Policía nacional ha impartido cursos de formación en materia de delitos de odio
Policía nacional ha impartido cursos de formación en materia de delitos de odio - V. M.

Cataluña, número uno en alertas por «radicalización» y «odio»

Es el territorio que genera el mayor número de comunicaciones ciudadanas de este tipo que recibe Interior

CeutaActualizado:

Cataluña es la región española de la que procede «la mayoría» de las comunicaciones ciudadanas anónimas que recibe el Ministerio del Interior por medios telemáticos relacionadas con posibles casos de «radicalización violenta u odio», según aseguró este lunes en Ceuta Eduardo Hernando, uno de los analistas del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (Citco) que se encargan de su tratamiento y evaluación.

Hernando explicó en una ponencia sobre el Plan Estratégico Nacional de Lucha Contra la Radicalización Violenta, con la que se han inaugurado la jornada «Acciones educativas para la prevención de la radicalización de los jóvenes a través de la educación» organizada por el Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (Sepie), que las alertas que llegan a Interior son «secretas, reservadas y anónimas», pero ha negado que Ceuta o Melilla, «donde en principio podríamos hablar de más radicalización», sean un punto preeminente de origen.

Interior activó en 2015 el programa Stop Radicalismos, una iniciativa de denuncia confidencial y segura de posibles casos de radicalización a través de una página web, por correo electrónico, una aplicación para teléfonos móvil y un número gratuito (900 822 066). Según los datos facilitados por el Gobierno central al senador Jon Iñarritu, no desglosados por territorios, hasta el pasado 31 de diciembre se gestionaron 16.252 comunicaciones a través de Alertcop'. Durante el año pasado se recibieron 527 por robos y asaltos, 659 por agresiones y peleas, 595 por vandalismo, 405 por radicalismos y 333 por violencia de género.

Hernando distinguió la «radicalidad» que no llega a invadir derechos de otros, «que no es ilegal ni está perseguida», de la que sí se traduce en violencia y ha puesto como ejemplo una llamada recibida desde Cataluña por el registro de actos vandálicos (verbales, pintadas, silicona en la cerradura) después de que dos vecinos izasen sendas banderas española e independentista catalana en sus casas.