lucha contra la explotación sexual

José Nieto: «Tras cada prostituta yo veo una esclava»

Su unidad acabó con el mayor proxeneta de Europa, «Cabeza de Cerdo», y reconoce que la operación le robó vida. Responsable policial de la lucha contra la trata, desvela en una entrevista a ABC las formas de actuar de las mafias. Su mensaje: «Que el cliente sepa a qué contribuye»

José Nieto es jefe del Centro de Inteligencia y Análisis de Riesgos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la UCRIF policial
José Nieto es jefe del Centro de Inteligencia y Análisis de Riesgos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la UCRIF policial - abc
ÉRIKA MONTAÑÉS - abc_es - Madrid - Actualizado: Guardado en: España

En su despacho se mezclan los recortes enmarcados de periódico que recogen la detención del proxeneta rumano Ioan Clamparu y los anuncios «clasificados» de periódicos y marquesinas de chicas en actitud indecorosa. «Menos mal que las personas de la limpieza saben a qué nos dedicamos...». Bromea José Nieto con lo que pensarían de él de no ser uno de los máximos responsables policiales del país de la lucha contra la explotación sexual. Se interrumpe la conversación. En su boca, una llamada del tipo «hola, guapísima, ¿cómo estás? ¿querrías pasar una noche...?» no suena obscena. En concreto, Nieto es el jefe del Centro de Inteligencia y Análisis de Riesgos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, perteneciente a la UCRIF (Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales) de la Dirección General de Policía, y cuenta con 17 años a sus espaldas (doce sobre el asfalto), un bagaje que reconoce salpimentado por la detención del capo rumano de las mafias de trata en Madrid, Clamparu, más conocido por su alias, «Cabeza de Cerdo».

El mayor proxeneta de Europa, que fue condenado a la máxima pena de 30 años de prisión por los delitos de prostitución a cinco mujeres (una menor de edad) y aborto, le «quitó años de vida», comenta con una mezcolanza de resignación y orgullo. Nieto relata cómo el criminal campaba a sus anchas por la madrileña Casa de Campo -valga la redundancia- y cómo detrás de cada arbusto, «agazapado», había uno de los hombres del clan rumano con una pistola, dispuesto a cobrar 100 euros «por cada árbol» en el que osara trabajar una meretriz o un travesti. Cabeza de Cerdo los extorsionaba, los amenazaba y amedrentaba -«muchos fueron los que acabaron apalizados al borde de la muerte en el hospital»-, consiguiendo hacer de esa zona su hogar durante años.

De gesto amable y sonrisa amplia, Nieto atesora ésa y otro reguero de tantas operaciones culminadas con éxito. Un brillante historial que, sin embargo, no vive ajeno a la coexistencia pacífica entre la legislación («la prostitucion es alegal») y la necesidad de combatir el proxenetismo y la trata. Salta pronto una particularidad en su discurso: curiosamente, uno de los mayores jefes de acabar con la prostitución odia ese término. ¿El motivo? «Yo persigo la trata de personas y la explotación sexual». Se le entiende mejor cuando añade su percepción ante, por ejemplo, una estampa común en el centro de Madrid, en plena calle Gran Vía o Montera: «Yo no veo una mujer que tira del brazo de un anciano ofreciéndole sus servicios, sino al hombre que ella tiene detrás. No puedo ver una prostituta. Veo una esclava».

-En estos 17 años que lleva en la unidad, ¿se ha producido un cambio radical en la organización de bandas para la trata de personas con fin sexual?

-Cuando empezamos, la situación económica era totalmente diferente. Las redes también campaban a sus anchas porque no existía lo que ahora tratamos de potenciar, que es el tema de la conciencia social. Nadie pensaba que detrás de estas personas explotadas existiera o pudiera existir gente lucrándose del negocio. ¡Cuántas veces hemos escuchado «estas chicas están ahí porque quieren»! Dicen: «Seguramente si les haces trabajar no quieren, pero esto sí porque es dinero es fácil»... La palabra fácil vamos a dejarla a un lado porque no es nunca fácil, rápido en todo caso. Nadie se planteaba que pudiera existir algo así, porque veían a chicas en clubs de alterne llenos, ellas contentas, con una copa en la mano... Poniendo negro sobre blanco, nadie se planteaba que, haciendo números, se pudiera ganar dinero trayendo a una chica de Sudamérica hasta aquí, teniendo en cuenta el perfil de las que llegaban, gente joven, con cargas familiares, que venían con un visado. Además, el dueño del club no puede hipotecar un dinero a una aventura si no sabe cuál va a ser el final... Tenemos que pensar que a esas chicas alguien les está prestando ese dinero a un interés altísimo, a un 2.000 o un 3.000% incluso; ellas contraen unas deudas que se acababan pagando, por supuesto. Esos clubes estaban atestados de gente, tanto de clientes como de personas que estaban trabajando allí.

La población no podía ver eso como un negocio del dueño del club, para el que, en cambio, el negocio sí era redondo. Es decir, pongo el caso, «si traer a una colombiana a un club de Ciudad Real me cuesta 800 euros, cuánto me generarán estas chicas en los 3 meses que va a estar ilegal. Pues fíjate, esta chica me va a pagar la comida, la cama y la cena todos los días, échale 50 euros al día. Y tengo un hotel que todos los días del año está lleno. Aunque no me entre ningún cliente a consumir a hotel, ya estoy ganando dinero y si encima entra un consumidor que paga 10 euros por su refresco y 20 por el de la señorita, entonces mejor. De ahí el tema del alterne, para que la chica gane dinero tienes que motivar a alternar... En realidad, son máquinas de hacer dinero. Y cuando llega una mujer que no me cuesta 800 euros, yo he hecho mis gestiones para que me salga rentable porque no soy una ONG sino un señor que se dedica a hacer negocios, necesito que esta chica me pague a mí 6.000 euros y le digo que ha contraído esa deuda. No obstante, haciendo sus servicios esta chica me puede pagar la deuda en un mes, así que me voy a inventar algo para que no logre pagarme la deuda. Extorsión, en una palabra: les digo que si están en una situación irregular, que si cualquier día viene la Policía al local y les abre un expediente, que si habrá sanciones, multas... Termino convirtiendo la deuda de 5.000-6.000 euros en una deuda de 10.000 o 12.000 euros».

-¿Está usted hablando todo el tiempo de un particular, el propietario del local, pero en qué punto queda la mafia, dónde está la banda?

-Porque finalmente ese particular, ese dueño de un club o de varios clubs se asocia con otros que controlan el trasiego de mujeres, es el destino final. Ese dueño que tiene un local en Cuenca, en la carretera 301 de Valencia, con capacidad para 25 mujeres, ¿cómo llega a contactar con Colombia, con Paraguay o Brasil? Pues a través de los intermediarios. (Bromea) El «ostentorio», que diría Jesús Gil, el personaje que va a ganar dinero, porque es el que más va a invertir también. Le paga a la organización 1.000 o 2.000 euros por chica.

-¿Diría que el explotador actual se ajusta más al perfil de este dueño de un local que al miembro de una banda organizada?

-Podemos denominarlo como uno más de los componentes de la organización: está el captador, en origen, tenemos también a un transportista, y a un «pasador» que es quien acompaña a estas mujeres hasta el punto de destino. ¿Por que necesitan estas organizaciones tener a un pasador? Para que no se pierdan. Imaginemos a una chica de un pueblo de Paraguay, que no ha cogido un avión en su vida. Aparte, de Asunción a Madrid no hay vuelo directo e intentan siempre que las chicas lleguen a un destino distinto al que finalmente van a entrar: que entren a Schengen a través de París, a través de Milán... Continúemos imaginando que esta chica tiene que ir primero a Buenos Aires, a Río o Sao Paulo, para llegar luego a un país de Europa donde no conoce el idioma (Francia, Alemania e Italia) para acabar en Madrid a través de un vuelo interno. Si yo me he gastado 800 euros por cinco mujeres que van a venir a mi club (4.000 euros en un viaje) y se me pierden en un aeropuerto sudamericano o europeo y no llegan a su destino, es un negocio poco rentable.

-O puede suceder que la chica se escape...

-No se escapan, porque en ese momento están viviendo «el sueño europeo»: irse de su país al primer mundo, ver un aeropuerto por primera vez y haber conseguido un pasaporte (que es un objeto de lujo en estos países), llegar a la capital... Nunca te vas a imaginar que al aterrizar te van a estar fastidiando -por no decir otra palabra- y que te exploten.

-¿Cuándo se desinfla esa burbuja que me relata, cuándo se pincha el globo de ese sueño europeo?

-Se empieza a desinflar al llegar, pero no se lo quieren creer. ¿Por qué? Porque la organización te dice que eres parte del negocio, que en un país como España vas a ganar dinero. Para ellas no es algo extraño, porque eso lo están viendo todos los días en su país. Además, a ellas lo que les llega es que les están dando un dinero que deben pagar y que cuando pase un tiempo desde que están aquí, tienen que devolver lo que les están adelantando (el pasaporte, la banda se inventa que hay que pagar un seguro médico a la Unión Europea por estar aquí, requisitos que se piden para los viajes, hay que dar la mordida en el aeropuerto aunque sea un engaño...). Tienen que inflar la cuenta, así que los mil euros que cada una de ellas adeuda ya se han convertido en 6.000. Y si te dicen que son 6.000, abonan 6.000 porque no han hecho la cuenta y entonces poco a poco van a tener que ir pagándolo con su trabajo. Es una red que, sencillamente, parte de la mentira y de que ellas piensan que no les puede ocurrir nada en España peor de la vida que tienen ya en origen. Piensan: «Salgo de mi pueblo que mi padre me pega, estoy con tres críos. Muy mal se me tiene que dar la cosa para que lo que viva allí sea peor que lo que tengo aquí».

-Me llama la atención que nunca dice la palabra prositución...

-No me gusta porque creo que la Policía, yo, no persigo la prostitución, sino la expotación sexual. Y muchas veces las confundimos.

-Pero un gran porcentaje de la explotación sexual se incluye como prostitución, ¿o no es así?

-No, es explotación sexual. Para mí la gran diferencia es que la prostitución es voluntaria, como mujer prostituida, son matices, pero cuando me dicen «perseguís la prostitución», yo respondo: «No persigo la prostitución si es voluntariamente. Habrá un porcentaje mínimo de esas chicas que estén ahí por voluntad propia [dicen estudios como los del Observatorio Cívico Independiente que alrededor de un 5%, aunque en evidencia no hay estadísticas oficiales], felices y contentas porque sea su forma de ganarse la vida. Pero a la leyenda urbana de que hay muchas universitarias que se pagan así la carrera, respondo: "Yo todavía no he visto ninguna. Haberlas puede haberlas, y no me quiero imaginar la historia, pero no la he encontrado". El porcentaje de mujeres que no la ejercen de forma voluntaria es muy alto». Y creo que hablo como voz autorizada. Otra cosa es que el problema que nosotros tenemos es cuando llegamos a un juzgado y se les pregunta: «¿Y usted no sabía a qué venía?». Ellas dicen «sí, yo ya lo sabía, pero es muy distinto a cómo se ejerce la prostitución en mi país a cómo se ejerce aquí». En su país es, digamos, «bastante voluntaria» y paras cuando quieres. Pero aquí has contraído una deuda, tú estás metida en un hotel... Y ahí empieza el círculo.

-¿Pero a ellas en ningún momento se les dice que vienen a prostituirse... y cuando quieran paran, lo mismo que allí?

-Claro que se les dice. Aquí hay una forma de prostituirse que es que vas a ganar dinero más rápido, «lo mismo que haces allí por dos duros lo vas a hacer aquí por dos mil duros». Perfecto. Si fuera en las mismas circunstancias, en esos patrones, es lo que les venden... «Y encima en España vas a tener dinero». El perfil que quieren esas mafias es de chicas que están allí ya trabajando en esto y que se encuentran en situaciones muy desfavorecidas. También se han dado casos, en efecto, de gente a las que les engañan diciéndoles que vienen a cuidar a niños, ancianos... Un abanico impresionante de excusas, pero un porcentaje muy elevado, no me atrevo a dar el dato, saben que vienen a ejercer la prostitución.

-Con ese panorama internacional, hay países que están legislando la prostitución libre. Y otros castigan, como el modelo sueco, solamente al cliente. Igual es atrevido dirigir esta pregunta a un alto cargo policial, pero... ¿el señor Nieto estaría a favor de legislar que la prostitución fuese libre en España?

-Yo eso jamás te lo voy a contestar porque yo estoy aquí para luchar contra un delito, por lo tanto, ahí no me mojo. Eso sí, tengo mi opinión personal e intrasferible.

-Rehago entonces la pregunta. ¿Desde el punto de vista policial cómo se combatiría mejor el delito, con qué modelo: el holandés, el sueco o el español?

-Yo te digo lo que hay fuera y lo que está pasando. Siempre se pensaba que si tú la regularizabas, como el tráfico de drogas, se iban a acabar las mafias. Todo lo contrario. ¿Por qué? Barrio Rojo de Ámsterdam: se exponen ante el cliente y el cliente decide consumir y paga. Hasta ahí, todo bien. La prostituta es autónoma: tiene derecho a las prestaciones sociales, derechos y deberes, como cualquier otro trabajador. ¿Qué está pasando en Holanda? Que la mujer, como autónoma, cuando llega su seguro médico tiene una profesión de alto riesgo desde el punto de vista sanitario. Paga sus impuestos, pero aparte, para poder tener acceso a las prestaciones sanitarias, tiene un plus porque es una profesión de alto riesgo. Va a pedir un préstamo al banco, presenta su vida laboral y pone que es prostituta y como somos algo hipócritas (es una opinión), a lo mejor el banco le concede un préstamo a 30 años y su vida profesional es como la de los futbolistas, corta, corta... «Dentro de 7 años, usted no va a poder seguir trabajando en este mundo, ¿cómo me va a pagar el préstamo?», le dice. Cuando abandona su carrera profesional se dedica a cuidar ancianos, enfermos... En su currículo figura que es prostituta desde los 25 años, y entonces quizás se le ponga trabas a su perfil como el idóneo para cuidar de «mis» hijos [ironiza]. Ella ha estado pagando impuestos toda su vida, cotiza el IVA... Lo que sucede también es que hecha la ley, hecha la trampa, y trabaja en B, para no cotizar, por lo que puede aún bajar más los precios y hacer competencia desleal. Las organizaciones se instalan y ponen a las trabajadoras a trabajar en B y ya están las mafias metidas también en ese mundo.

-Está bien, descartado el modelo holandés, ¿el sueco que persigue solo als clientes, no sería mejor? En Estocolmo no hay una prostituta por las calles... ¿No es el mismo modelo que trató de instaurar Ana Botella con su última ordenanza en Madrid, cuando ordenó penalizar con 750 euros a cada cliente de un servicio sexual?

-Hacia lo que vamos en España es a la prevención y, sobre todo, a la concienciación social [la UCRIF tiene un número de teléfono y un email a los que dirigirse para denunciar un delito de este tipo, como víctima o testigo, dentro de la segunda fase del Plan Nacional contra la Trata de Seres Humanos con fines de explotación sexual, que son el 900 10 50 90 y el correo electrónico trata@policia.es] para combatir esta problemática. Y jugamos con las reglas que tenemos, que es la legalidad. ¿Por qué apostamos más por la concienciación? Para que la gente vea lo mismo que en los paquetes de tabaco: fumar mata. Tú sabes porque te informas de que si fumas, es malo y que fumar mata.

-¿Y aquí cuál es el mensaje?

-Que quizás detrás de una mujer que esté en este mundo, hay una esclava, quizás haya gente que se esté beneficiando de ese servicio y que tú, sin querer o no, quieres contribuir a ello. Ahora, sabiéndolo, si quieres, consume.

-Al final, la pregunta ingenua que nos hacemos todos es si el dueño de un club de alterne suele estar metido en esta vorágine que está contando, si la prostitución es alegal, ¿por qué todas las carreteras están llenas de prostíbulos y lugares de lucecitas contra los que no parece que se esté actuando?

-Toda la gente de fuera se queda anonadada al llegar aquí. Es cierto. Todos los locales que tú verás por la carretera están dados de alta como hoteles. Y con lo que ellos se justifican es con que tienen un hotel, hospedadas a 25 personas, casualmente todas mujeres y mayores de edad, todos los hoteles tienen un bar, la mujer baja a tomarse una cerveza y liga... El bar tiene acceso desde la calle, no solo para la gente que está hospedada allí, para cualquier persona que entra, un hombre entra, se conocen, se enamoran y al dueño le queda un margen de beneficio de ese romance.

-¿En qué momento se puede pillar entonces a ese propietario del falso «hotel»?

-Si se lo cuento todo, nos descubren... [ríe con picardía]. Pero básicamente haciéndoles una serie de preguntas para que terminen entrando en contradicciones, porque claro, ¿por qué siempre abren su hotel a las 17.00 horas de la tarde y el bar? Si un varón va a inscribirse a su hotel, siendo varón, no lo permite...

-Pero eso no es ilegal...

-Sí, si voy al hotel y no me admites y no me dices por qué. Hago las preguntas para que me vaya respondiendo. El agente va a hacer un informe. Llegamos a la contradicción del tema, haces muchas preguntas para que cuando lo lea el fiscal o el juez, pueda atacar. Por ejemplo, más: ¿por qué todas las mujeres de su bar están en ropa interior? Te pueden responder por donde quiera... Si yo pido una cerveza en tu bar, ¿cuánto me cuesta? 10 euros, pero me acabo de enamorar de una chica del local, le pido una cerveza y le cuesta 20. ¿La razón? ¿Y cualquiera de las mujeres que están hospedadas tienen la obligación de bajar al bar o pueden irse a tomar algo conmigo al bar de enfrente? Como le tengo que tomar declaración a cada una de las mujeres, lo que intentas es confrontar su testimonio con el de ellas.

-En el periplo que ha contado, ¿se rastrea a esa chica por sospecha? Esto es, ¿activa los resortes en el mismo aeropuerto, como si fuese una «mula» del tráfico de droga?

-¿Se acuerda hace un par de años del conflicto que se creó con Brasil porque se rechazaba a mujeres que procedían de allí? Generas un conflicto diplomático con los países de origen de las mujeres. Pero sí, se hace.

-¿Cuántas mujeres prostituidas hay en España? ¿Nos puede dar alguna estimación?

-En el año cerrado, 2013, se identificaron más de 16.000 «víctimas potenciales», personas en situación de riesgo, gente que ha sido identificada en lugares donde se ejerce la prostitución. Voluntaria o no.

-Pero son excesivamente pocas, ¿no? Hay estudios como los del Observatorio Cívico Independiente que estiman unas 300.000.

-16.000 identificadas en lugares de alterne, jardines o parques, polígonos industrailes... ¿Es realmente la gente que ejerce la prostitución? No. El problema que nosotros tenemos es que las organizaciones lo que han ido consiguiendo es ir ocultando cada vez más a estas personas. ¿Cómo las ocultas? En los pisos. Si tú vas a un club de alterne, si tú vas a un hotel, entras en la zona común y ahí no puedes sacar la autorización judicial para entrar: en el bar sí, pero no en las habitaciones. Desvían la explotación a pisos porque también a ellos les sale mejor: volvemos a los números, como siempre, si tú eres parte de una organización y tienes a mujeres en clubes de alterne, todos los días como mínimo tienen que pagarle 50 euros al dueño por comer y dormir, si lo multiplicas por 30, te sale más a cuenta un piso. Esto es, básicamente, hacer Matemáticas. Si alquilas un piso, y no te estoy hablando solo de Madrid, sino de otros lugares aún más baratos, pues te sale más rentable. En los clubs estas mujeres tienen que estar «bicheando», pululando para hacer unos números cada día y tienen que ir generando dinero porque tu jefe te va a pedir, además, explicaciones. Si tú estás en una casa, cualquiera que vaya a tu casa, va a «consumir». Entonces es muy difícil llegar a ellos: saber cuántas son, cuáles son, nacionalidades, si están obligadas o no están obligadas... Ellos las sacan cada vez más de lugares públicos y las meten en sitios privados; por lo tanto, estimamos que la gente identificada es aproximadamente un tercio de la realidad. No sabemos si son 16.000, 32.000 o 48.000 pero lo estimamos así. Estamos en esas cifras.

-En esa radiografía de la prostitución que le pido que me trace, ¿de qué países proceden las mafias y bandas organizadas de la prostitución en España

-Por nacionalidades tenemos Rumanía, Paraguay, Nigeria y una que va a extrañar, China. Nadie ve en la calle mujeres explotadas, víctimas, prostitutas chinas. ¿Dónde están todas las chinas? En pisos. No verás a una china en un polígono industrial, no verás a una china en un club de alterne.

-¿Se les capta directamente para ello?

-La cuarta nacionalidad en número de detenidos por trata y explotación sexual son los chinos. Los chinos tienen una idisioncrasia especial. Hago un paréntesis: nuestra brigada de trata contra la droga tiene 7 grupos y cada uno se dedica a una nacionalidad diferente, a un continente diferente. El grupo primero trabaja solo con sudamericanos. Nosotros tendemos a que la policía sea especialista en los delitos que trata. No es lo mismo que lleves 5 meses siguiendo a un grupo de brasileños o uruguayos, y al mes siguiente te pongan con un grupo de chinos, que se comportan de modo muy diferente. Te cuesta adaptarte, pero no solo al idioma, sino a la idiosincrasia de cómo actúan, al final la forma de actuar es prácticamente siempre igual por nacionalidad. El chino no tiene nada que ver con el paraguayo o la gente del Este.

-¿Cómo lo hacen los chinos?

-Cuando las mafias de chinos empezaron a trabajar en España lo hacían solo como explotación laboral (talleres, restaurantes...). ¿Qué pasó entonces? Que la población legal china fue aumentando: hablamos de que han pasado de 6.000 ciudadanos en situación legal en 1999 a 212.000 en 2013. Por su forma de ser, los chinos consumen cosas que producen ellos mismos. Los chinos y asiáticos, en general, ven en el sexo una cosa que les vuelve locos y, aparte, son obsesos [se refiere a los detenidos, no a toda la población china]. ¿Qué pasaba? Que al tener tanta población china, necesitaban «consumo sexual» chino.

La mafias traen mujeres chinas, se anuncian en periódicos chinos, que solo saben leer los chinos... Y aunque tú sepas que en el piso X hay mujeres chinas, el modo de proceder del explotador chino era facilitar un número de teléfono, contactas con ellos, te citan con la persona que estaba en el piso, y cuando la china te contestaba te daba una dirección similar, pero no la misma en la que estaba. Cuando estabas en el sitio, la gente del piso iba adonde había quedado y si era un chino, lo conducían al piso. Si era español, no. El acceso para la población española o que no fuese chino estaba totalmente prohibido. ¿Qué ocurre? Que el negocio está en alza, pero la población a la que va dirigida es escasa. Entonces pensaron en abrirlo a todo el mundo, y de ahí los anuncios de prensa: asiáticas geishas, japonesas, masajes...

-Continuemos con la radiografía...

-Por detenidos, los primeros en número de proxenetas son los de España, jugamos en casa. Después, Rumanía, Nigeria y China (la cuarta). Por víctimas, Rumanía, República Dominicana, Brasil, Colombia, Paraguay y China, que tiene un número bastante escaso de víctimas (unas 80-85). Nacionalidades como las víctimas rumanas superan las 5.000 de los 16.000. El año pasado se identificaron 16.200 víctimas. Comparando las cifras de rumanas y chinas son pocas, pero ¿son pocas cuando nadie ha visto ninguna? Existen, sobre todo, y cuestan mucho de coger a una china prostituyéndose en España.

-¿Y el matiz de África cuál es?

-Los subsaharianos tienen un claro matiz. La última gran operación desarrollada que se publicó fue la desarticulación de varios locales en Almería, con los llamados «cortijos». Primero, la prostitución nigeriana es lo más tirado que hay y se ven muy poquitas subsaharianas en clubes de alterne, todas están en la calle. Una mujer nigeriana tiene que venir desde Nigeria al norte de Marruecos para subir en patera a España, un viaje que dura de 6 meses a un año. A esas mujeres las suelen traer al norte de África embarazadas o con niños pequeños. ¿Para qué? Para que cuando se monten en una embarcación, se aseguren que no vayan a ser devueltas a su país. Por lo tanto, se queden en centros de acogida. Cuando estén en este centro, las redes llegan a estos sitios, donde no están encerradas. La red tiene conocimiento de que han llegado en esa embarcación, las sacan de ahí y se las llevan a Almería, principalmente, por el tema de los invernaderos. Imaginemos el trasiego que ha tenido que tener esa mujer desde Nigeria hasta el norte de Marruecos, hasta que ha podido coger la barca, porque cuando ponen un pie en la barca, ha tenido que pagar el billete, que son 400-500 euros y para ganar esa cantidad ha estado meses en Marruecos ejerciendo la prostitución hasta que por fin ha conseguido reunir ese dinero y pagarle al traficante para que le deje pasar a la embarcación. Al traficante lo que ocurra con esa embarcación le da absolutamente igual, porque va llena, con niños, hombres, mujeres, embarazadas, y todo el mundo ha pagado su billete.

Los hombres tienen menos posibilidades de quedarse; por eso, se pide a las mujeres que vayan embarazadas o con críos pequeños. Porque una vez lleguen a España, voy [sigue con el yo simulado] a imponerles la deuda que me van a tener que pagar (en este caso hablamos de 35.000 euros que se exigía a cada mujer de los cortijos de Almería como deuda contraída por al banda) y voy a seguir explotándola. Cuanto antes se queden embarazadas, mejor, me interesa más.

-¿A estas mujeres se les aplica la Ley de Extranjería sin más o cuál es el protocolo que se sigue?

-A todo el mundo, cuando llegan a tierra, se le incoa un expediente, conforme a la ley. Pero nosotros somos conocedores de que estas mujeres son, han sido y serán víctimas de trata. Por eso tenemos el artículo 59 BIS de la Ley de Extanjería, y nosotros les informamos de la posibilidad que tienen de acogerse a ese artículo y si quieren, se quedan legalmente. Ese artículo 59 BIS está hecho para el tema de la trata, no para el tráfico, que es distinto. Normalmente estas mujeres lo niegan, dicen que han cogido la barca gratis, que lo han pagado entre todos, y en ese momento sí se tramita la expulsión.

-¿Está diciendo que ustedes mismos disciernen entre el pasaje femenino del masculino de las pateras?

-Si el varón es menor de edad, no. Nosotros entendemos que la organización con el menor está traficando, con la mujer subsahariana está traficando y tratando. Al menor no va a seguir explotándole; es la concepción inicial.

-¿Es la Costa del sol el punto caliente de la prostitución en el país? ¿Cuáles son los demás?

-Un mapeo daría que la Costa del Sol es solo la puerta de entrada, pero los puntos calientes donde más inquieta la trata y explotación sexual en España son las grandes ciudades, que tienen una serie de polígonos industriales para ubicar la prostitución callejera, y sitios como Almería, Murcia, que tienen mucha zona agrícola y tienen mucha población inmigrante. Se va buscando este tipo de clientela. En el caso de las mujeres de la última operación de Almería, estaban haciendo de 20 a 30 servicios diarios, a 5-10 euros de precio por servicio. Para pagar una deuda de 35.000... Hay determinados sitios que tienen una especial predilección las organizaciones, como la antigua carretera de Valencia, lo que llamamos la «Ruta del Sexo», que era la antigua carretera 301, donde hay muchos locales y clubes de alterne y medio Paraguay está allí, porque muchos explotadores se terminan emparejando, ennoviando o casando con alguna de ellas. Estas cogen un rol, un estatus por encima de las demás, y se quitan a algún intermediario de en medio, y en vez de colombianas, me traigo a paraguayas porque mi mujer conoce a chicas en su lugar de origen...

-¿Hacen falta más medios para combatir este círculo?

-Harían falta más medios materiales, obviamente. Siempre vamos un pelín por detrás de las organizaciones y ellos siempre van a la última y sin tener que respetar la legislación.

-¿Es un negocio en alza o en detrimento?

-Con el tema de la crisis, los delitos sexuales han bajado. O se están estancando, porque como ellos necesitan invertir dinero, y no las tienes todas contigo de que el dinero que van a invertir, lo vayan a recuperar. Prefieren aguantar y esperar con lo que tienen ahora. Quizás están esperando una mejora económica, porque los clubes no están al 100%, porque el consumidor al final va a menos y prescinde de algunas cosas prescindibles... Con la crisis bajan los flujos, y decaen todas las actividades relacionadas con la trata y la explotación sexual.

-¿Asocian otro tipo de delitos a la trata de personas?

-Sí, claro, el de falsedad documental está muy vinculado: para un nigeriano es mucho más difícil y más caro conseguir un pasaporte, un visado, y directamente con un visado falso evitan la patera y se meten directamente en Europa. Hay gente que piensa que junto al tráfico de drogas se produce tráfico de personas. Yo diría que no. Luego hay otro tipo de delincuencia que estaría ligada al tema de la explotación, por ejemplo, consumos de droga pequeños. Conviven en las mismas rutas del tráfico de personas las del tráfico de armas y el tráfico de drogas, porque normalmente van ligadas.

-¿Se tienen agentes femeninas especialmente dedicadas a la atención de este tema?

-Los grupos se componen de 14-15 personas y sí que hay un número elevado de mujeres en todos. Cuando hacemos un acompañamiento de una mujer ante el juzgado, siempre intentamos que vaya acompañado de un hombre y una mujer, aunque sí hay veces que se dan casos en que la mujer se siente más arropada o más cómoda contándole lo sucedido a una mujer.

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