Una imagen de archivo del Peñón de Gibraltar
Una imagen de archivo del Peñón de Gibraltar - RAÚL DOBLADO

España pierde 1.000 millones al año por sociedades offshore, juego y contrabando en Gibraltar

El Gobierno mantiene que el Peñón es aún un paraíso fiscal que causa enormes perjuicios a la Hacienda española

MadridActualizado:

La irrupción de las noticias de los papeles de Panamá ha hecho volver la mirada, de nuevo, hacia otro paraíso fiscal mucho más cercano: la colonia de Gibraltar, cuyas actividades financieras los distintos Gobiernos de España vienen denunciado desde hace décadas por los perjuicios que causan a las arcas españolas.

Los intentos de maquillaje de esas actividades a través de firmas de acuerdos de intercambio de información fiscal con diversos Estados dieron el pasado verano la satisfacción a las autoridades gibraltareñas de que el Peñón quedara excluido de la lista de paraísos fiscales de la UE, aunque bastantes países lo siguen considerando como tal.

Así, España defiende que Gibraltar es un territorio con todos los ingredientes para seguir siendo calificado de paraíso fiscal y denuncia que cada año la Hacienda española deja de recaudar más de 1.000 millones de euros, como consecuencia del régimen fiscal de la colonia, que favorece la creación de sociedades offshore, una fiscalidad muy ventajosa para las empresas del juego y unos sustanciosos beneficios por el contrabando de tabaco, según los datos que maneja el Ejecutivo.

Las autoridades españolas reiteran una y otra vez ante la Unión Europea las denuncias por estas actividades, con el fin de que el Reino Unido ponga fin a las mismas, entre otras razones, porque algunas de ellas pueden ser consideradas ayudas de Estado, no permitidas por la normativa comunitaria.

La estrella es el juego

Es el caso de la fiscalidad del juego, una de las industrias que más ha crecido en los últimos años en Gibraltar, ante el auge de las casas de apuestas on line. Más de una treintena, entre ellas algunas de las multinacionales más conocidas, como Ladbrokes, William Hill, Bwin.party o Bet 365, se radicaron en el Peñón, al cobijo de una fiscalidad muy beneficiosa, y ello a pesar de que desde finales de 2014, muchos países, incluido el propio Reino Unido, obligan a las compañías de juego on line que tienen clientes de esos países y no están domiciliados donde viven sus consumidores, a tributar por el 15 por ciento de sus beneficios y no por el exiguo 1 por ciento que está vigente en el Peñón.

La estimación del Gobierno es que la industria del juego, gracias a un rápido crecimiento, representa ya el 25 por ciento de la economía de Gibraltar.

Otra gran fuente de ingresos lo constituyen las entre 30.000 y 35.000 sociedades offshore que operan en la colonia, aunque el Gobierno gibraltareño las sitúa por debajo de las 20.000 y dice que unas 4.000 están inactivas.

Lo cierto es que el número llama la atención si se tiene en cuenta que hay unos 30.000 habitantes en el territorio. Los activos despachos de abogados gibraltareños tienen un floreciente negocio en la creación y gestión de estas empresas, que sólo tributan por el impuesto de sociedades por un 10 por ciento en Gibraltar -frente al 30 por ciento vigente en España- y siempre que los beneficios se obtengan en el Peñón, porque si es en España, esas sociedades están exentas de hacerlo.

Las autoridades españolas han pedido en numerosas ocasiones información al Reino Unido sobre estas empresas, sin conseguir respuestas satisfactorias o con remisiones a las llamadas sociedades pantalla, que se crean en otros paraísos fiscales para hacer más opaco el acceso a los auténticos propietarios. También han insistido ante Bruselas por considerar que este tipo de sociedades pueden ser consideradas igualmente ayuda de Estado.

El fraude del tabaco

El último gran capítulo del fraude a la Hacienda española con origen en Gibraltar lo constituye el contrabando de tabaco, una práctica que ha sido denunciada en reiteradas ocasiones por las autoridades españolas, y como consecuencia de la cual, la OLAF, la Oficina de la Unión Europea de Lucha contra el Fraude, realizó en 2013 una investigación sobre el terreno.

Al término de esa investigación, la OLAF emitió un informe en el que cuantificó en unos 708 millones de euros el perjuicio causado a las finanzas españolas y de la Unión Europea en el periodo 2010-2013, aunque algunas fuentes del Gobierno español calculan las pérdidas para las arcas comunitarias por contrabando de tabaco en unos 200 millones de euros al año.

La realidad es que las cifras de importaciones de tabaco desde Gibraltar cada año son asombrosas, si se tiene en cuenta que tiene una población de 30.000 personas e incluso si se admite que es un lugar muy visitado por turistas. En 2011, llegaron a entrar en el Peñón, por vía terrestre, 127 millones de cajetillas. Dos años más tarde, en 2013, fueron 110 millones, una cifra que se redujo aún más en 2014 y se situó en la mitad a finales de 2015, con 55 millones de cajetillas, en buena medida como consecuencia de los controles en la Verja.

La menor entrada, junto con la mejora en los controles, ha hecho también que haya bajado el número de cajetillas de las que se incautaron las Fuerzas de Seguridad cuando iban a ser introducidas de contrabando en España. En 2015, fueron 333.735, un 57 por ciento menos de las incautadas en el año 2014, según los datos del Gobierno español, conocidos por ABC.

Contrabando por mar

No obstante, en los primeros meses del presente año, se ha producido un repunte de las importaciones de tabaco por parte de Gibraltar en un 13 por ciento, lo que se achaca a una mayor actividad por vía marítima, la misma que es utilizada para realizar luego el contrabando. De hecho, el Servicio de Vigilancia Aduanera ha detectado una mayor presencia de embarcaciones en la zona.

Además, la Guardia Civil ha comprobado también en las cercanías de la Verja, en La Linea de la Concepción la congregación de un gran número de motocicletas y ciclomotores para recoger el tabaco lanzado por encima de la Verja para eludir los controles.

España ha venido llamando la atención en la Unión Europea sobre todos estas practicas, que considera que son favorecidas por el régimen fiscal vigente en Gibraltar, al tiempo que ha subrayado otro hecho, que es la ausencia de cargas que recaen sobre los residentes en ese territorio frente a las que soportan las empresas y los ciudadanos que tienen su residencia en los Estados miembros.