El presidente Rajoy, con el ministro Zoido y la ministra Báñez ÓSCAR DEL POZO

El Gobierno espera al Senado con la incógnita de qué hará el Parlament

Rajoy destituirá a Puigdemont, Junqueras y todos los consejeros autonómicos y convocará elecciones en Cataluña

MadridActualizado:

El golpe independentista en Cataluña recibió ayer la respuesta más contundente del Gobierno de la Nación, veinte días después del referéndum ilegal del 1 de octubre. Al terminar el Consejo de Ministros extraordinario,el presidente Rajoy compareció en La Moncloa para anunciar que, al amparo del artículo 155 de la Constitución, cesarán el presidente de la Generalitat, el vicepresidente y todos los consejeros que integran el Gobierno autonómico. Rajoy podrá decretar la disolución anticipada del Parlamento de Cataluña y la convocatoria de elecciones autonómicas, en un plazo máximo de seis meses. De momento, Rajoy queda a la espera de la votación en el Senado, y de lo que pueda hacer el «Parlament» de Cataluña.

Rajoy enumeró las medidas con serenidad, ante todos sus ministros, excepto el titular de Economía, que le acompañaron en ese momento decisivo. El Consejo de Ministros había deliberado durante dos horas para dar luz verde a un escrito, que se envió esa misma mañana al Senado. La Mesa lo aceptó a trámite, y será el Pleno de la Cámara Alta, el próximo viernes 27, el que vote unas medidas con las que el Gobierno quiere que Cataluña vuelva a la legalidad, recupere la normalidad y la convivencia, mantenga la recuperación económica, «hoy en peligro», y celebre elecciones autonómicas. Si la mayoría absoluta del Senado autoriza las medidas, entrarán en vigor en cuanto se publiquen en el Boletín Oficial del Estado.

Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y todos los consejeros, que se han rebelado contra el Estado de Derecho, tienen así los días contados en el Gobierno autonómico. Pero mantendrán, en su caso, las actas de diputados, ya que el Gobierno de la Nación ha querido dar un trato específico y diferenciado al Parlamento regional, elegido de forma directa por los ciudadanos.

El papel del «Parlament»

Rajoy no ha pedido, por tanto, la destitución de los cargos del Parlamento, con Carme Forcadell a la cabeza. Pero la Cámara verá muy limitadas sus funciones, para garantizar que ejercerá su actividad «con pleno respeto a la Constitución y al Estatuto de Autonomía». El «Parlament» no podrá actuar en contra de las medidas establecidas en el 155, y la tarea del control será ejercida por el Senado. Además, el Gobierno se reserva el derecho de veto sobre sus iniciativas.

Rajoy fue relatando una a una las medidas, con tono frío y con la advertencia de que son los independentistas los que han llevado a su Comunidad Autónoma a esta situación límite. «Tengo la impresión de que algunos querían llegar a esta situación, que se aplicara el 155. Tengo esa convicción, porque no se pueden hacer peor las cosas que como ha hecho la Generalitat», comentó el presidente. «Son medidas necesarias, pero solo las necesarias, graduales y proporcionales respecto al incumplimiento que se trata de atajar», señalaron desde el Gobierno.

En ese tono grave, Rajoy lanzó una propuesta directa a la línea de flotación de los independentistas. El Gobierno solicita al Senado la autorización para proceder al cese inmediato del presidente de la Generalitat, del vicepresidente y de los consejeros. Implicará la sustitución en el ejercicio de todas las funciones que les son propias. El ejercicio de esas tareas corresponderá a los órganos o autoridades que cree a tal efecto o designe el Gobierno de la Nación.

Órgano colegiado

Según precisaron fuentes del Ejecutivo, «probablemente haya que crear un órgano colegiado para tomar las decisiones» del Gobierno autonómico. Rajoy quiere que sean los propios ministerios los que asuman el control de cada departamento autonómico, con responsables específicos. Además, ese órgano colegiado podría estar encabezado por una «autoridad temporal», una especie de coordinador o «superdelegado del Gobierno», que podría tener rango de ministro. Pero esa decisión se ha aplazado hasta que el Senado autorice el escrito con las medidas.

En el acuerdo del Gobierno, el PSOE y Ciudadanos no incluye una fecha cerrada para la celebración de elecciones. El escrito sí dice que la convocatoria tendrá que ser antes de seis meses, y aunque Rajoy aclaró que si puede ser antes, mejor, solo se dará ese paso cuando se recupere la normalidad institucional y la vuelta a la legalidad. Por eso, fuentes del Gobierno no cierran por completo la puerta a una posible ampliación del plazo, algo que habría que volver a solicitar el Senado.

La Administración de la Generalitat de Cataluña continuará funcionando como una «organización administrativa ordinaria, que ejerce las funciones ejecutivas que el Estatuto y su normativa reguladora atribuyen a la Generalitat». Esta Administración actuará bajo las directrices de los órganos o autoridades creados o designados por el Gobierno de la Nación.

Rajoy puso un interés especial en recalcar que «no se suspende la autonomía ni el autogobierno». «Cesan personas que han puesto ese autogobierno fuera de la ley, y se recupera para la legalidad».

«Podemos estar tranquilos»

El presidente del Gobierno hizo un llamamiento de «tranquilidad» a todos los españoles, y en concreto a los catalanes, y pidió expresamente «que no se vayan más empresas ni más depósitos». «Podemos estar tranquilos porque esto se arreglará. Vamos a trabajar por la normalidad, la concordia y la buena convivencia. Vamos a trabajar para que todos los catalanes puedan volver a sentirse unidos en un proyecto compartido de futuro en Europa y en el mundo. Ese proyecto se llama, desde hace muchos siglos, España», concluyó Rajoy.

El líder independentista, Carles Puigdemont, anunció con solemnidad una declaración institucional a las nueve de la noche, y los rumores sobre su contenido se dispararon. Puigdemont, que se enfrenta a pena de cárcel si declara la independencia, se limitó a criticar el «ataque» del Gobierno de Rajoy, y solo fue capaz de anunciar que va a pedir al Parlamento autonómico que fije la fecha para la celebración de un Pleno para debatir sobre las medidas que ha puesto en marcha el Ejecutivo nacional y «el intento de liquidar el autogobierno». «Actuaremos en consecuencia», dijo. Puigdemont hizo un guiño a los medios internacionales, con un discurso que leyó en catalán, castellano e inglés.