Vídeo: Por mandato judicial se requisaron todas las urnas en los colegios electorales - AEUROPA PRESS

«Que escondan las urnas»

El encargado del voto electrónico en el referéndum del 1 de octubre pidió esconder las urnas a la Guardia Civil

MadridActualizado:

Un alto cargo de la Generalitat ordenó esconder las urnas del referéndum independentista ilegal a la Guardia Civil, que trató de evitar la votación del 1 de octubre ante la pasividad de los Mossos d’Esquadra. Este encargo lo pidió de manera informal Joan Manel Gómez Sanz, el jefe de Riesgos del Centro de Seguridad de la Información del Consorcio de la Administración Abierta (AOC-CESICAT), uno de los catorce miembros del equipo organizador del la votación que fueron arrestados el pasado 20 de septiembre. Gómez coordinó las páginas web que publicitaron el 1-O y el voto electrónico.

«Que la gente que entre a votar que entre escondida pero que escondan las urnas», expresó el empleado de la Generalitat a un individuo a quien llamó por teléfono a las seis y cinco de la tarde del día en el que se celebró el referéndum ilegal. Gómez -investigado por los delitos de desobediencia, malversación y sedición- realizó esta llamada para conocer el ambiente de la localidad de Castellvell, en Tarragona, donde le correspondía votar.

Esta conversación se recoge en un informe de la Guardia Civil que consta en el sumario del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, que investiga la preparación del 1-0, al que ha accedido ABC. Los investigadores analizan y sacan conclusiones de las conversaciones grabadas a los investigados, todos altos cargos de la Generalitat en niveles inferiores a los exconsejeros; otros eslabones del plan.

La Guardia Civil contextualiza la conversación de Gómez como «un ejemplo muy claro de como se desarrollaron las actuaciones de las personas del movimiento independentista encargadas de custodiar y asegurar los centros de votación». Los militantes recibían noticias sobre la presencia o no de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y tomaban medidas para impedirles sus funciones. Estas acciones pasaron desde la formación de cordones humanos a la colocación de tractores en las vías. Así sucedió en la entrada de Castellvell, donde la gente «hacía piña en la plaza», según la conversación intervenida a Gómez.

La Benemérita no había aparecido por Castellvell -aunque había informaciones que sugerían que estaba al caer, siempre según las palabras del interlocutor de Gómez-, pero el alto cargo de la Generalitat decidió cambiar de centro de votación sobre la marcha y votó en Reus, una opción posible por el censo electoral universal que improvisaron los independentistas el 1-O.

Precisamente, ante Gómez «se cuadró» un agente de los Mossos que se presentó en los calabozos de la Ciudad de la Justicia de Barcelona donde era custodiado durante su detención. Según consta en otro informe de la Guardia Civil, el Mosso expresó lo siguiente: «Soy el cabo jefe de la sección y es un honor custodiarles a ustedes allí, que sepas que nosotros les damos nuestro apoyo, lo que sea, que mucha fuerza y muchas gracias por lo que están haciendo, lo que sea cualquiera de nosotros, fuerza, fuerza». A Gómez le animaron aquellas palabras.

Reunión con Assange

El informe de la Guardia Civil implica a personas ajenas a la Generalitat en la preparación del 1-O. Los investigadores otorgan un rol «destacado» al editor e ideólogo secesionista Oriol Soler, quien se reunió con Julian Assange durante cuatro horas el pasado 9 de noviembre en la embajada de Ecuador. El documento del sumario señala que Soler había fijado la fecha límite para que la Generalitat cerrase la lista de centros de votación. José María Jove, el número dos de Junqueras, cuestionó que Soler debiera intervenir en dicho asunto, según consta en otra conversación grabada, ésta entre Jove y el exconsejero de Sanidad Antonio Comín, huido en Bélgica.

Otro personaje que aparece ligado al plan secesionista ilegal es Xavier Vendrell, un empresario con lazos con ERC, que fue consejero de Gobernación de la Generalitat entre 2006 y 2013. Su vinculación fue tal que Vendrell se presentó en el despacho de Jove, que era el secretario general de Vicepresidencia, Economía y Hacienda de la Generalitat. Sin estar Jove presente, los informáticos entregaron a Vendrell material del despacho, un hecho que la Guardia Civil califica de «curioso».