Vídeo: Nuevas imágenes de la cámara de seguridad en la que se ven los últimos pasos de Lucía - ATLAS

Los análisis confirman que no hay ADN masculino ni tóxicos en el cuerpo de Lucía

Aun así, familiares y allegados de la víctima siguen viendo «improbable» que la pequeña llegara tan lejos por sí sola

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Ni ADN masculino, ni semen, ni sustancias tóxicas. Los análisis realizados al cuerpo de la pequeña Lucía Vivar, la niña de tres años cuyo cuerpo apareció entre las vías del Cercanías que cubre el trayecto entre Málaga y Álora, desvelan que la niña no tenía ninguna de estas sustancias en su organismo. Las tres pruebas, que son complementarias a la autopsia, han sido realizadas en el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses del Departamento de Sevilla.

La primera de ellas, que buscaba detectar semen, se ha realizado siguiendo el protocolo de agresión sexual en cadáveres y su conclusión ha sido negativa. Ninguna parte del cuerpo determinante para valorar una agresión sexual contenía este tipo de fluido. La segunda prueba se ha centrado en el hallazgo de ADN masculino en la víctima, pero no se ha encontrado presencia alguna. Por último, la tercera analítica buscaba localizar restos de sustancias tóxicas, como pueden ser estupefacientes o alcohol, entre otras. En base a las muestras recibidas se ha analizado la sangre, orina y el contenido gástrico de la pequeña, sin hallar ningún elemento tóxico en ellos.

Después del protocolo de actuación inicial del médico-forense, cuando encontraron a la pequeña Lucía Vivar fallecida en las vías del tren, se solicitaron estas pruebas. Aunque las primeras evidencias ya lo adelantaban, los nuevos resultados determinan de forma concluyente que la pequeña no sufrió una agresión sexual ni se utilizó en ella ningún tipo de sustancia tóxica. Aun así, familiares y allegados de la víctima siguen viendo «improbable» que la pequeña llegara tan lejos por sí sola. Las grabaciones de la cámara de seguridad, a las que ha tenido acceso SUR y que ayer se publicaron en este diario, muestran a la niña corriendo sola por el andén hasta desaparecer tras una caseta.

Varios criminólogos apoyan esta teoría y se encuentran reconstruyendo los hechos junto a la familia para determinar si la pequeña pudo andar 4 kilómetros sola o tuvo que ir con alguien.