El Ejército prepara otra reforma: menos soldados, más tecnología

Arranca el proyecto «Brigada Experimental 2035» como «laboratorio» de pruebas en noviembre

MADRIDActualizado:

Las Fuerzas Armadas se encuentran inmersas en un nuevo periodo de transformación precipitado por la última crisis económica (el presupuesto se redujo un 32% en 2008-2015) y el nuevo salto tecnológico de la digitalización, la robótica y la conectividad.

Con un objetivo que bien se puede resumir en «menos soldados, más tecnología», la División de Planes del Ejército de Tierra ha puesto en marcha un proyecto por el cual la carismática Brigada de La Legión ha sido designada como unidad experimental para diseñar el Ejército de 2035.

«Su característica principal será su base tecnológica que permita disponer de una mayor potencia de combate con menor número de personal», informan fuentes del Ejército de Tierra que cerró el pasado año con 74.619 efectivos. En total las Fuerzas Armadas tienen 117.760 (Armada aporta 20.094; Aire, 20.131; y Cuerpos Comunes, 2.916).

¿Y con cuántos efectivos contaría esa Brigada del año 2035? «Entre 2.600 y 2.800 militares». Es decir, en torno a unos 500-800 efectivos menos que en la actualidad.

Fase experimental

El proyecto del Ejército de Tierra se denomina «Brigada Experimental 2035» y el próximo mes de noviembre entrará en su fase experimental: por ejemplo, comenzará a probar el futuro vehículo del Ejército de Tierra, el conocido como «Vehículo de Combate sobre Ruedas 8x8», que debe sustituir a los actuales BMR, y cuyos primeros prototipos ya se están contruyendo. La fase de experimentación tiene previsto que finalizará en el segundo semestre de 2019.

El auge de los sistemas aéreos pilotados de forma remota será otra de las columnas vertebrales del proyecto. El Ejército de Tierra ya cuenta con algunos modelos entre sus unidades como el Searcher Mk-IIJ o el Raven para labores fundamentalmente destinadas a Inteligencia y empleadas en misiones como Afganistán o Malí. Así, ya se está empezando a introducir el empleo de microdrones como el PD-100 Black Hornet (10 cm de largo y 2,5 de ancho), testado por el Mando de Operaciones Especiales y operado con una «tablet».

Las lecciones aprendidas de los últimos conflictos, especialmente urbanos y asimétricos, también se introducirán en el proyecto de Ejército del futuro. La amenaza híbrida, el combate subterráneo como aconteció en Mosul o la defensa ante un ataque de enjambres de drones también se analizarán.

Las denominadas «fake news» o noticias falsas también serán parte del desafío al que se enfrente el proyecto Brigada 2035: «Se crearán unidades de operación de información a nivel batallón o nivel compañía que van a dar información y contrarrestar falsas verdades o verdades a medias. Y eso hay que hacerlo a bajo nivel».

Pero la gran reforma de las Fuerzas Armadas no se circunscribe al Ejército de Tierra. Uno de los mayores impactos acontecerá el año que viene cuando el Ejército del Aire reciba su primer gran avión tripulado remotamente, el MQ-9 Reaper, que operará desde las bases de Talavera la Real (Badajoz) y Lanzarote.

Eurodron, caza europeo, F-110

En este sentido, la participación de España en el proyecto del futuro avión de combate europeo -junto a Francia (Dassault Aviation) y Alemania (Airbus)- y el nuevo dron europeo (proyecto MALE 2020) guiarán las líneas maestras en cuanto a tecnología en el Ejército del Aire. En cuanto a la Armada Española, las cinco fragatas F-110 serán la columna vertebral hasta mediados de siglo. Se trata de uno de los grandes proyectos del nuevo ciclo inversor del Ministerio de Defensa que podría aprobarse en las próximas semanas después del visto bueno a los Presupuestos Generales del Estado (aunque no está ligado a ellos).

La Armada Española esperaba la primera orden de ejecución para mediados de este año por lo que el retraso en el proyecto es posible. El calendario inicial de entrada en servicio de la primera fragata de este tipo (F-111) es 2024.