Yihadistas extranjeros de Daesh en un vídeo propagandístico
Yihadistas extranjeros de Daesh en un vídeo propagandístico - AFP

Terrorismo yihadistaEl futuro de los combatientes extranjeros: «Hay españoles que están dispuestos a entregarse»

El gran éxito del Daesh ha sido reclutar en sus filas a combatientes extranjeros

MadridActualizado:

Hay escasas dudas de que Daesh, o algo similar, sobrevivirá a una campaña aliada contra él. Incluso si cede el control territorial sobre su califato –como ya ha sucedido– preocupa que seguirá siendo viable a largo plazo, bien como grupo o inspirando acciones, en gran parte debido al gran éxito que ha tenido estos años reclutando para sus filas combatientes extranjeros. Los «foreign fighters». La reflexión pertenece a Richard Barrett, ex agente de Inteligencia británico y jefe durante una década del Equipo de Vigilancia de Al Qaida de la ONU, que firma un informe para el el centro de investigación The Soufan Center en el que alerta de la peligrosidad de los retornados de Siria e Irak.

La reflexión sobre la vuelta de los combatientes no es de hoy. El pasado 12 de octubre, el entonces ministro de Defensa del Reino Unido, Michael Fallon, dijo en una emisora de radio de la BBC que los británicos que fueran a luchar junto a Estado Islámico serían considerados «un objetivo legítimo» de los bombardeos de la coalición internacional. Por las mismas fechas, su homóloga francesa, Florence Parly, confesó también en una entrevista radiofónica que que «si los yihadistas mueren en combate, sería lo mejor para nosotros» y el rotativo norteamericano «The Wall Street Journal» informó de que este país llegó a contratar a soldados iraquíes para que asesinaran en zona de conflicto a ciudadanos galos enrolados en las filas islamistas.

Francia ha hecho experimentos, millonarios y fracasados, de desradicalización de individuos y también ha tenido que gestionar la vuelta de otros que habían dejado a medias su yihad en el territorio del califato diciéndose arrepentidos.

«En España no hemos tenido el caso de nadie que se haya rendido, pero si hay personas que sabemos que quieren salir de la zona donde están y están dispuestos a entregarse», indican fuentes de la lucha antiterroristas consultadas por este diario, en alusión siempre a sujetos de nacionalidad española o que salieron desde nuestro país para tomar las armas en defensa del Daesh. Sea cual fuere su sentimiento hacia el ese grupo y hacia su propia conducta, lo que les esperaría una vez bajo la jurisdicción española sería la aplicación del Código Penal.

La opción de la prisión

El ensayo de Barrett, que explora de forma amplia el problema de la vuelta a casa de estos combatientes, reconoce que una posible respuesta, «ciertamente la más fácil», sería enviar a todos los retornados a prisión. Aunque eso solo aplazaría la dificultad y, según los investigadores, la «agravaría» de forma exponencial, una vez que se ha comprobado que los yihadistas que pasan por la cárcel «multiplican hasta el límite su ira social y, por tanto, su radicalidad».

En esta fase posterior ya a la pérdida territorial en Siria, las mismas fuentes precisan que la amenaza más significativa del Daesh se concentra en dos formas, resto o «evolución» del casi legendario aparato de operaciones exteriores de la organización –el que fuera su «ministerio de los atentados en Occidente»– que hoy sobrevive «muy disminuido» y con «equipos muy reducidos que actúan en la clandestinidad».