Los jóvenes radicales de la organización Arran, durante el «escrache» en la sede del PP catalán
Los jóvenes radicales de la organización Arran, durante el «escrache» en la sede del PP catalán - ABC

Independencia y Països Catalans en la cantera de la CUP

La ideología de Arran, según sus propios textos, es «revolucionaria», de «izquierdas», «independentista» y en defensa de «la liberación nacional» de los Países Catalanes

BarcelonaActualizado:

Arran es un grupo radical considerado la rama juvenil de la CUP. Pese a que su fundación es reciente, verano de 2012, la organización se nutrió fundamentalmente de miembros de Maulets y Cajei, colectivos radicales que no renunciaron a la violencia, y se disolvieron en Arran.

La ideología de Arran, según sus propios textos, es «revolucionaria», de «izquierdas», «independentista» y en defensa de «la liberación nacional» de los Países Catalanes. Como la CUP, su defensa de la independencia de Cataluña es solo el paso previo para la confederación de los «países catalanes» junto con la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares y las zonas de Aragón y Francia en las que existen comunidades catalanoparlantes.

Este colectivo de jóvenes que se organiza entorno a Arran tiene mucha incidencia –aun siendo minoritarios– en ámbitos estudiantiles y de acción local. Una de sus estrategias que está dando mejores frutos es la de «colonizar» los ámbitos populares y asociativos, como los casales o ateneos.

Un ejemplo de estos son los centros sociales como El Tallaret de Sabadell, un centro popular del barrio de la Creu Alta que se autogestiona y toma el nombre del gentilicio por el que se conoce a los habitantes del barrio. Fundado en 2012, y hasta 2015, El Tallaret era un «casal independentista y popular». Pero con el objetivo de conseguir «un espacio reivindicativo y de implicación política» en Cal Balsach, el casal se unió a otras entidades, lo que «obligó» a renunciar al independentismo (solo) nominal. Así nació El Tallaret, casal popular de la Creu Alta.

Ya desde sus inicios, la sectorial local de Arran en Sabadell se involucró en la organización y gestión de El Tallaret, al lado de otras entidades de barrio como la de los cabezudos, los diablos, la asociación de vecinos y los «esplais» (que son organizaciones de esparcimiento infantil).

Otro de los ámbitos en los que Arran tiene predicamento es el de las universidades. En la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), verbigracia, es habitual el enfrentamiento de grupúsculos (con vínculos orgánicos a o por simpatía con Arran) con entidades como Societat Civil Catalana. Una tensión que se manifiesta a través del Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans, una entidad satélite de Arran.

Este colectivo no deja de convivir con las disputas internas que proyectan «sus mayores» de la CUP. Así, el magma radical juvenil está formado por varias almas ideológicas con dos espacios mayoritarios: los partidarios de anteponer valores de la izquierda radical por delante del secesionismo y los que argumentan que primero es necesaria la independencia para, luego, poder llevar a cabo la revolución de izquierdas.

En cualquiera de las dos tendencias el «enemigo» es común. El pasado 27 de marzo alrededor de 50 jóvenes se plantaron ante las puertas de la sede del PP catalán para exigir un referéndum secesionista en base a que «la autodeterminación no se negocia». Una decena de ellos intentaron invadir la sede. El escrache acabó con una denuncia del PP. La semana pasada, los seis miembros de Arran identificados y llamados a declarar en la fase de instrucción del juicio se negaron a acudir a la sede del tribunal. En otras ocasiones no tienen ningún pudor en firmar pintadas amenazantes en las fachadas del PP, CS, PSC y PDECat, o contra consejeros de la Generalitat, como el de Interior.

La organización en red y en el mayor número de sectores posibles es la clave de la expansión de la ideología alrededor de Arran. Otro ejemplo de ello es la Xarxa de Casals i Ateneus dels Països Catalans, una red de ateneos y centros sociales populares cuya principal función es la de coordinar y facilitar el trabajo de estos casales para gestionar mejor sus recursos. Su nexo: autogestión, anticapitalismo e independencia. La primera gran reunión o asamblea de todos estos centros fue en Sabadell, hace ahora seis años.