Encuesta de GAD3 para ABC

Los españoles quieren cambiar el huso horario, trabajar en casa y acabar antes la jornada laboral

El 66,8 por ciento de los encuestados prefiere adoptar el horario de Londres y Portugal, al de Francia y Alemania

MadridActualizado:

Los horarios españoles son una rareza dentro de la mayor parte de Europa, pero además no gustan a los propios ciudadanos de este país, que los cambiarían sustancialmente. Para empezar, los españoles quieren otro huso horario que se ajuste a su situación geográfica y a sus necesidades, están a favor de potenciar el teletrabajo y están de acuerdo en que el tiempo para las comidas en jornada laboral habría que reducirlo, siempre, claro está, que todo ello suponga salir de trabajar antes por la tarde, según los datos que ofrece la encuesta de GAD3 para ABC.

El 66,8 por ciento de los encuestados asegura que está de acuerdo en el cambio de huso horario al de verano para estar sincronizados con la luz del sol. Sólo el 17,7 por ciento estaría en contra de este cambio mientras que el 12 por ciento no está ni en contra ni a favor.

El cambio del huso horario para adaptarlo a las necesidades de los españoles y a los países de nuestro entorno ya fue sugerido por el ministro de Economía, Luis de Guindos, en 2013, cuando anunció que se estaba estudiando, pero añadió que no era sencillo. Después, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, volvió a insistir en esta cuestión durante la campaña de las elecciones de junio, cuando se comprometió a «impulsar el cambio del huso horario» para adecuarlo a las «necesidades» del país. Y este mes de diciembre, la ministra de Empleo, Fátiña Báñez, ha vuelto a insistir en esta cuestión.

75 años en el huso erróneo

Como ya publicó ABC, el huso horario vigente en España se remonta a una decisión política tomada por Francisco Franco en 1942, que nos situó en un meridiano que no nos corresponde. De hecho, en España es la misma hora que en Francia y Alemania, cuando deberíamos tener una menos que estos países y, en cambios, concidir con Canarias, Portugal y Reino Unido. El objetivo que se persigue ahora es volver a estar en el huso horario de Greenwich y dar por finalizada aquella medida provisional que se adaptó en 1942, pero que se ha prolongado más de 75 años.

Además del cambio del huso, más de la mitad de la población también es favorable a la racionalización de los horarios laborales y que permitan avanzar en la conciliación con la vida familiar. Es decir, se pretende acabar, por ejemplo, con las comidas de dos horas o más en un día cualquiera de la semana, y salir antes del trabajo. Desde el Gobierno se ha propuesto que la hora de salida sean las seis de la tarde, con carácter general, con las excepciones que muchos trabajos puedan tener.

El 54,6 por ciento quiere reducir el tiempo de la comida al mediodía para terminar la jornada laboral antes y el 20,4 por ciento se resiste a cambiar un hábito muy arraigado en el país.La posibilidad más aplaudida es la de poder trabajar desde casa. El 70,3 por ciento de los españoles ve bien que se fomente el teletrabajo y no tener la obligación de acudir al centro laboral, y solo el 11,6 por ciento lo rechaza.