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La Fiscalía pide una multa de 1.200 euros a concejal de IU de Rioja (Almería) que arrojó a su caballo agonizante a una zanja

El equino, de nombre «Lucero», tuvo que ser sometido a eutanasia voluntaria después de que fuese rescatado

AlmeríaActualizado:

La Fiscalía ha solicitado una multa de 1.200 euros para el concejal en el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Rioja (Almería), José Sánchez, acusado de dejar «abandonado y vivo» en una zanja a su caballo en estado de extrema desnutrición.

El equino, de nombre «Lucero», tuvo que ser sometido a eutanasia voluntaria después de que fuese rescatado por agentes del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, bomberos y un equipo de veterinarios.

El Ministerio Público achaca a Sánchez (IU) la comisión de un presunto delito relativo a la protección de los animales y solicita la pena de cinco meses de multa a razón de ocho euros al día.

Según recoge el escrito de calificación provisional, al que ha tenido acceso Europa Press, el concejal, que ostenta las competencias en Urbanismo, Vivienda, PFEA y Agricultura, tenía al caballo en su explotación ganadera en «deficiente estado de salud».

«Lucero» padecía de «falta de cuidados adecuados» y de «alimentación insuficiente» tanto en calidad como en cantidad, y, además, residía en unas instalaciones «en estado de abandono en cuanto a sus condiciones sanitarias».

Estas circunstancias, según remarca el fiscal, provocaron que el animal se encontrara en estado «caquéctico» o de extrema desnutrición, «con dificultad para mantenerse en pie y heridas cicatrizadas en la zona de la nuca», lo que dio lugar a que padeciese «una enfermedad grave como es el desplazamiento del colón».

Sánchez habría decidido entonces a las 09,00 horas del 4 de diciembre del pasado año «abrir una zanja en el interior de la explotación para, a continuación, arrojar al equino a su interior, poniendo encima de la zanja una chapa metálica y marchándose del lugar, dejándolo allí abandonado».

«Lucero» fue auxiliado por agentes del Seprona, que recibieron la voz de alarma, bomberos y una profesional veterinaria, que lo sacaron de la zanja y le dispensaron «los cuidados inmediatos necesarios, comprobando el estado de inanición en el que estaba al no haber comido en varios días y su extrema delgadez».

Según concluye el fiscal, como consecuencia de estos hechos, tuvo que serle practicada la eutanasia voluntaria el día 8 de diciembre.