La firma de Anna Gabriel: «Gran irritabilidad oculta, sentimiento de superioridad y deseos de poder»

Una experta analiza para ABC el trazado de la rúbrica de la exdiputada de la CUP

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La experta en grafología María Mercedes Sánchez analiza la rúbrica de Anna Gabriel, la exdiputada de la CUP que ahora se encuentra en Suiza y sobre la que pesa una orden de detención que, de momento, solo se ciñe al territorio español.

En esta firma, escueta y legible, su autora parece decir: «Aquí estoy yo; soy Anna, sin subterfugios y combato a la sociedad actual». La rúbrica es el sello y distintivo de nuestra personalidad y, según el profesor A. Vels, la legibilidad en esta firma indica que Gabriel se siente persuadida de sus méritos.

Se muestra en un principio sociable, cordial y con capacidad de adaptación. Se observa en los enlaces en curva. Si a esto se añade la amplia concavidad se observará en la analizada indecisión y tendencia a la pereza. Por el contrario, los ángulos muy afilados en zona superior nos habla de una gran irritabilidad oculta, de un combate constante contra los demás; se diría que busca los conflictos.

Curiosamente, comparte con la expresidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, el sentimiento de superioridad y los deseos de poder. Ambas tienen una firma alta y sobrealzada. Dispares, sin embargo, en la imagen social que presentan ante los demás. La primera cuida al detalle su aspecto convencional y adecuado con las normas, Gabriel desatenderá su aspecto indumentario y no prestará consideración a esos asuntos superficiales. Esta característica se observa con precisión en la carencia de travesaño en la letra A mayúscula. En la estrechez que se aprecia en esta misma letra se percibe el orgullo y los deseos de sobresalir junto a un acusado desdén por los otros. Desconfianza y cautela, aplomo nos indica ese punto y final a pie de rúbrica.

Ocultará sus intenciones, preparará el terreno antes de actuar. Juega con el silencio; sabrá callar a tiempo. Tiene habilidad para influir en el ánimo de los demás. Manifestaciones interesadas y sentimientos egocéntricos. Lo muestra el óvalo de doble vuelta en a minúscula.

Si se observa con atención, la a minúscula se refugia en el final de la segunda ene; es una característica de las personas que tienden a ascender sin reparar en los medios empleados.

Hay que destacar sus dotes organizativas. Por tanto, si tomara de cara al futuro alguna decisión, actuaría con aplomo y determinación.

Los rasgos descendentes tanto de la A mayúscula como en el inicio de la ene, expresan con claridad sus preocupaciones de tipo económico. Intereses materiales fuertes similares a los ya expresados al analizar el perfil grafológico del Sr. Puigdemont en este mismo diario.