Los consejeros encarcelados, al llegar a la Audiencia Nacional
Los consejeros encarcelados, al llegar a la Audiencia Nacional - EFE

Independencia CataluñaLas razones para una prisión (in)condicional

La decisión del Supremo y la Audiencia sobre los investigados por el intento de secesión en Cataluña fue distinta porque las circunstancias que justificaban la prisión sin fianza cambiaron

MadridActualizado:

La decisión del Supremo y la Audiencia sobre los investigados por el intento de secesión en Cataluña fue distinta porque las circunstancias que justificaban la prisión sin fianza cambiaron.

Audiencia Nacional

Actitud de los «consellers»: los ocho exconsejeros del gobierno de Puigdemont fueron los primeros en declarar. Ahora se ha visto que la estrategia de defensa fue errónea, pues lejos de achantarse y proclamar la vuelta a la senda constitucional decidieron no responder a la Fiscalía y sólo a las preguntas de sus abogados.

Riesgo de fuga: para apreciar este riesgo, Lamela consideró fundamental «el hecho de que algunos querellados ya se han desplazado a otros países eludiendo las responsabilidades penales en las que pudieran haber incurrido», en referencia a Puigdemont y a cuatro exconsejeros.

Reiteración delictiva: la juez Lamela apreció un «alto riesgo» de que volvieran a delinquir, pues las «actividades delictivas descritas se han venido planificando y realizando de forma consciente por los querellados durante más de dos años», desde que comenzó en 2015 la andadura del proceso de independencia.

Destrucción de pruebas: Lamela también apreció este riesgo «teniendo en cuenta los cargos que han ostentado hasta hace tan solo unos días en las principales instituciones del Govern». Esta circunstancia, sumada al riesgo de fuga y a la reiteración delictiva, justificaba plenamente su decisión de prisión incondicional, como pidió la Fiscalía.

Tribunal Supremo

El Parlament colabora: la semana que el Supremo dio a las defensas de Forcadell y la Mesa para preparar los interrogatorios fue vital para replantear la estrategia de defensa. La expresidenta y sus diputados contestaron a las preguntas de la Fiscalía y se pusieron a disposición del tribunal. Cada uno declaró una hora; Forcadell, dos.

No van a huir: Llarena valora la huida de Puigdemont en sentido contrario, lo que beneficia a Forcadell y los diputados. Sobre ellos dice que se han presentado «cuantas veces han sido citados», lo que contrasta «con otros encausados (...) que se encuentran actualmente fugados».

Vuelven a la legalidad: el juez del Supremo no aprecia el riesgo de reiteración delictiva porque, a diferencia de los exconsejeros, los parlamentarios acataron el artículo 155 de la Constitución, restaron valor a la DUI y renunciaron a proseguir con sus objetivos fuera del marco de la ley.

Todo consta por escrito: Llarena no ve riesgo de destrucción de pruebas porque el comportamiento de los parlamentarios ha quedado «perfecta e inmutablemente esculpido en los diarios de sesiones del Parlamento». Al no apreciar ninguno de los tres riesgos que justificarían una prisión incondicional, Llarena no podía acordarla.