Albert Rivera en el acto ayer en Tarragona con la nueva imagen de campaña del partido
Albert Rivera en el acto ayer en Tarragona con la nueva imagen de campaña del partido - EFE

Ciudadanos apela al «cambio» para aglutinar el voto y recuerda los pactos del PSC y el PP con el nacionalismo

Lanza un nuevo lema e imagen de campaña ante los «complejos» del PSC y el «conformismo» del PP

Rivera demanda una gran movilización y Arrimadas pone en el centro de su discurso la política social, el corredor mediterráneo y la mejora de la financiación

TarragonaActualizado:

Corría el mes de junio del año 2006 y Ciudadanos asomaba la cabeza en la campaña sobre la reforma del Estatut de Cataluña. José Manuel Villegas, hoy secretario general del partido y con influencia creciente en la política nacional, veía cómo dos miembros de la policía secreta se vieron obligados a refugiarlos en un portal en Gerona junto a otros compañeros del incipiente movimiento porque decenas de radicales reventaron su acto y les asediaron.

Lo recordaba ayer el número dos del partido en una conversación informal con este periódico: «En ese acto había cuarenta personas y yo creo que había más independentistas que de los nuestros». El sábado, Ciudadanos congregó en Gerona a 1.200 personas en un territorio eminentemente independentista. Los dirigentes del partido consideran ya ese día como «un hito» en la historia del partido. «Ha habido mítines más numerosos, pero en Barcelona o Madrid. Esto era difícil imaginar», resume un dirigente. El viernes, el PP congregó a 400 personas en el acto al que acudió Mariano Rajoy.

La guinda al fin de semana la puso ayer Ciudadanos con un acto en Tarragona en el que la asistencia estuvo ampliamente por encima de las 1.500 personas. La campaña que ha articulado Ciudadanos tiene un componente muy importante de épica y de superación: de aquel portal en Gerona a situarse como el partido más votado en las encuestas. Así lo apunta el CIS, pero también una encuesta de «La Vanguardia» con la que Albert Rivera e Inés Arrimadas desayunaron antes de un acto que significó la puesta de largo del mensaje con el que afrontarán la semana clave de la campaña.

Aglutinar el voto

La apelación al «cambio» es el lema que ha elegido Ciudadanos para los últimos diez días de campaña, reclamando la concentración de todo el voto contrario a la independencia en la candidatura de Arrimadas porque no sirven «ni el conformismo del PP ni los complejos del PSC». Un mensaje con el que Ciudadanos busca diferenciarse de los tripartitos de los socialistas con ERC.

Rivera definió ayer la posibilidad de que no haya partidos nacionalistas en el Govern de la Generalitat como «el cambio más grande en cuarenta años». Recordaba ayer que Ciudadanos nació «como consecuencia del abandono» de los otros dos partidos constitucionalistas: «Ahora los no separatistas tenemos nuestro propio cambio. Sin sufrir por si tus votos van a ir hacer un tripartito. Nadie duda para qué sirven los votos naranjas. Ahora van a servir para ganar, que es una palabra a la que renunció el constitucionalismo. A lo máximo que aspiraban era a sumar con CDC o ERC y entregarles la Generalitat».

Esa idea la reforzaba ayer el partido presentando un nuevo icono de campaña y el lema «Ahora sí, cambio» para potenciar la imagen de Arrimadas de forma «fresca y moderna» y acompañándolo de un discurso de que el PSC «no significa un cambio» y de que la renovación debe asociarse «a un cambio de personas», explica Fernando de Páramo, secretario de Comunicación.

En Cs están muy obsesionados con la movilización porque creen que tanto la victoria electoral como la pérdida de la mayoría absoluta del independentismo puede estar «en uno o dos escaños», aseguran desde la dirección. Rivera alertó de que «si nos quedamos en casa pueden ganar los separatistas otra vez». Mientras, Arrimadas, en un discurso muy ambicioso, llamó a «enterrar con votos la etapa negra de la historia de Cataluña. La fecha histórica del procés será el 21-D porque será la de su caducidad».

Los dirigentes del partido confían en seguir erosionando la base electoral del PP con la operativa del voto útil –«somos el único voto que puede ganar a los nacionalistas en las urnas»– pero son conscientes de que en el espectro de la izquierda esa operativa es más compleja porque compiten con más partidos, porque el PSC está en ascenso respecto a 2015 y porque su pacto para investir a Rajoy les puede alejar de ese nicho de potenciales votantes.

Por eso Arrimadas insistió mucho en que su prioridad de gobierno serán las políticas sociales y que acudirá a la conferencia de presidentes para «demandar un mejor sistema de financiación».