La comida «flatulenta» de Turull y la hamburguesa quemada de Rull

Los dos exconsejeros catalanes, ya en libertad, se quejan de las condiciones de la comida en prisión

MadridActualizado:

Los exconsejeros del Govern catalán Jordi Turull y Josep Rull, encarcelados en la prisión de Estremera, aseguraron que su experiencia fue «muy dura». Sus mayores quejas fueron por la comida: «No era buena. Me ha producido llagas en la boca y era muy flatulenta», indicó Turull.

Por su parte, Rull, que coincidía en este último aspecto, dijo que el primer día le pusieron una hamburguesa tan quemada que se le rompió el tenedor.

Los dos exconsejeros quedaron el martse en libertad tras pagar la fianza decretada por el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, después de un mes en prisión preventiva. Como diputados, sumando la asignación ordinaria y los complementos por ser portavoces de sus grupos parlamentarios, cobraban en torno a los 7.000 euros al mes.

Los candidatos de JpC, que compartieron celda 32 días, explicaron lo que hacían para hacer más llevadera su estancia. Rull indicó que jugaba al ping-pong con un vietnamita dos horas al día y se apuntó, junto con Turull a cursos de fitness.

Otra cosa que hicieron fue desintoxicarse del móvil y ver mucha televisión: se saben de memoria el horario de los informativos de las televisiones de fuera de Cataluña —«el de Antena 3 empieza a las 3», dijo Turull—, y se han convertido en fieles seguidores de las series «La que se avecina» y «Rex, el perro policía».

Lo primero que hizo Turull el martes, tras su estancia en la prisión, fue llevar a su hija a la escuela, mientras que Rull se comió «a besos» a sus hijos de 8 y 3 años, a los que solo pudo ver un día durante dos horas, y visitó y abrazó a su madre.