Dastis, en una imagen de archivo
Dastis, en una imagen de archivo - EFE

Dastis viaja a Irán para pedir moderación en pleno aumento de la tensión regional

El ministro de Exteriores reiterará el respaldo de la UE al acuerdo nuclear, amenazado por Trump

MadridActualizado:

El ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, viaja este martes a Irán, en pleno aumento de la tensión de ese país con Israel y cuando el acuerdo sobre el programa nuclear iraní suscrito en el verano de 2015 se ve en peligro por las exigencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de hacerlo más duro. Dastis reiterará en Teherán el apoyo de la UE al pacto nuclear, pero también pedirá a las autoridades iraníes que eviten actuaciones que contribuyan a genera un mayor conflicto en la región.

La visita de Dastis estuvo programada para el mes de octubre pasado, pero tuvo que ser aplazada debido a la crisis en Cataluña. Ahora va a llegar a Irán pocos días después de que, durante la Conferencia de Seguridad de Munich, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtiera a los asistentes del peligro que su país ve en el régimen persa por lo que calificó de política agresiva iraní, y afirmara que «cuando Irán disponga de armas nucleares, la agresión ya no podrá ser controlada».

El español será el primer ministro de Exteriores que visite Irán después de las amenazas de Trump de retirarse del acuerdo nuclear si no se aceptan las modificaciones que demanda, entre ellas, que no caduque a los 10 años, como está establecido.

En Teherán se reunirá, mañana, con su colega iraní, Mohamad Yavad Zari; y será recibido por el presidente del Parlamento, Ali Larijani, y por Ali Akhbar Velayati, consejero de Asuntos Exteriores del líder supremo, Ali Jamenei.

Fuentes diplomáticas aseguran que Dastis insistirá ante sus interlocutores en que la Unión Europea sigue considerando el pacto nuclear un buen instrumento para lograr la estabilidad en la región, pero también que espera de Irán que no desarrolle actividades que no contribuyan a esa estabilidad, como por ejemplo, el programa de misiles balísticos.

Relaciones pacíficas

El mensaje que el ministro transmitirá es que España desea que Irán tenga unas relaciones pacíficas con sus vecinos y que considera que es preciso encontrar una solución política a los dos largos conflictos de la región en que están involucrados los iraníes -Siria y Yemen-, apostando por una mediación de Naciones Unidas.

En cualquier caso, Dastis quiere que su viaje sirva también para apoyar el camino de reformas emprendido por el presidente Hassan Rohani, aunque España siente cierta preocupación por el tratamiento de los Derechos Humanos la forma en que se reprimieron las manifestaciones de enero en Irán, que tuvieron un origen en el malestar por la situación económica, pero que también reflejan unos mayores deseos de libertad, tal y como dio a entender el propio Dastis en una reciente comparecencias ante el Congreso de los Diputados.

Su estancia en Irán podría convertirse en problemática si el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que se encuentra reunido estos días en París decidiera incluir a ese país en la lista negra de los que no colaboran adecuadamente en la lucha contra la financiación del terrorismo y el narcotráfico.

Con empresarios

La visita del ministro tiene también una vertiente económica, porque el jueves está previsto un desayuno con unos 25 empresarios españoles que tienen negocios en Irán. Sin embargo, en esta ocasión no hay una delegación empresarial que le acompañe en el viaje, contrariamente a lo que sucedió durante la visita que en septiembre de 2015 hicieron a ese país los entonces ministros de Exteriores, José Manuel García-Margallo; de Fomento, Ana Pastor; y de Industria, José Manuel Soria.

La diferencia es que, en aquellos momentos, había una cierta expectativa por las posibilidades de negocios una vez levantadas algunas sanciones a Irán. Esas expectativas no se han cumplido y, aunque, gracias a la reanudación de la compra de petróleo, las exportaciones iraníes a España se han multiplicado por 26, y han crecido un 80 por ciento las importaciones, la realidad es que no hay ningún proyecto de inversión importante en materia de infraestructuras, energía, etc, por parte de firmas españolas.

La falta de financiación para llevar a cabo esos proyectos, la persistencia de algunas sanciones y el temor a las repercusiones de negocios en países como Estados Unidos o Arabia Saudí, hacen que las inversiones no se concreten. Dastis tendrá oportunidad de escuchar a los empresarios que, pese a todo, se han aventurado en el mercado iraní, como Telepizza o Tubacex, entre otros.