Ángel Colom y Noureddine Ziani, en una comparecencia ante ciudadanos musulmanes
Ángel Colom y Noureddine Ziani, en una comparecencia ante ciudadanos musulmanes - efe

CiU utilizó las mezquitas en los comicios de 2012 para captar el voto musulmán

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CiU utilizó los locales de un buen número de mezquitas ubicadas en Cataluña durante la campaña para las elecciones de 2012, a fin de de ganarse el apoyo de los ciudadanos musulmanes con derecho a voto y así obtener una mayoría absoluta que le garantizara seguir adelante con el «proceso soberanista». En esta estrategia desempeñaron un papel destacado el dirigente de la Fundación Nous Catalans, Ángel Colom, y el entonces responsable de la Unión de Centros Culturales Islámicos de Cataluña (Uccic), Noureddine Ziani, expulsado en 2013 a instancias del CNI por representar una amenaza para la seguridad nacional.

Según responsables de los Servicios de Información del Estado consultados por ABC, destacados líderes de varias comunidades musulmanas implantadas en Cataluña, cuyo denominador común era su interpretación más integrista del islam, cedieron finalmente a las presiones de Ángel Colom para sumarse al plan secesionista de la Generalitat. Fruto de ello, estos líderes tuvieron una participación muy activa en la campaña electoral de noviembre de 2012. De acuerdo con los mismos medios, el presidente de la Uccic, Noureddine Ziani, llegó a recibir presiones de la Fundación Nous Catalans para que se implicara de manera más intensa a como lo estaba haciendo hasta ese momento, a fin de asegurarse el mayor número de voto inmigrante. Incluso se le transmitió que si los políticos independentistas no percibían esa mayor implicación a favor del proyecto secesionista durante la campaña electoral, «las ayudas para sus mezquitas se verán afectadas».

«Encaje del islam»

Los Servicios de Información detectaron entonces la utilización por parte de CiU de las mezquitas de Cataluña para asegurarse el apoyo de los muculmanes con derecho a voto. Esgrimió como argumento que el proyecto secesionista era de sumo interés para el encaje del islam en Cataluña.

En 2012, según las fuentes consultadas por este periódico, la vía de acceso de los dirigentes independentistas a las comunidades musulmanas era el citado Ziani, por ser un referente de los marroquíes instalados en Cataluña y porque, además, tenía fuertes vinculaciones con destadados líderes radicales, como Mohamed Attaouil, impulsor de una mezquita en Salt, que pretende ser lugar de encuentro de los salafistas de Europa.

La comunidad musulmana, con Ziani a la cabeza, tuvo una relevante presencia, por ejemplo, en un acto de apoyo al candidato Artur Mas y a Oriol Pujol, celebrado en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, el 8 de noviembre de 2012.

No fue la única aparición del presidente de la Unión de Centros Culturales Islámicos de Cataluña. Tanto él como otros líderes islámicos, bajo la tutela de Ángel Colom, intervinieron en el Centro Cultural Contemporáneo de Barcelona el 15 de ese mismo mes, en un acto al que se invitó a a una veintena de dirigentes e imanes de las principales mezquitas de esa Comunidad Autónoma. Entre ellos figuraban algunos de los activistas radicales más destacados, como Abdelwahab Houzi (Lérida); Aym El Hyat (Reus); Mohamed et-Takkal (expulsado de la comunidad El Forkan de Vilanova i La Geltrú por el radicalismo de su discurso salafista), y Mohamed Attaouil (Salt). Todos ellos son conocidos por impulsar proyectos de construcción de centros de culto y mezquitas, de inspiración salafista, en sus ámbitos de influencia. Según fuentes de la lucha antiterrorista, estas actividades están favoreciendo la expansión de la corriente salafí en toda España.

A favor de la secesión

Pues bien, en aquel acto, estos líderes e imanes radicales firmaron un manifiesto a favor de las secesión de Cataluña, por la vía de la unilateralidad, al margen del ordenamiento jurídico vigente. La adhesión se llevó a cabo a título personal y en nombre de las asociaciones que representaban, bajo el título «Els nous catalans també decidim».

Todo ello acredita, según los mismos medios, que líderes musulmanes con influencia, la mayoría defensores del salafismo, están interesados en respaldar el proyecto secesionista para lograr a corto plazo el apoyo institucional y financiero de la Generalitat. Y ya a largo plazo, con el suficiente poder, implantar en las zonas que controlen la sharia, al margen de las leyes del país que les acoge.