El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en la sala de prensa del Congreso de los Diputados
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en la sala de prensa del Congreso de los Diputados - Jaime García

Ciudadanos rechaza apoyar a Sánchez y solo lo haría para ir a las urnas

Albert Rivera se distancia de Rajoy pero fuerza al PSOE a pactar con los independentistas

MADRIDActualizado:

Cuando Pedro Sánchez interpeló en su comparecencia a los 350 diputados del Congreso y no renunció a valerse del voto de los independentistas para triunfar en su moción de censura en Ciudadanos respiraron aliviados. Una apelación directa del secretario general del PSOE, asegurando que solo gobernaría con ellos y con Podemos habría situado a Albert Rivera en una situación bien distinta.

Aunque la voluntad de Ciudadanos era alargar los tiempos, la noticia de que el PSOE ya había registrado su moción de censura aceleró todo. El secretario general de Cs, José Manuel Villegas, tuvo que concretar en qué consistía ese «antes y después» que Rivera había anunciado en la víspera. «La corrupción del PP ha liquidado esta legislatura, la ha asfixiado y no puede seguir con un Gobierno débil», cargó el número dos de Ciudadanos.

Tras un encuentro del comité permanente del partido, el núcleo duro de la formación, se acordaba un mensaje fuerza: «Los españoles no merecen un Gobierno corrupto y condenado». 48 horas después de apoyar los Presupuestos Generales del Estado, Cs evolucionaba a un estadio en el que ve inasumible mantener su apoyo a Mariano Rajoy. Pero eso es algo bien distinto que entregarle la Moncloa a Pedro Sánchez durante dos años.

La prioridad de Cs era que Rajoy hubiese convocado las elecciones, pero con la moción de censura ya registrada el artículo 115 de la Constitución impide ya al presidente del Gobierno disolver las Cortes. Por eso, Ciudadanos plantea que solo apoyaría la moción del PSOE de forma «instrumental», es decir, para convocar elecciones de inmediato: «La solución a la crisis de la corrupción de Rajoy no son las prisas y el oportunismo de Sánchez. La cuestión no es que salga Rajoy para que entre Sánchez, apoyado por separatistas y populistas». Y argumentaron: «Nosotros no vamos a estar en la moción de Sánchez, nos vamos a oponer. Queremos elecciones».

En Ciudadanos ayer no se pidió la dimisión de Rajoy como elemento intermedio, como hicieron en la Región de Murcia y en la Comunidad de Madrid. Y no lo hicieron porque, como recuerdan desde la dirección, «otro candidato del PP no tiene números garantizados para ser investido». Para ser reelegido Rajoy necesitó la abstención de un PSOE abierto en canal por su crisis interna. Además, explican que al contrario que sucedía con las mociones de censura que amenazaron a Pedro Antonio Sánchez y Cristina Cifuentes, y que terminaron por forzar su dimisión, en esta ocasión Ciudadanos no es imprescindible.

Sánchez tiene una vía que no precisa de ellos para ser presidente y ese es el motivo por el que no cederán: Si Sánchez gana, con un PP descompuesto consideran que Rivera lideraría la oposición. Además de que creen que si gobierna con los separatistas muchos votantes del PSOE huirían. Y si Sánchez pierde, creen que quedaría debilitado y que en cualquier caso Rajoy estaría en una minoría todavía más frágil. Creen que ahí, tras ganar una moción, Rajoy podría convocar elecciones.

En Cs dicen que si Sánchez quiere «gobernar un rato» que le apoyen «sus amigos separatistas». Defienden que la mayoría de españoles no entenderían más planteamientos que «asegurar los Presupuestos, la extensión del 155 y la convocatoria de elecciones generales». Un alto dirigente de Cs lo resumía: «No vamos avalar a Sánchez. Solo avalaríamos una breve presidencia instrumental para convocar elecciones».