Se estrecha el cerco sobre Mas y su núcleo duro por el caso Palau y el sumario del 3%.

Es la semana en la que se ha hablado sin tapujos, en sede judicial, a veces entre risas, sobre las...

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Es la semana en la que se ha hablado sin tapujos, en sede judicial, a veces entre risas, sobre las presuntas mordidas a la antigua Convergència. Comisiones no del tres, sino de de hasta el cuatro por ciento, según Jordi Montull, exmano derecha de Fèlix Millet, con el Palau de la Música como supuesta tapadera. Financiación ilegal negadas por Ferrovial y por uno de los extesoreros convergentes, Daniel Osácar, pero corroboradas, eso sí, por otros dos empresarios encausados. Presunta corrupción de manual sin reacción este sábado por parte del president de la Generalitat. Carles Puigdemont no ha admitido preguntas sobre el caso Palau y sobre las investigaciones judiciales de la trama del 3%, en la que también aparece él, entonces como alcalde de Girona en 2012, fotografiado con el directivo de una de las empresas investigadas por las presuntas mordidas. Un sumario que cierra cada vez más el cerco sobre el exconseller, hoy diputado de Junts Pel Sí, Germà Gordó, como presunto conseguidor del partido. La mano derecha de un Artur Mas, que quiere dar explicaciones cuanto antes, dice, en el Parlament de Cataluña y que se defiende tanto de lo dicho en el juicio del caso Palau, como de quienes quieren que abandone el liderazgo de su formación refundada. Según la Vanguardia, tras varias reuniones estos días, la dirección del PdeCAT vería inviable su continuidad, con frases lapidarias, sobre su futuro político, de algunos asistentes: "Mas mató al abuelo -en referencia a Jordi Pujol- y a nosotros nos tocará matar al padre y a los tíos."