Ninguno de los líderes de los cuatro partidos más votados llega al aprobado
Ninguno de los líderes de los cuatro partidos más votados llega al aprobado - ÁNGEL DE ANTONIO

Los ciudadanos no confían en los partidos políticos

El principal aspecto que los ciudadanos tienen en cuenta a la hora de valorar a los líderes de los partidos es la honradez, por delante de su preparación y formación, así como de la cercanía que transmitan

MadridActualizado:

Una vez más, el barómetro del CIS muestra la poca confianza que los españoles tienen en la política en general y en los propios líderes. En concreto, en la encuesta postelectoral publicada el pasado día 3, se sitúa a los partidos políticos como la institución de la que menos se fían los ciudadanos, con una media de un 3,19, solo superada por los bancos, que obtienen una nota de 2,61.

En cuanto a sus representantes, el barómetro del mes de abril, publicado este viernes, concluye que de los 16 líderes por los que han sido preguntados los casi 2.500 entrevistados, ninguno logra alcanzar el aprobado. Además, ninguno de los candidatos de los partidos con más votos, Rajoy, Sánchez, Rivera e Iglesias, consigue llegar ni siquiera al 4.

Pese a estos malos resultados, las calificaciones que obtienen los políticos son mejores que las que los españoles les otorgaron en abril de 2013, cuando la nota máxima fue un 3,96 y se la llevó Rosa Díez. Esta situación, explica Narciso Michavila, sociólogo y presidente de GAD3, se debe a que las crisis provocan que el nivel de confianza en todas las instituciones baje, y a medida que se va saliendo de ellas, este se va recuperando.

El principal aspecto que valoran los españoles a la hora de confiar en un político es, según el CIS, la honradez, muy por delante incluso de su preparación y formación, así como de la cercanía que transmitan. Los casos de corrupción, del mismo modo que las continuas variaciones en el discurso de muchos de los líderes son motivos suficientes para estas bajas calificaciones.

Algo tradicional

Sin embargo, la poca confianza que los españoles depositan en sus representantes no es un hecho novedoso. Los datos recopilados por el CIS demuestran que, ya en abril de 1994, de los ocho políticos por los que se preguntaba a los encuestados, solo uno superaba por una décima el 5. Además, en ese momento un 65,6% aseguraba tener poca o ninguna confianza en el que entonces era el presidente del Gobierno, Felipe González.

Dos años más tarde, de los once líderes por los que se preguntó a los encuestados, solo dos obtuvieron un aprobado; mientras que hace diez años, en 2006, de los siete representantes que aparecían en el barómetro del CIS, simplemente uno, José Luis Rodríguez Zapatero, logró pasar del 5, aunque solo por tres décimas.

«España es una sociedad muy plural, y el que no te vota te califica con un 0, por eso salen notas tan bajas», aclara Michavila. «Pero eso no quiere decir que quien tenga mejores calificaciones tenga más votos, como ocurre por ejemplo con Alberto Garzón», concluye.