La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, este jueves en un acto en la Ciudad Condal - EFE / Vídeo: Iglesias reconoce que una baja participación en la consulta sobre su continuidad también les obligaría a dimitir

Cuatro territorios se desmarcan de Iglesias por la crisis del chalé en Podemos

Ada Colau asegura que nunca se compraría una casa de 600.000 euros

Madrid/ BarcelonaActualizado:

Andalucía, Asturias, Cataluña y Navarra. Estos son los cuatro territorios en los que los líderes regionales de Podemos han criticado de alguna manera a Pablo Iglesias, ya sea por la compra del chalé o por la gestión de la crisis interna abierta a raíz de la adquisición y de la convocatoria de la consulta a las bases. Hay una voz unánime en el partido y sus confluencias, y es que con el secretario general y con Irene Montero se han traspasado líneas rojas de su privacidad, pero cada día que pasa, y en plena votación por el futuro de los líderes, son más los dirigentes que marcan distancias con algunas decisiones de la dirección estatal de Podemos.

La última en pronunciarse ha sido la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien pese a defender a la pareja de líderes y abogar por su continuidad, fue rotunda: «Ni me he comprado ni me compraría nunca una casa de 600.000 euros».

En una conferencia en Tribuna Catalunya, Colau abundó sobre el asunto, recordando que ella «vive de alquiler y no tiene pensado cambiar de vida». La alcaldesa vive desde hace años con su pareja y dos hijos en un piso en el barrio de la Sagrada Familia, en el distrito del Ensanche de Barcelona.

Pese a estas consideraciones, la alcaldesa denunció el «escarnio» al que se han visto sometidos Montero e Iglesias, a la vez que consideró «excesivo» que un asunto de esta índole se tenga que ver sometido a la votación interna de los militantes. «Es una decisión privada que no tiene nada de corrupción y mala praxis».

Colau apuntó que en la citada consulta interna ella votaría por su continuidad, y que por el «escarnio» que están sufriendo deberían seguir al frente de la formación morada.

Los reproches

Antes de la alcaldesa de Barcelona, dirigentes de Podemos de otros territorios ya habían marcado una posición crítica con Iglesias. El más duro ha sido sin duda el alcalde de Cádiz, el anticapitalista José María González, «Kichi», que le recordó a Iglesias que Podemos es «el compromiso de vivir como la gente corriente» y que desde hace días mantiene abierto un cruce de declaraciones con el propio Iglesias y con Juan Carlos Monedero. Precisamente fue la reivindicación de «Kichi» de su «piso de currante» lo que dio el pistoletazo de salida a los reproches en otros territorios.

«No me gusta y me ha dolido», dijo hace unos días el secretario general de Podemos Asturias, Daniel Ripa, sobre la compra del chalé. Tampoco le gustó al dirigente asturiano la consulta: «No hablar de precariedad, de corrupción y de otras cosas y que hablemos de la decisión privada y personal de nuestros dirigentes es peligroso y no es bueno», manifestó.

Quizá uno de los más críticos ha sido el portavoz de Podemos en el Parlamento de Navarra, Carlos Couso, quien anunció que si votaba en la consulta lo haría para que el secretario general y la portavoz en el Congreso «no sigan» liderando el partido. El diputado navarro se sumó también a los reproches por la compra de la casa, de la que dijo que denotaba «cierta mentalidad pequeño burguesa».