Mohamed Houli Chemlal, herido en la explosión de Alcanar - EFE

El juez envía a prisión a dos de los terroristas y uno queda en libertad

El magistrado relata que el 17 de agosto, el mismo día de los atentados, «se compraron cuatro cuchillos y un hacha en un comercio de la población de Cambrills»

El auto describe que entre los restos de la deflagración se encontró un libro de color verde en cuyo interior hay una nota manuscrita en árabe correspondiente al imán salafista, Abdelbaki Es Satty

La Audiencia decidirá sobre al cuarto detenido en las próximas 72 horas

MADRIDActualizado:

El magistrado de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, ha acordado este martes el ingreso en prisión provisional comunicada e incondicional para dos de los presuntos yihadistas que atentaron en Barcelona y Cambrils: Mohamed Houli, de 26 años, que resultó herido grave tras las explosión de Alcanar; y Driss Oukabir, de 27 años, el sujeto que en un inicio se pensó que era el autor del atropello masivo. Respecto a Mohammed Aalla, el propietario del Audi A3 con el que la célula terrorista pretendía arrollar a la muchedumbre en Cambrils, ha acordado dejarlo en libertad provisional con la obligación de comparecer ante la Audiencia Nacional o el juzgado de su residencia los lunes de cada semana y siempre que sea llamado por el magistrado. Asimismo, ha determinado la detención en dependencias policiales y a disposición de la Audiencia Nacional durante un plazo máximo de 72 horas de Salh el Karib, el propietario del locutorio que prestaría apoyo logístico a la célula, y ello en atención a las diligencias que se están llevando a cabo en la actualidad.

A lo largo del auto, el magistrado relata que el 17 de agosto, el mismo día de los atentados, «se compraron cuatro cuchillos y un hacha en un comercio de la población de Cambrills». Así se desprende de los justificantes de compra hallados en una masía abandonada en la localidad tarraconense de Riudecnyes, que sería utilizada por la célula terrorista junto con el chalet de Alcanar. Andreu establece que allí también aparecieron tickets correspondientes a la adquisición de, al menos, 500 litros de acetona, «así como el material necesario para la confección de artefactos explosivos».

En cuanto al chalet de Alcanar, sostiene Andreu que entre los restos de la vivienda se encontraron «gran cantidad de clavos para ser utilizados como metralla y pulsadores para iniciar la explosión», además de diversas fundas de almohada y bridas. Las mismas que aparecieron en la masía de Riudecnyes «para, muy probablemente, contener los artefactos explosivos en su interior».

«De todos estos datos se desprenden indicios racionales de que el grupo investigado, en los días y horas previas a la explosión de la vivienda de Alcanar, compraron todo el material necesario para la confección de los artefactos explosivos y que, durante su manipulación, a última hora del día 16 de agosto, se produjo la explosión», sostiene Andreu, que también dispone que los integrantes de la célula «dejaron patente que estaban planeando cometer una acción terrorista de gran envergadura».

Nota del imán en el chalet de Alcanar

Además, el auto describe que entre los restos de la deflagración se encontró un libro de color verde en cuyo interior hay una nota manuscrita en árabe correspondiente al imán salafista, Abdelbaki Es Satty, que reza: «En nombre de Ala, El misericordioso, El compasivo. Breve carta de los Soldados del Estado Islámico en la tierra de Ándalus para los cruzados, los odiosos, los pecadores, los injustos, los corruptores». Pero no solo eso, también se hallaron a su nombre varios billetes de la compañía Vueling con destino Bruselas, lo que pone de manifiesto sus planes de viajar al país.

En cuanto a Mohamed Houli, dice el magistrado que en el interior de la furgoneta que causó el atropello masivo de las Ramblas se encontró su pasaporte, y que Driss Oukabir alquiló el furgón con el que la célula intentó arrollar a la multitud en Cambrils. Además, sostiene que Mohamed Hichamy, abatido en ese municipio tarraconense, alquiló la otra furgoneta localizada en el pueblo barcelonés de Vic, y que Youness Abouyaaqoub -autor material del atropello masivo que resultó abatido por los cuerpos de seguridad este lunes- pagó el alquiler de ambos vehículos.

Según Andreu, de este entramado «cabe inferir la existencia de indicios racionales y fundados de criminalidad respecto de Mohamed Houli y Driss Oukabir» como presuntos autores de los delitos de integración en organización terrorista, asesinatos, lesiones de carácter terrorista, depósito de explosivos y estragos terroristas -este último delito solo respecto del primero-. Por esta razón, ordena el ingreso en prisión provisional en el madrileño centro penitenciario de Alcalá Meco en cuanto al primero, y en el Soto del Real respecto del segundo.

Cambio de versión

Mohamed Houli, de 26 años, que resultó herido grave tras la explosión de Alcanar, fue el primero en declarar. Cabizbajo y en silla de ruedas, ha ratificado las seis declaraciones prestadas ante los Mossos d'Escuadra. En este sentido, ha dicho que se encontraba en el chalé de Alcanar en el momento de la explosión, pero a diferencia del imán salafista, Abdelbaki Es Satti, al que la deflagración sorprendió dentro del inmueble, ha aclarado que se hallaba en el porche en el momento del estruendo, lo que evitó que corriera la misma suerte que el líder religioso. Pese a ello, no ha aclarado el origen de las 120 bombonas de gas butano y propano que se encontraron en el lugar.

Sí ha reconocido que con ellas la célula terrorista dirigida por el líder religioso, al que ha señalado como la persona que radicalizó a todos los miembros del grupo, pretendían elaborar artefactos explosivos con los que atentar en algún monumento representativo de la ciudad. Fuentes de la lucha antiterrorista sostienen que se trataría de la Sagrada Familia. De igual modo, ha manifestado que la célula planeaba desde hacía dos meses la perpetración de un atentado terrorista en Cataluña, y que conocía las intenciones del imán salafista de inmolarse en algún lugar de la comunidad.

De este modo, ha asegurado durante algo más de una hora lo que ya había declarado ante los Mossos durante los cinco días de arresto incomunicado al que estuvo sometido en Barcelona. Según han manifestado fuentes jurídicas, su declaración ha sido la más útil para el esclarecimiento de los hechos por todos los detalles aportados.

Tras su interrogatorio ha prestado declaración Driss Oukabir, de 28 años, el presunto yihadista que en un primer momento se pensó que conducía la furgoneta que sembró el terror en las Ramblas. El mayor de los hermanos Oukabir, que acudió a la comisaría de Ripoll a denunciar el robo de la documentación encontrada en una de las furgonetas halladas en el municipio barcelonés de Vic -cuando su rostro ya salía en todos los medios de comunicación como el autor material del atropello-, ha cambiado la versión de los hechos que en su momento prestó ante los Mossos d'Esquadra.

Ante Andreu ha señalado que había alquilado las furgonetas empleadas por la célula terrorista porque así se lo habían pedido personas de su entorno, pero pensando que serían utilizadas para llevar a cabo una mudanza. Así, ha alterado la versión de los hechos, pues en un primer momento señaló a su hermano Moussa, abatido por las fuerzas de seguridad en Cambrils, como la persona que se había hecho con su documentación sin su consentimiento.

En cuanto a los viajes realizados a Marruecos, ha señalado que los hizo a fin de cumplir la orden de alejamiento que le prohíbe acercarse a su expareja, que se querelló contra él por un delito de violencia de género. Driss Oukabir también ha apuntado al imán de Ripoll como la persona que habría radicalizado a los integrantes de la célula yihadista.

A las declaraciones de Houli y Oukabir les ha seguido la de Mohammed Aalla, el propietario del Audi A3 con el que la célula terrorista pretendía arrollar a la muchedumbre en Cambrils, que ha asegurado que el coche se encontraba a su nombre por una cuestión de seguros, pero que en la práctica no lo utilizaba él sino uno de sus hermanos -uno de ellos fue abatido en Cambrils y el otro se encuentra desaparecido, aunque se sospecha que es el segundo fallecido en la casa de Alcanar; y la de Salh el Karib, el propietario del locutorio que prestaría apoyo logístico a la banda terrorista.

Este último ha señalado que a través de su establecimiento le había comprado billetes de avión a Driss Alkabir, con destino a Marruecos, y al imán salafista, respecto del que no ha aclarado el destino, y ello a cambio del pago de comisiones.

El interrogatorio de todos ellos ha comenzado en torno a las 13.00 horas y ha finalizado alrededor de las 18.00 horas. Junto al magistrado Fernando Andreu han estado presentes el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Jesús Alonso; el teniente fiscal, Miguel Ángel Carballo; la fiscal encargada de la causa, Ana Noé; y la portavoz de la Fiscalía de la Audiencia Nacional y experta en terrorismo yihadista, Dolores Delgado. El Ministerio Público los acusa, inicialmente, de los delitos de integración en organización terrorista, asesinato terrorista, tenencia de explosivos y estragos terroristas.