Mas también está en Instagram
Mas también está en Instagram - ABC

Así lucha el nacionalismo catalán en internet por la independencia

Actualizado:

La Asamblea Nacional Catalana (ANC) gasta unos 20.000 euros a la semana para sumar adeptos a la causa independentista. La plataforma liderada por Carme Forcadell, antes del 9-N, financió con ese dinero la campaña «Ara és l'hora» (Ahora es la hora). Carteles, publicidad en marquesinas, vallas publicitarias y luminosas, anuncios en estaciones de tren y autubús... y una estrategia digital ejecutada por la empresa que ideó las dos campañas de Barack Obama.

Blue State Digital es una de las mejores compañías del mundo en publicidad en internet. Para la consulta del 9-N, extendieron a través de las redes sociales un mensaje que no hacía referencia a los términos «independencia» o «Estado propio», sino a «votar» y «democracia». Pero la propaganda digital no ha comenzado en 2014, el año en el que Artur Mas ha llegado a auspiciar un referéndum suspendido dos veces por el Tribunal Constitucional.

Saül Gordillo, autor de «Soberanía.cat. 10 años de la revuelta política catalana en internet», cree que la primera de las grandes manifestaciones de la Diada catalana convocadas por la ANC nació en las redes sociales. Gordillo explica en una entrevista a «eldiario.es» que la movilización saltó a las primeras páginas de los periódicos cuando estos apenas le habían prestado atención. Y eso se debió a la movilización previa en internet.

Pero, como el «Pásalo» del 11-M, la primera muestra del uso de la tecnología para convocar manifestaciones, según Gordillo, todo tiene trampa. Un ejército de robots y perfiles falsos están al servicio de la causa independentista en las redes sociales. Buena parte de los seguidores del perfil de «Ara és l'hora» en Twitter son robots que difunden sin descanso mensajes de la campaña nacionalista para crear tendencia artificiales.

No se trata perfiles falsos como los de la avalancha de seguidores que afectó a las cuentas en Twitter de Mariano Rajoy, Pedro Sánchez o Pablo Iglesias. Los «tuiteros nacionalistas» simulan identidades con fotos de perfiles tomadas de portales, como si fueran reales. Así consiguen inflar la cifra de seguidores de «Ara és l’hora», que ronda los 60.000. El número de retuits y de referencias a los mensajes de esta cuenta tampoco responde a la realidad. Esta estrategia de marketing digital permite crear tendencias artificiales.

Mas, en Instagram

Las amenazas son la otra cara del «independentismo digital». En el mes de mayo la asociación Impulso Ciudadano, que rechaza el secesionismo, denunció que los catalanes que se oponen al proceso separatista son amenazados a través de internet. José Domingo, presidente de la asociación, aseguró que en algunas páginas es posible ver comentarios «de Código Penal» en noticias referidas a personas antiiindependentistas. Para representar estas amenazas incluso se ven «pistolas».

La Generalitat entendió muy pronto que debían aprovechar las posibilidades que ofrece internet. Cataluña consiguió en 2005 el dominio .cat; se convirtió así en la primera autonomía en lograrlo, atendiendo a sus particularidades lingüísticas. Más tarde Galicia conseguiría el .gal. Según Gordillo, este dominio ha ayudado a desarrollar una red digital catalanista de una forma rápida.

La última iniciativa de la estrategia digital de la Generalitat ha sido abrir a Artur Mas una cuenta en la red social de fotografías Instagram el mismo día en que el presidente catalán hizo pública su nueva hoja de ruta tras la consulta del 9-N. Durante la campaña electoral de 2012, CiU hizo un seguimiento de los actos de Mas como candidato a través de Instagram, pero, tras las elecciones, no se creó ningún perfil en esta red social como presidente de la Generalitat.

Mas sí dispone de un web específica como presidente y de un perfil de Facebook, aunque no en Twitter. Mas se presenta en Instagram como el 129 presidente de la Generalitat y en su imagen de perfil aparece con una «senyera» detrás. Las primeras imágenes forman un mosaico en el que aparece Mas, acompañado por su esposa, introduciendo la papeleta en una urna el pasado 9 de noviembre.