La asesina confesa de Gabriel volvió este martes a Rodalquilar - EFE

La autora del crimen de Gabriel Cruz: «Es un niño muy guapo y obediente»

Ana Julia Quezada demostró su frialdad en una entrevista con la Radio Galega

MadridActualizado:

Ana Julia Quezada -«la bruja del cuento», como la definió tras el funeral Patricia, la madre de Gabriel- es una mujer sin escrúpulos. Lo ha demostrado la investigación de la Guardia Civil, pero también se puede comprobar en las entrevistas que ha concedido durante los días de búsqueda del «Pescadito» a medios de comunicación. Hay dos que son particularmente significativas: la que concedió al programa «La Mañana» de TVE, en la que contó que en el desayuno estuvo hablando con él de que no se fuera con extraños, y en el espacio nocturno «Pensando en ti» de la Radio Galega el pasado día 2.

«Estamos desesperados -aseguraba entonces la autora de la muerte del niño-. No lo encontramos por ningún lado. Estamos destrozados, no sabemos qué hacer, nos estamos volviendo locos (...) solo queremos recuperar a Gabrielillo, es un niño muy obediente, muy guapo, si alguien lo ve que nos diga algo, estamos desesperados», añadía entre sollozos.

El documento sonoro es particularmente impactante porque se ve cómo esta mujer pasa del llanto a la más absoluta frialdad en décimas de segundo. Y aún estremece más escuchar cómo explicaba los acontecimientos del 27 de febrero en Las Hortuchuelas.

«El niño después de comer se va con sus amiguitos -relataba Ana Julia Quezada-; a su casa, que está a unos 50 o 70 metros. Como siempre le vimos salir. “¡Ana me voy!”, “vale Gabriel, luego vuelves a merendar”».

«Yo me marché -continuaba la autora del crimen-, que tenía que hacer unas cosas. Se quedó la abuela en la casa y a las seis de la tarde o así que Gabriel no venía, porque normalmente a la media hora suele volver, o a la hora, para que nosotros sepamos de él, a las seis y media de la tarde nos llama su abuela y nos dice que el niño no estaba donde tenía que estar, donde Rosita, con sus nietos, que no ha llegado allí».

«Trabajo magnífico»

Y proseguía: «Vengo para acá (a Las Hortichuelas) corriendo y empiezo a buscarlo, llamando a la gente, a las puertas, pero no aparece. Llamo a su padre que estaba trabajando y viene volando y ya empezamos todo el pueblo a buscarlo, a buscarlo a buscarlo... Nos estamos volviendo locos. No sabemos qué ha podido pasar. La Policía, la Guardia Civil nos dicen que están trabajando que están haciendo todo de su parte, hacen un trabajo magnífico y estamos aquí esperando».

También se refirió la detenida al dinero que estaba dispuesta a dar la familia a quien llevara hasta el niño. Y de nuevo hace unas manifestaciones que, oídas ahora, reflejan la personalidad del personaje: «Hay una recompensa de 10.000 euros si hay una pista fiable que nos lleve hasta Gabriel, pero no hemos recibido ninguna llamada todavía (...) Sí hemos recibido llamadas de gente que se aprovecha del dolor de los demás. Gente muy mala, pero hay mucha gente que nos está ayudando, no nos sentimos solos».