El Daesh utiliza una imagen del templo para amenazar a España

«Rumiyah», revista de propaganda del califato, dedica su último número a glorificar los atentados de Cataluña

MadridActualizado:

Una imagen a toda página de la Sagrada Familia ha sido la elegida por el Daesh para sobreimprimir referencias a los atentados de Cataluña que ilustran el último número de «Rumiyah», la principal revista de propaganda terrorista de la organización islamista difundida online este fin de semana, que dedica su portada a la tragedia de Barcelona y Cambrils y todo su prólogo a amenazar a España.

Los ataques, –advierten echando mano de la retórica habitual–, continuarán, y nuestro país no podrá frenarlos por muchas «medidas y precauciones que se tomen», por lo que avanza que los gobiernos occidentales vayan preparándose para «un incremento de pérdidas de guerra».

Escrutada por los expertos como una fuente de información importante sobre la hoja de ruta, las ambiciones y la didáctica del autodenominado Estado Islámico (EI), en el último número de esta publicación se manipula, entre otros, el impacto que los atentados han tenido en materia de Seguridad en España. Así, se afirma que como consecuencia de ellos «el nivel de amenaza se ha elevado a 4», cuando tal escalón de alerta está vigente desde junio de 2015. Asimismo, sobre lo ocurrido la tarde del 17 de agosto pasado, la narrativa califal asegura que sus muyahidines utilizaron un «camión» para atropellar a sus víctimas, –cuando se trató de un coche–, o que protagonizaron un tiroteo dentro de un bar de Barcelona, bulo que fue inmediatamente desmentido por los Mossos ya el día de autos.

La deformación del relato «refleja las limitaciones del Daesh como organización», sentencia en declaraciones a este diario el profesor de Ciencia Política de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla), Manuel R. Torres, que incide especialmente en la «degradación de su aparato propagandístico, que les impide sacar partido del último gran éxito táctico» que han sido los ataques en Cataluña.

Experto en yihadismo y Seguridad Internacional, el profesor subraya que existía gran «expectación» por el tratamiento que se iba a dar en esta revista a los atentados en España «puesto que normalmente ofrecen mucha información sobre la naturaleza de las células, pero –indica– no han aportado nada, solo reiteran inexactitudes ya publicadas». A años luz de la pormenorizada cobertura que recibieron los ataques de París o Bruselas, sobre los que Rumiyah reveló biografías y fotos en combate de cada atacante, uno por uno.

En el caso de Barcelona y Cambrils, Daesh ha puesto de manifiesto que «carece de capacidad para trazar el perfil de los participantes, lo que –añade Torres–nos dice que era una célula muy local y ninguno había viajado a territorio de Siria o Irak». Junto a ello, se evidencia que no controlan «fuentes de información ni de verificación ni de búsqueda de documentación, siquiera en espacios de dominio público» en idioma español, una falta de competencia que habría desembocado en esa repetición de «bulos».