El cuádruple asesino de Pioz, más cerca de la prisión permanente revisable

Hace un año Patrick Nogueira mató a sus tíos y sus dos primos en un chalé de Pioz. Simplemente, estaba «enfadado»

MadridActualizado:

«Perfil de personalidad psicopático, caracterizado por falta de remordimientos y empatía, carácter manipulador, insensibilidad, afecto superficial y egocentrismo». Son algunos rasgos de Francois Patrick Nogueira Gouveia, que sin haber cumplido 20 años asesinó y descuartizó a sus tíos y a sus primos en un chalé de Pioz (Guadalajara) el pasado 17 de agosto, hace ahora un año.

Patrick Nogueira está en prisión desde finales de octubre, protegido por orden del juez instructor. Primero ingresó en la cárcel de Alcalá-Meco y después fue trasladado a la de Estremera, donde también se le cuida. Allí concidió con otro preso muy conocido: Sergio Morate, acusado de dar muerte a dos jóvenes en Cuenca y que será juzgado próximamente. Con quien no ha coincidido Nogueira es con José Bretón, según la abogada de éste, en contra de lo publicado por ABC. Bretón permanece en Herrera de la Mancha.

Agentes de la Guardia Civil frente a la casa donde se cometieron los asesinatos de Pioz
Agentes de la Guardia Civil frente a la casa donde se cometieron los asesinatos de Pioz- EDUARDO SAN BERNARDO

Enfadado con su tío

Cuando ocurrieron los hechos Patrick Nogueira estaba enfadado con su tío Marcos, que lo había acogido como a uno más de la familia durante casi cuatro meses. Tras una orgía de sangre, retransmitida en directo con palabras e imágenes a través de WhatsApp a su amigo brasileño Marvin Henriques, trató de borrar su rastro en la casa, tomó un autobús y se fue a dormir a su habitación alquilada de Alcalá de Henares. «Los cuerpos pesan. Por lo menos hice todo con guantes. No hay huellas. Ahora espero no fallar matando ese mierdas. Creo que voy a salir bien de madrugada», escribió al otro mientras esperaba el regreso a la vivienda del hermano de su madre, el último familiar al que mató.

«Actitud arrogante y prepotente, egocéntrica, con total ausencia de empatía, así como de remordimiento por las acciones que reconoce haber cometido aunque exprese no recordar algunos detalles, siendo incapaz de ponerse en el lugar del otro», recogen las conclusiones psicológicas forenses en poder del juez.

«Actitud arrogante y prepotente, egocéntrica, con total ausencia de empatía así como de remordimiento»

A las 22.40 del 17 de septiembre, una patrulla de la Guardia Civil que entró al chalé por una ventana debido a los avisos de hedor insoportable, descubrió la razón del silencio de la casa y la familia. Marcos Campos (40 años), su esposa Janaina Santos (39) y sus dos pequeños Carolina de tres años y David de uno llevaban un mes justo cortados en pedazos por su pariente y metidos en bolsas de plástico, selladas con cinta americana en el centro del salón de la vivienda que habían alquilado en julio. Tres días después al conocerse el cuádruple crimen, Patrick Nogueira viajó con urgencia a Brasil a buscar refugio en casa de sus padres, ajenos al destrozo de vidas y familia que había ejecutado con precisión y planificación la mano del menor de sus hijos.

«Compré una navaja uno o dos días antes del 17 de agosto, en una tienda del centro comercial Parque Corredor. También compré dos rollos de bolsas de basura de color verde y dos rollos de cinta americana plateada, en Alcampo, por las mismas fechas que la navaja», declaró a preguntas de la Guardia Civil tras su detención. Contó que la intención al comprarlas ya era deshacerse de lo que pudiera incriminarle en el delito. Un mes después de su huida emprendió el viaje de vuelta a Madrid, tutelado por los investigadores de la UCO y con acuerdo de su familia y un abogado. Volvió dispuesto a confesar, pero con importantes lagunas y olvidos, lo mismo que le ocurría cuando al habla del apuñalamiento a su profesor que protagonizó cuando era menor.

«La pérdida de memoria se circunscribe a los momentos en que asesina o descuartiza a sus tíos y primos, manteniéndose intacta para el resto del relato, lo que hace pensar en una simulación», recogen los psicológos que lo evaluaron. La acusación ejercida por su tío Walfran Campos pide que se le aplique la prisión permanente revisable por cuatro delitos de asesinato, con las agravantes de abuso de confianza y la de aumentar deliberada e inhumanamente el sufrimiento de las víctimas. Solicita además que indemnice con 300.000 euros a cada uno de los cuatro hermanos de Marcos y a su madre y la responsabilidad subsidiaria del Estado porque Patrick entró en España «pese a sus antecedente penales sin control ni verificación».

El escrito de acusación, al que ha tenido acceso ABC, incide en que «estuvo en situación irregular y sin embargo vivió en España si ningún tipo de control ni limitación en diferentes localidades, realizó su vida normal apuntándose a un equipo de fútbol, yendo al gimnasio, etcétera sin que las autoridades que actuaron de forma negligente llevaran a cabo su deber de vigilancia y control».

El asesino de Pioz, de vuelta al chalé para una reconstrucción de los hechos
El asesino de Pioz, de vuelta al chalé para una reconstrucción de los hechos- EDUARDO SAN BERNARDO

El escrito relata los tres cortes en el cuello que Patrick Nogueira inflingió a su tía Janaina mientras ella fregaba los platos y cómo la muerte sin aviso ni posibilidad de defensa la presenciaron sus dos criaturas a las que también cortó el cuello. Antes se había presentado en la vivienda con unas pizzas simulando que había olvidado su enfado. Durante el tiempo que pasó hasta que llegó su tío se dedicó a limpiar la sangre de la cocina «a la vez que se enviaba WhatsApp con su amigo Marvin Henriques, enviando incluso selfies con los cuerpos sin vida y mofándose de lo que había hecho, reconociendo en dichas comunicaciones que había matado a Janaina y a los dos menores». El cuerpo de su tía lo seccionó con el cuchillo y con unas tijeras para que cupiese en las bolsas verdes que había preparado; los de los niños los metió enteros. A su tío le asestó catorce puñaladas cuando regresó de su primer día en un nuevo trabajo en Madrid. Luego lo cortó por la mitad.

«Los niños ni corren»

Lo que olvidó en su declaración policial y judicial lo contó a su amigo Marvin con un detalle que aterra. «Mi cuchillo ya le estaba cortando toda la garganta a ella. Tío no te jode, los niños empiezan a gritar. Divertido que los niños ni corren. Solo se quedaron agarrados». El otro individuo, como si fuera un juego asistir a la muerte, le insiste para que le diga a quién ha matado primero y le ayuda a decidir cómo deshacerse de los cadáveres.

«Permaneció en la casa toda la noche -explica el escrito de acusación- realizando actos para la impunidad de sus hechos» tales como: decidir si enterraba los cuerpos en el jardín (no lo hizo por si lo veían u oían los vecinos); limpiar la sangre de Marcos, borrar todas las huellas, ducharse, dormir en una habitación hasta que amaneció y coger el autobús de vuelta a Alcalá de Henares. «En días posteriores se fue deshaciendo de los objetos con los que había realizado los crímenes, tirándolos a contenedores en horas y días distintos».

«Yo he envuelto cada cuerpo con cuatro bolsas. Y les he pasado la cinta americana para que la bolsa no se rompa». «Bien, -le animó su amigo desde Brasil-. ¿Y vas a salir hacia dónde? ¿Hay cámaras en algún sitio?». Patrick: «Hermano, me voy para la parada de autobús». Marvin: «Ya estás hablando, hermano, como un asesino».

Una imagen de los tíos del asesino colagada en redes sociales
Una imagen de los tíos del asesino colagada en redes sociales- ABC

Psicópata

La acusación se basa en las conclusiones psicológicas forenses en poder del juez para pedir que se aplique a Patrick la prisión permanente revisable, dado que su perfil es el de un psicópata. «La psicopatía no tiene buen pronóstico y presenta una alta reincidencia delictiva», señalaron los especialistas que lo examinaron en diciembre. «El Instituto de Medicina Legal de Guadalajara fue claro: hay grandes posibilidades de reiteración delictiva, de que cuando salga vuelva a matar», explica a ABC el abogado de la acusación Alberto Martín, que representa a la familia de Marcos y a sus hijos.

«Perfil piscopático. Falta de remordimientos y empatía. Manipulador. Egocentrista»

Nogueira tiene -como se ha dicho- una «personalidad psicopática, falta de remordimientos y empatía», pero ninguna «patología psiquiátrica», según quienes le evaluaron. No está arrepentido y su distanciamiento emocional es absoluto pese a que ha arrasado a dos familias. Ante la contundencia de los profesionales del Instituto de Medicina Legal de Guadalajara su defensa (ya va por el tercer abogado) ha pedido otro examen psiquiátrico, esta vez de parte. El juez aún no ha resuelto pero se han opuesto todas las partes incluida la Fiscalía.

La decisión sobre esa prueba es casi lo único que resta para cerrar la instrucción, dado que se está desde hace meses a la espera de una petición cursada a Brasil por la Fiscalía pero hay pocas o ninguna esperanza de que las autoridades de ese país respondan. En concreto se solicitaron las zapatillas Mizuno que el presunto asesino llevaba puestas el día del crimen y que dejó en su casa de Joao Pessoa, un ordenador y un par de tarjetas SIM de teléfono. Las acusaciones coinciden en un hecho: concluir cuanto antes, que no se pueda alegar ninguna dilación para que Patrick Nogueira -que volvió al lugar del crimen por miedo a las cárceles brasileñas- no tenga opción de acogerse a ninguna atenuante ni beneficio procesal.