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«Hemos luchado por una causa noble. No me arrepiento y lo volvería a hacer»

La Policía detiene a dos jóvenes españoles que lucharon en Siria contra el Estado Islámico junto a los kurdos. Les acusa de colaboración con organización terrorista

Imagen de la entrevista con Álvaro V. R., detenido ayer - abc
j. fernández miranda / p. muñoz - Madrid - Actualizado: Guardado en: España

«No me arrepiento de lo que he hecho; lo volvería a hacer», aseguraba Álvaro F. R., alias «Paco», uno de los dos españoles detenidos ayer por la Policía tras regresar hace un par de semanas de combatir seis meses y medio en Siria contra el Daesh (el autodenominado Estado Islámico) junto a los kurdos.

El primero de los arrestos, el de este joven, lo realizó por la mañana la Brigada de Información de Madrid cuando salía de casa de sus padres, mientras que el segundo, llamado «Marcos», se entregó a media tarde en las dependencias policiales de Canillas, en la capital de España, donde está la Comisaría General de Información, al saber que se le buscaba. «No tenemos miedo a la detención, aunque nos parezca injusta», afirma «Paco» en una entrevista concedida a la productora «Cuerdos de Atar» al llegar de nuevo a nuestro país, en la que se tapa la cara por miedo a los islamistas.

«¿Qué hacen dos españoles aquí?»

En su camino de vuelta a España, los dos «combatientes» atravesaron la frontera de Siria hacia Irak cruzando un río a bordo de una lancha hinchable. Una vez allí tuvieron quesobrepasar infinidad de controlesy en uno de ellos, incluso, fueron bajados del vehículo: «"¿Qué hacéis en Irak? ¿Qué hacen dos españoles aquí?" le preguntaron a mi compañero, al que rodearon con fusiles». En la última etapa del viaje de regreso llegaron a un aeropuerto alemán, donde fueron retenidos una media hora, y desde allí condujeron un coche hasta Madrid.

En un vídeo difundido a través de internet el pasado mes de enero, estos dos españoles explicaron los motivos por los que habían viajado a la región kurda de Rojava, en Siria, para luchar contra los terroristas islamistas del Estado Islámico (ISIS), en lo que llaman una «guerra revolucionaria». En la grabación, los activistas miran a cámara con el rostro tapado y, con una bandera republicana y otra comunista a la espalda, explican en español que se habían unido a los peshmerga kurdosen solidaridad con otros «compañeros marxistas leninistas».

Hace un mes el programa de reportajes Infilitrados, de la citada productora, localizó a los ahora detenidos en Siria desde donde explicaron los motivos por los que decidieron dar ese paso. Se unieron a las filas de los kurdos del YPG, que se oponen tanto al califato como al régimen de Bachar al Asad, y estuvieron luchando en la zona de Sinjar en un batallón internacional, siempre según su versión, que ahora deberá ser comprobada por la Policía.

En la entrevista concedida a su regreso a España, «Paco» afirma que «hemos luchado por una causa que me parece noble, y si me quieren meter diez, quince, veinte años no voy a renegar de ello, porque lo que he hecho es una lucha por la humanidad. No me arrepiento, lo volvería a hacer».

«Nos hemos apoyado»

Asegura además que «ha habido situaciones muy, muy duras, pero es en ese momento cuando te tienes que hacer fuerte. Allí la vida no es fácil, no es una película;lo hemos pasado mal pero el camarada y yo nos hemos apoyado. Varias veces he dicho: “se acabó”, pero he seguido».«Por las noches es el momento más peligroso –añade– porque es cuando se suelen hacer los ataques. La táctica del Estado Islámico es disparar todo el tiempo». Asimismo, explica que habían tomado la decisión de no dejarse detener por los islamistas, y por eso se reservarían «la última bala o la última granada para nosotros. Ha habido momentos en los que hemos estado en esa situación y no nos ha temblado el pulso».

Los brigadistas españoles pertenecen a Reconstrucción Comunista, una escisión de las juventudes del Partido Comunista de España, pero «Paco»desvincula a esta formación de todo lo que se refiere a su viaje, aunque admite que lo conocían.

La Policía los acusa de colaboración con organización terrorista, su adiestramiento en uso de armas de guerra, manejo de artefactos explosivos y técnicas en guerra de guerrillas. Con esta nueva operación, según Interior, se quiere evitar un posible “efecto llamada” de jóvenes de entornos de ideología radical, que provocaría unincremento considerable en el riesgo de que ciudadanos españoles pudieran caer en manos de la organización terrorista Daesh y que pudieran ser utilizados como coacción.

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