El líder del PSOE, Pedro Sánchez - EFE

El artículo 135 de la Constitución da prioridad total al pago de la deuda

El PSOE pactó con el PP en 2011 la reforma constitucional que evitó el rescate a España

Actualizado:

En 2011 la coyuntura económica en España era mucho más complicada que ahora, de lo que daba cuenta el diferencial del bono a 10 años español con el alemán, en el entorno de los 410 puntos, frente a los 118 de ahora, el auténtico termómetro de la salud de las finanzas de un país.

El hecho de que este diferencial tuviera clara tendencia ascendente obligó a la Unión Europea a ofrecer rescatar a la economía española, a lo que se negó el entonces presidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero. La negativa a un rescate global de España, tal y como le había pasado antes a Grecia, Irlanda o Portugal, supuso, sin embargo, una «reforma exprés» de la Constitución, en concreto de su artículo 135.

Desde entonces, todas las Administraciones Públicas tienen que actuar aplicando el principio de estabilidad presupuestaria. Tanto el Estado como las Comunidades Autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos mientras que los ayuntamientos tendrán que tener superávit.

Además de estas novedades en materia de adecuación absoluta de los gastos a la estabilidad presupuestaria, el pago de la deuda por parte de todas las Administraciones españolas será la prioridad absoluta en materia de gasto. Estos créditos, además, no podrán ser objeto de modificación mientras se ajusten a las condiciones de la ley de emisión.

En relación con la deuda, el artículo 135 estableció también que no se pueden rebasar los topes que fije la Unión Europea en cada momento. Los topes de déficit y deuda solo podrán superarse en caso de catástrofes naturales, recesión económica o situaciones de emergencia extraordinaria que escapen al control del Estado y perjudiquen considerablemente la situación financiera o la sostenibilidad económica o social del mismo.

Las Comunidades Autónomas, de acuerdo con sus respectivos Estatutos y dentro de los límites a que se refiere el artículo 135, adoptarán las disposiciones que procedan para la aplicación efectiva del principio de estabilidad en sus normas y decisiones presupuestarias.

Esta misma «regla de oro» del equilibrio presupuestario fue aprobada en la mayoría de los países europeos, en un intento de tranquilizar a los mercados, o lo que es lo mismo, a los que cada día financian con la compra de la deuda el gasto corriente de los países en todo el mundo. Se hizo, por tanto, todo lo necesario para evitar la ruptura de la Eurozona, lo que estuvo a punto de suceder por el contagio entre de la crisis financiera a la deuda soberana de los países.