Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite
Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite - ABC

Covite se queja ante el Vaticano por su «aval al acto de ETA en Bayona»

El arzobispo de Bolonia fue uno de los «verificadores internacionales» del supuesto desarme de la banda terrorista

PamplonaActualizado:

La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), Consuelo Ordóñez, ha remitido una carta al Secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, para recriminar que el arzobispo de Bolonia, Matteo Zuppi, acudiera al acto propagandístico orquestado por la organización terrorista y lamenta que se prestara a actuar como parapeto de los ETA «sin exigir la condena del terrorismo».

La presidenta de Covite trasladó a Parolin que el acto de ETA en Bayona «debió estar presidido por la vergüenza y la catarsis, no por los focos» y que «las únicas autoridades legitimadas» para acudir eran las Fuerzas de Seguridad. «Como bien sabe, los exámenes de conciencia no tienen que ser públicos ni multitudinarios e implican el reconocimiento de principios tan básicos como que matar está mal», recuerda Ordóñez, que reprocha que el arzobispo no exigiera «arrepentimiento y rechazo del terrorismo».

Ordoñez finalizó la misiva mostrándole al secretario de Estado del Vaticano la indignación de las víctimas por la presencia del sacerdote como parte de la Comisión Internacional de Verificación en los actos de Bayona, «ahora que por fin la Iglesia vasca parecía dar pasos para acercarse a las víctimas, son las más altas instancias de la Iglesia quienes dan carta de naturaleza a unos terroristas orgullosos de su pasado».

El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, afirmó ayer martes que el arzobispo de Bolonia «no tenía bendición explícita ni implícita de la Santa Sede» para estar en Bayona, sino que «lo hizo por su cuenta y riesgo». Munilla mostró su sorpresa y el del resto de sacerdotes vascos por la presencia de Zuppi en Bayona. De hecho, aseguró que tampoco el obispo de Bayona, Marc Aillet, tampoco había sido informado de la participación del prelado italiano en el paripé de la ciudad francesa.