ERNESTO AGUDO/ VÍDEO: ATLAS

Catalanes y empresarios, protagonistas de la Fiesta Nacional

Los presidentes de Sabadell, Planeta, Freixenet, Inditex, Telefónica e Iberdrola cerraron filas con el Rey

MadridActualizado:

Toda España cabe en el Palacio Real o, al menos, los representantes de todos los sectores de la España diversa y plural que los Reyes reúnen cada 12 de octubre para celebrar la Fiesta Nacional. Pero todos los años hay un protagonista especial y, entre los 1.500 invitados que asistieron a la recepción de ayer, estos fueron los empresarios y los catalanes, especialmente los que reunían las dos condiciones, como el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, y el del Grupo Planeta, Josep Creuheras, cuyas compañías han tenido que trasladar sus sedes fuera de Cataluña por el golpe separatista.

También acudieron a Palacio a celebrar la Fiesta Nacional otros empresarios catalanes como el presidente de la Cámara de Comercio de España y de Freixenet, José Luis Bonet, y el de la patronal catalana Fomento del Trabajo y vicepresidente de la CEOE, Joaquim Gay de Montellá.

Junto a ellos, los directivos de las principales empresas españolas cerraron filas con el Rey después de que Don Felipe saliera en defensa de la legalidad en una situación de «extrema gravedad». Entre ellos, estaban José María Álvarez-Pallete (Telefónica), Pablo Isla (Inditex), nada habitual en este tipo de actos; Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola), Dimas Gimeno (El Corte Inglés), Antonio Llardén (Enagás), Fernando Abril-Martorell (Indra), José Lladó (Técnicas Reunidas), Matías Rodríguez Inciarte (Santander) y Esther Alcocer Koplowitz (FCC).

La recepción empezó con el gesto triste del Rey, al que acababan de informar de la muerte de un piloto tras estrellarse el Eurofighter que regresaba del desfile militar. Por eso, cuando Mariano Rajoy abrió el besamanos, más que un saludo fue una despedida, porque en ese momento el presidente del Gobierno confirmó al Rey que se iba a Albacete con la ministra de Defensa para acompañar a la familia del piloto y Don Felipe aprovechó el saludo para dar el pésame a María Dolores de Cospedal. Siguieron los demás miembros del Gobierno, las altas autoridades del Estado, los expresidentes González y Zapatero, los líderes de la oposición, con el también catalán Albert Rivera, los presidentes autonómicos y el Cuerpo Diplomático, entre ellos los embajadores del Reino Unido, Simon Manley casado con la catalana María Isabel Fernández Utgés, y el de Italia, Stefano Sannino, con su marido, Santiago Mondragón, también catalán. Y continuaron los alcaldes, entre ellos Manuela Carmena (Madrid) y Núria Marín (Hospitalet de Llobregat), a la que el Rey recibió con un «gracias por haber venido».

Entre los asistentes, también estaba el exbanquero Francisco Luzón, en silla de ruedas por padecer ELA. Asimismo, estaban invitados los familiares de Ignacio Echeverría, el joven asesinado en Londres cuando intentó defender a un policía británico en el ataque yihadista del 3 de junio.

El Rey invitó a la celebración a los jóvenes José y Clara Corona, hijos de uno de sus más queridos colaboradores, el coronel José María Corona Barriuso, jefe del servicio de Seguridad de La Zarzuela, que falleció el pasado martes tras una larga enfermedad.