El abogado de Granados, tras visitar a su cliente en la cárcel de Estremera el jueves
El abogado de Granados, tras visitar a su cliente en la cárcel de Estremera el jueves - ÁNGEL DE ANTONIO

Granados, al juez: «Marjaliza puso los 50 millones de pesetas y se quedó mi cuenta en Suiza»

El político buscó una «contraparte» porque «el banco dijo que era difícil cerrar la cuenta»

«Javier López Madrid nunca me ha cobrado nada por invitarme a su barco»

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Francisco Granados intentó justificar la licitud de su cuenta en Suiza durante la declaración que prestó ante el juez Eloy Velasco el 30 de octubre de 2014, tras su detención como líder de la trama Púnica, jornada desde la que lleva encarcelado de forma preventiva.

El exsecretario general del PP de Madrid relató que abrió una cuenta en Ginebra, en la entidad Crédit Lyonnais, en 1994, y las trasladó en 1999 al BNP Paribas. «Ese año gané las elecciones en Valdemoro y pedí cerrar la cuenta pero me dijeron que era muy difícil», alegó Granados. Como era tan complicado, según su versión, cerrar la cuenta, «el banco me dijo que si quería dejar de ser cliente del banco tenía que buscar a alguienj que hiciera de contraparte, les diera los 50 millones de pesetas y el banco me los daba a mí». Así, Granados «buscó» a su amigo de la adolescencia, David Marjaliza, presunto número dos de la trama, que dio al banco 340.000 euros (más de 56 millones de pesetas) y la entidad se les dio «en metálico» a Granados.

El que fuera número tres del Gobierno de la Comunidad de Madrid declaró al juez que el traspaso se hizo en el año 2000, y «me olvidé de esa cuenta, hasta 2006, que Marjaliza me comunica que quiere transferir su dinero de esa cuenta a otra y que Paribas le pide mi firma, me sorprende porque creía que yo ya no figuraba allí». Granados asegura que firmó «los papeles en blanco, porque en los bancos suizos nunca se firman rellenos» para que su nombre desapareciera de la cuenta.

El político sostiene que abrió la cuenta «con un dinero que me dio mi padre y mis honorarios en el banco de inversión en el que trabajaba».

En el mismo interrogatorio, en el inicio de la investigación, el juez ya manifestó a Granados sus sospechas de que la trama sirvió para financiar al Partido Popular de Madrid de forma irregular. «Creemos que parte del dinero hinchado en esos contratos se los quedaban el alcalde, usted y el Partido Popular de la Comunidad de Madrid», expresó Eloy Velasco sobre las adjudicaciones que recibió la empresa de fiestas Waiter Music, dirigida por el imputado y amigo de Granados José Luis Huerta, de ayuntamientos madrileños. «Lo niego, pero cien por cien», respondió Granados, que se esforzó en negar las acusaciones de que presionó a políticos y funcionarios para favorecer a dicha sociedad.

Otro de los asuntos abordados por el juez y las fiscales del caso fueron las vacaciones de Granados en el barco de Javier López Madrid, el antiguo consejero del Grupo Villar Mir e imputado en esta investigación, que salieron a luz con unas fotografías. Granados reconoció que acudió al barco, invitado por López Madrid, unas dos veces al año, entre el verano del 2014 y varios años antes.

El exsecretario general del PP de Madrid reconoció al magistrado que tiene una gran amistad con López Madrid, de más de 25 años. Cuestionado por su relación con el barco, ya que los investigadores sospecharon que pudo ser adquirido por el propio Granados o Marjaliza, el encarcelado explicó que acudió invitado por su amigo.

«Javier me ha invitado a ese barco varias veces, es verdad que en un momento determinado Javier intenta chartear gastos de ese barco entre los amigos, que cada vez que vayan se pague, pero a mi Javier nunca me ha cobrado nada, aunque siempre está con la broma de te tengo que cobrar», relató al juez Granados, quien añadió que él cree que la propiedad del yate es de los tres hermanos Lopez Madrid.