ciudadanos, encabezada por Inés Arrimadas.

Así, aunque Cs perdería entre uno y tres escaños, si se llevasen a cabo mañana unas elecciones al Parlamento de Cataluña, se mantendría como formación más votada (24,7%), en una horquilla de entre 33 y 35 escaños. Por detrás, ERC -con Oriol Junqueras en prisión preventiva- subiría entre uno y tres escaños, pasando de los 32 actuales a los 33-35 que señala la encuesta, y por detrás de Cs en voto: 22,9%.

El cambio más notable sería el de Junts per Catalunya (JpC), que pasaría de la segunda fuerza política parlamentaria, con 34 escaños actualmente, a los 29-31 asientos, perdiendo más de dos puntos porcentuales de voto (de 21,66% a 19,5%). De esta manera, los electores estarían castigando el bloqueo institucional que dirige el expresidente autonómico Carles Puigdemont (JpC) desde Bélgica, después de que saliera de España tras la puesta en marcha de la aplicación del artículo 155 de la Constitución y se iniciara, en paralelo, el proceso judicial en la Audiencia Nacional, primero, y el Tribunal Supremo, después, que investiga si -junto al resto del gobierno catalán- perturbaron el orden constitucional y cometieron varios delitos.

Tras Cs, ERC y JpC, el PSC que lidera Miquel Iceta podría perder entre uno y dos escaños de los 17 que tiene y CatComú, coalición bajo control del exdiputado en el Congreso Xavier Domènech, mantendría los 8 diputados que obtuvo el 21-D.

La CUP, por su parte, subiría de los 4 escaños a los 7-8 y del 4,46% de voto al 6%. La encuesta se realizó entre el 10 y el 30 de enero pasados (a 1.200 personas), antes por lo tanto de que la exportavoz de los antisistema Anna Gabriel decidiera fugarse de la acción de la Justicia y establecerse en Suiza y de que su compañera de formación Mireia Boya declarase ante el magistrado instructor del Supremo, Pablo Llarena. El PP catalán subiría en intención de voto, del 4,24% al 4,6%, pero podría perder un escaño de los 4 que obtuvo en la cita electoral del mes de diciembre.

También en relación a la proyección electoral, en unas elecciones generales ERC ganaría en Cataluña con 13 escaños; le seguiría En Comú Podem, 8-10; Ciudadanos, 8-9; PDECat, 7-9; el PSC, 6-7; y el PP, 2. La CUP no se presenta a la cita nacional.