Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat de Cataluña - Foto: EFE | Vídeo: EUROPA PRESS

La justicia alemana sigue sin apreciar el delito de rebelión en la entrega de Puigdemont

La Fiscalía insiste en ese delito y alude también a una posible entrega por alteración del orden público, lo que sería asimilable a la sedición

Corresponsal en BerlínActualizado:

La Audiencia Territorial de Schleswig Holstein se ha reafirmado este martes en su posición de no entregar a España al expresidente Carles Puigdemont por el delito de rebelión. Esta misma mañana la Fiscalía alemana había pedido a los magistrados que dieran curso a la entrega del expresidente por este delito, tras examinar el material que durante las últimas semanas han aportado el juez Pablo Llarena y la Fiscalía española. A juicio del Ministerio Público, Puigdemont debe esperar esta decisión entre rejas en virtud de la gravedad del delito, a lo que el tribunal se ha opuesto.

En una decisión adoptada hoy, tras el examen de las nuevas pruebas, la audiencia mantiene explícitamente su postura del 5 de abril, en la que consideró «en principio inadmisible» una extradición de Puigdemont por rebelión, en respuesta a la anterior petición de la fiscalía del pasado 9 de mayo para que así se considerase.

Quedarían en activo los delitos de «alteración especialmente grave del orden público» y malversación de fondos públicos, que podrían justificar la extradición igualmente, pero por penas de alrededor de 15 años de prisión.

La Fiscalía del Estado alemán de Schleswig Holstein había insistido hoy en su petición de extradición por el delito de rebelión. En su escrito, la Fiscalía pedía reactivar la orden de detención contra Puigdemont, después de estudiar la nueva documentación enviada por las autoridades españolas.

«Los disturbios alcanzaron tal dimensión que la Fiscalía general sume que debe procederse a la extradición también por rebelión», afirmaba el texto, «según la ley alemana, no solo se le aplicaría el delito de alta traición, equivalente al de rebelión español, sino también en cualquier caso por el delito agravado de perturbación del orden público».

La perturbación del orden público, sería el equivalente al delito de sedición, una posibilidad que el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha transmitido recientemente a la justicia alemana en un escrito.