Incidentes del pasado sábado en Pamplona - P. OJER

Los incidentes de Pamplona aumentan la división abertzale

El juez acusa a los detenidos de un delito de terrorismo y los envía a la cárcel

PamplonaActualizado:

El modus operandi seguido por los autores de los graves incidentes que se produjeron el pasado sábado en Pamplona supuso un paso más en la escalada de violencia que están llevando a cabo elementos contrarios a la dinámica política de la izquierda abertzale oficial, que representa Sortu dentro de la coalición EH Bildu.

Los violentos actuaron de forma coordinada, buscaron el enfrentamiento directo con la Policía y para ello prepararon y utilizaron artefactos explosivos como bengalas y cohetes, y cantos rodados, piedras que no se encuentran en las ciudades. Se trató, según los informes policiales, de «una actuación organizada y planificada con el resultado de una alteración grave y prolongada de la paz pública en el momento en que había multitud de ciudadanos por la zona».

Esta planificación llevó al titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Pamplona a acusar a tres de los cuatro detenidos en los incidentes de un delito de terrorismo, además de otro de desórdenes públicos. Un cuarto detenido fue puesto en libertad al ser menor de edad, aunque deberá comparecer ante el Juzgado de Menores. Se trata de la primera vez desde los tiempos de la kale borroka en que se acusa de terrorismo a los participantes en unos enfrentamientos con la Policía.

Al haber una acusación de terrorismo, el juez remitió el caso a la Audiencia Nacional, que ahora deberá admitirlo, y ordenó el ingreso en prisión provisional de los tres detenidos por la «extrema gravedad de los hechos», por «las elevadas posibilidades de eludir la acción de la Justicia ante la gravedad de las penas que en su día pudieran imponerse», y por «la probabilidad de reiteración delictiva a la vista de la propia mecánica de los hechos, cometidos en grupo y de forma organizada y planificada».

Esta escalada violenta llevó a Bildu a «rechazar contundentemente» los sucesos de Pamplona. El mismo alcalde de la ciudad, Joseba Asirón, mostró su «máxima preocupación» por los hechos y acusó a los violentos de «entorpecer el camino elegido por la mayoría de la sociedad para avanzar hacia un escenario de paz, de convivencia y de normalización».

Estas palabras de un alcalde de Bildu no sentaron bien a los críticos de la izquierda abertzale y el exetarra Jon Iurrebaso, uno de los más críticos con la formación política y que participó en las negociaciones entre los terroristas y el Gobierno de Zapatero, aseguró en un artículo recogido por Ep que las palabras de Asirón se parecían a las que habría pronunciado «un alcalde franquista». También el movimiento por la Amnistía y contra la Represión, ATA, que participó en los disturbios del sábado advirtió a Bildu de que «seguiremos por el mismo camino que hasta ahora».