Jordi Pujol Ferrusola
Jordi Pujol Ferrusola - IGNACIO GIL

La Fiscalía considera que Jordi Pujol hijo formó parte de una «organización criminal»

El Ministerio Público pide por primera vez retirar el pasaporte al primogénito del clan

MadridActualizado:

Jordi Pujol Ferrusola, el hijo mayor del expresidente de la Generalitat, exculpó ayer jueves a su padre de todos sus negocios y cerró filas con la tesis familiar, según la cual la fortuna oculta de Andorra procede de un legado de su abuelo Florenci, que él multiplicó como si fueran panes y peces gracias a su gestión empresarial, según declaró al juez en la Audiencia Nacional.

La Fiscalía Anticorrupción, aun así, no se cree la versión del hijo primogénito de Jordi Pujol y le atribuyó ayer por primera vez el delito de «organización criminal», además de los que ya le imputaban, según informa Efe. El Ministerio Público considera así que los negocios investigados a Pujol Ferrusola, conocido como «Junior», podrían suponer delitos fiscales, de blanqueo de capitales, de falsedad documental y de organización criminal.

Su comparecencia voluntaria ayer ante el juez José de la Mata marcó otro hito en los procesos que cercan al clan Pujol. Ayer fue la primera vez que la Fiscalía Anticorrupción solicitó una medida cautelar de cierta gravedad para la libertad personal de un Pujol. El Ministerio Público pidió al juez que retire el pasaporte e impida a Pujol Ferrusola salir de España, lo que evitaría que «Junior» pueda viajar por ejemplo a Andorra, donde es titular de diversas cuentas, según fuentes jurídicas presentes en el interrogatorio.

Pujol Ferrusola, que acudió a una comparecencia que duró tres horas y media con chaqueta azul y pantalón negro, trató de entregar su pasaporte hace unos meses para demostrar que no tiene intención de fugarse o de destruir pruebas, pero no se lo aceptaron. Ahora, el juez De la Mata decidirá sobre la petición de los fiscales del caso.

El magistrado considera que «Junior» utilizó la ascendencia de su apellido para recaudar comisiones irregulares de empresarios a cambio de adjudicarles obra pública. De la Mata se basa en unos beneficios de más de 11 millones de euros que Pujol Ferrusola obtuvo supuestamente por intermediar para estos empresarios, quienes han declarado que él se presentaba como un comisionista que traía inversores y desbloqueaba negocios. Niegan las comisiones, como ayer hizo «Junior», y aseguran que todo se realizó en el mundo privado.

De la Mata, que ya ha apuntado que la familia actuó como una «organización» que se asignó roles para obtener ganancias y blanquearlas en el extranjero, asegura que los negocios de «Junior» responden a «operaciones comerciales ilógicas» y que alguna «contraparte» ha reconocido que el hijo mayor de Jordi Pujol no participó «para nada» en las operaciones, a pesar de que le realizaran pagos millonarios.

Los investigadores no cuestionaron ayer a Pujol Ferrusola sobre estas operaciones empresariales. El primogénito de los Pujol ya declaró por ello en 2014 ante el juez Pablo Ruz -el antecesor de De la Mata- y aseguró que sus negocios eran legales. El juez y los fiscales se centraron en indagar sobre los fondos ocultos en Andorra. Cuestionado sobre los movimientos de dinero que «Junior» realizaba en favor de sus hermanos, Pujol Ferrusola ha explicado que repartía los fondos a sus hermanos y su madre, porque el legado del abuelo era para todos ellos.

Según su versión, su padre, el expresidente de la Generalitat entre 1980 y 2003, estuvo totalmente al margen. Pujol Ferrusola se dedicó, explicó, a invertir el legado en «láminas financieras», lo que le permitió elevarlo. No aportó ningún documento de prueba.

«Junior» no quiso responder a las preguntas sobre los movimientos de capitales realizados a partir de 2007, al argumentar que desde esa fecha solo le atribuyen un delito fiscal, por lo que la información de Andorra -donde no exista tal delito - no tendría validez.

El padre del clan, Jordi Pujol Soley, se aferró este miércoles a la tesis del legado familiar y defendió que no regularizó los fondos por «miedo» a la repercusión política. Primero, porque era el presidente de la Generalitat; después, por su importancia simbólica para Cataluña, donde siempre ha sido un mito para el nacionalismo, declaró.

Pujol confesó el 25 de julio de 2014 que ocultó fondos en el extranjero durante 34 años con un comunicado. Su hijo «Junior» es investigado desde que su exnovia María Victoria Álvarez sacó a la luz sus movimientos de dinero.