Albert Rivera y Pedro Sánchez, juntos en la Fiesta Nacional - EFE

El Gobierno, el PSOE y Ciudadanos, juntos en la recepción del Rey por la Fiesta Nacional

Elogios generales y optimismo por la activación del artículo 155 que aprobó el Ejecutivo de Rajoy el día anterior

MadridActualizado:

La recepción en el Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional ha estado marcada por la activación del artículo 155 de la Constitución y el ultimátum que ha dado el Gobierno al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. El Gobierno de Mariano Rajoy, el PSOE y Ciudadanos han mostrado su unidad frente al desafío independentista, y han estado junto al Rey en un momento muy complicado por la situación en Cataluña.

Rajoy ha saludado a Pedro Sánchez y Albert Rivera en el desfile, apenas un día después de que el Gobierno y el PSOE sellaran un pacto para frenar juntos a los independentistas. El presidente del Gobierno ha acudido después al Palacio Real, pero tras el saludo a los Reyes ha abandonado la recepción, junto a la ministra de Defensa, para acudir rápidamente a Albacete, tras el accidente de un Eurofighter, que ha costado la vida a un capitán del Ejército del Aire.

En la recepción, Puigdemont ha sido uno de los protagonistas ausentes. Pero ha habido una persona que ha acaparado la atención entre los presentes: Josep Borrell. Su discurso al término de la histórica manifestación del domingo pasado en Barcelona le ha situado en el centro de las miradas.

Los salones del Palacios se han llenado de políticos del PSOE, de los de ahora y de los de antes, y han ganado por goleada a los del PP. Todos han querido mostrar su apoyo así a la posición fijada por la dirección del partido para estar junto al Gobierno en la defensa del orden constitucional.

En el ambiente ha flotado la sensación de que se ha acertado plenamente en el requerimiento enviado a Puigdemont, en la activación en definitiva del artículo 155. Ha sido un optimismo por el futuro de España y el orden constitucional, que ha recorrido todos los salones de la recepción.

«Ha sido una decisión muy inteligente», se comentaba en los corrillos de los socialistas, pero también de la vieja guardia del PP. Incluso Esperanza Aguirre confesaba que ella, sin ser «marianista», reconocía que Mariano Rajoy «había acertado plenamente en esta ocasión».

«Será difícil a corto plazo, pero a largo España saldrá reforzada», se comentaba en otros corrillos.

Pocos creían que Puigdemont vaya a rectificar en los próximos días, «pero la pelota está en su tejado, y todo el mundo verá que si no hay diálogo, si no se endereza la situación, es porque él no quiere». «Ha sido una jugada maestra», afirmaban otros.

Fuentes del Gobierno han subrayado que se ha dado un paso decisivo para la solución del problema. Ahora bien, si hay que medir las posibilidades de que Puigdemont rectifique, recupere la cordura y admita que no hay ninguna declaración de independencia, en el Gobierno lo miden así: «Hay un 25 por ciento de posibilidades, y otro 75 por ciento de que continúe igual».