Iñigo Errejón, Pablo Iglesias y Ramón Espinar - EFE

Iglesias somete a Errejón y recuerda que él es el guardián de Podemos

Lo confirman como candidato en Madrid pero solo controlará el 60% de la lista y le obliga a incluir a Espinar

El líder se ausenta de las preguntas de la prensa y deja en el aire una posible sanción a Bescansa

MadridActualizado:

Unidad y humildad. Ese fue el mandato de la asamblea ciudadana de Vistalegre II, el grito que lanzaron los militantes que se habían acercado al acto y que presenciaron la victoria de Pablo Iglesias y la derrota de Íñigo Errejón. Ayer hubo unidad, una unidad forzada y forjada sobre la bocina por el secretario general de Podemos, que anunció que había candidatura para la Comunidad de Madrid, y que el líder sería el secretario de Análisis Estratégico de la formación y su ex número dos, pero en la que además estaría Espinar. También hubo humildad, la de Errejón flanqueando a Iglesias en el anuncio de su candidatura, por detrás, al lado de Espinar.

Los «flecos» del acuerdo en los que el diputado llevaba insistiendo más de una semana se cerraron en tiempo récord y las diferencias se apartaron como si nunca hubieran existido, al menos en público. El pegamento fue un Iglesias respaladado nada más y nada menos por el documento que el día anterior sacaba a la luz una suerte de complot de Carolina Bescansa y Errejón para descabalgarlo de la secretaría general de Podemos y desplazarlo como futuro candidato en las elecciones generales de 2020.

El argumentario vino del ‘enemigo’ y no hizo falta ni mencionarlo para salir ante el público cargado de razones con las que respaldar el hecho de que, por fin, había acuerdo, aunque sus condiciones no fueran las que Errejón reclamaba. Solo le hicieron falta un par de minutos al líder de Podemos para anunciar que había una «propuesta desde la unidad y la pluralidad». Tras esto, se fue, dejando una escena que reforzaba su autoridad, aunque ya no estuviera presente. Errejón y Espinar, juntos, anunciaron su acuerdo y se enfrentaron a las preguntas de los periodistas sobre las incertidumbres del futuro de Bescansa, que planeaba hacerse con el control de Podemos con la ayuda del ahora candidato oficial.

«Seguir cuidando Podemos»

«Confío en Íñigo como candidato y como presidente de la Comunidad de Madrid», manifestó Iglesias, despejando ante los medios las dudas sobre las posibles aspiraciones de poder de Errejón en Podemos, señaladas por el documento de Bescansa. «No hay ambiciones por encima de las razones por las que nació Podemos. Es un honor seguir cuidando Podemos», zanjó, demostrando que es él quien defiende al partido ante los «ataques» y que también es él quien decide cómo hacerlo.

Errejón, con Iglesias ya ausente, repitió el anuncio de la candidatura y dio las gracias al líder del partido «por su confianza» y al secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid «por su generosidad». «Es un honor presentar un muy buen acuerdo con muy buenas condiciones», explicó.

Un día antes se había encontrado con su nombre en un plan escrito y detallado para derrocar a Iglesias, un plan en el que el juagaba el papel de presidente de Comunidad que se hacía con recursos con los que luego apoyar a Bescansa para que diera su salto a la secretaría general del partido. Bajo esas circunstancias había pocas opciones.

El acuerdo lo mantiene como candidato a la Comunidad de Madrid, pero limita sus expectativas para tener un control absoluto sobre la candidatura. Desde el entorno del ex número dos se asegura que Errejón tendrá el 60 por ciento de los puestos de la lista. El errejonismo se aferra a que esa cifra supone mayoría absoluta en el futuro grupo parlamentario, pero es menos de lo que ambicionaba. Sí mantendrá la dirección de la campaña electoral, aunque, según fuentes errejonistas, estas cuestiones siguen negociándose, toda vez están cerradas las cifras de la lista.

También quedó cerrado otro de los «flecos»: qué hacer con Espinar. Durante estos meses había representado el principal escollo para Errejón en su aterrizaje en la Comunidad de Madrid.

Pablo Iglesias se mostraba reticente a darle un cargo a nivel estatal tras su previsible salida de Madrid, y el líder de Podemos encontró al final en el plan de derrocamiento de Bescansa el argumento para que Errejón lo incluyera en su lista, aunque ayer no se quiso dar detalles sobre el puesto que ocupará en la candidatura y cuáles serán sus funciones. Hoy se inscribe el acuerdo para las primarias, por lo que previsiblemente se conocerán más detalles sobre el papel del secretario general de Podemos en Madrid.

Ambos dirigentes hicieron un llamamiento a la corriente anticapistalista y a su líder en Madrid, Lorena Ruiz-Huerta, para que reconsiderara su posición y accediera a incorporarse a la candidatura que abanderará Errejón. Sin embargo, volvieron a rechazar esta propuesta y a cargar contra la dirección del partido por cómo se había gestado el acuerdo y por lo acontecido en las últimas semanas, en las que Espinar propuso partir las primarias en dos para separar la elección del cabeza de cartel y la del resto de la lista.

La que seguro no irá en la lista es Carolina Bescansa. El miércoles, la diputada ya anunció que rechazaba la propuesta de integrarse en la candidatura, después de la filtración del documento.

Pero por si hubiera dudas, Errejón expresó un rotundo «no» cuando le preguntaron si seguía invitada.