Chispas

Hora de pactar

La relación entre Rajoy y Rivera está bajo mínimos, pero en el Gobierno creen que a Ciudadanos le interesa pactar

Curri Valenzuela
Actualizado:

Gobierno y PP han dejado de criticar a Ciudadanos. Es posible que Mariano Rajoy haya recordado la máxima del estratega chino Sun Tzu, «si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él», y es seguro que necesita el apoyo de Albert Rivera para que dentro de un mes el Congreso dé el visto bueno a los Presupuestos Generales del Estado de este año y así garantizarse concluir la legislatura en La Moncloa.

Desde el día siguiente de las pasadas navidades en el que Inés Arrimadas ganó las elecciones catalanas , los populares comenzaron a disparar contra Ciudadanos y a tacharles de inconsecuentes, aprovechados, volubles y sin criterio. Rajoy animó la campaña en sus reuniones con la dirección del PP y sus dirigentes nacionales le siguieron obedientemente, aunque los regionales, que dependen de los naranjas para gobernar en muchos casos, se abstuvieron. La tensión llegó al máximo cuando desde Génova se acusó a sus socios de financiación irregular. Rivera contraatacó y levantó las iras en Moncloa por calificar al presidente como «la X del caso Gürtel».

El enfrentamiento no ha conseguido frenar el auge de Ciudadanos en los sondeos, sino todo lo contrario. Y el tiempo se echa encima para que el Gobierno consiga el visto bueno parlamentario a los Presupuestos de este año, que están congelados por la negativa del PNV a apoyarlos mientras permanece en vigor el 155 en Cataluña y el empeño de Ciudadanos en la dimisión de la imputada senadora popular Pilar Barreiro.

Rajoy se la va a jugar aprobando las cuentas en un Consejo de Ministros extraordinario el Martes Santo con la esperanza de que ambos obstáculos desaparezcan antes de que se celebre el Pleno del Congreso del debate de las enmiendas a la totalidad, previsto para el 26 y 27 de abril.

Cristóbal Montoro tiene guardados desde finales del año pasado los presupuestos que el Gobierno ya negoció con Ciudadanos y PNV, pero en Hacienda se trabaja frenéticamente estos días para incorporar beneficios para las pensiones más bajas y la equiparación de los sueldos de policías y guardias civiles a los de los mossos.

En cuanto pase la Semana Santa, el presidente tomará en sus manos la negociación política del acuerdo, comenzando con una reunión con Rivera en Moncloa.

La relación entre ambos políticos está bajo mínimos, pero en el Gobierno se cree que también a él le interesa pactar. Y las señales son buenas: Ciudadanos ha apoyado al PP en los recientes debates parlamentarios sobre pensiones y la cadena permanente revisable.

Curri ValenzuelaCurri ValenzuelaArticulista de OpiniónCurri Valenzuela