El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, anuncia su dimisión
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, anuncia su dimisión - ángel de antonio
Gallardón abandona la política

Gallardón dimite tras retirar Rajoy la ley del Aborto

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«Vengo a anunciar mi dimisión». Así comenzó el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, su intervención ante los medios este martes, a los que había convocado de urgencia tras conocerse que el Gobierno guardaba en el cajón el anteproyecto de reforma de Ley del Aborto. [Así lo hemos contado en directo]

El comunicado de prensa puso en alerta a los medios de comunicación, y unos minutos después, fuentes solventes confirmaban a ABC que el ministro anunciaría su dimisión tras ver aparcado el proyecto al que había ligado su futuro político.

«Creo que es mi obligación, puesto que no he tenido capacidad de convertir en proyecto el anteproyecto de ley del aborto», continuaba Gallardón desde el Palacio de Parcent. El ministro adelantaba la que sería la tónica de toda su comparecencia: su responsabilidad por no haber podido sacar adelante la que fue la gran promesa electoral del PP y su «lealtad» con el presidente del Gobierno. «Esta es una decisión que debe entenderse con absoluta naturalidad. Mi lealtad y confianza en Mariano Rajoy siguen intactas. No soy, en estos momentos, la persona adecuada para sacar adelante con convicción la nueva forma de regulación del aborto anunciada por el presidente del Gobierno», continuaba.

«Era yo el que estaba equivocado» cuando aseguraba que el anteproyecto de ley del aborto vería la luz y ponía incluso fecha, «pero lo que decía, lo decía con convicción», ha aseverado. En este tiempo, muchas han sido las voces que desde dentro del partido han criticado la reforma del Aborto. Incluso todo apuntaba a que la decisión de Rajoy de aparcar la medida podía interpretarse como una desautorización al ministro. «En política, hay que agradecer las compañías y estar preparado para las soledades», se lamentaba Gallardón. «No tengo ningún reproche que hacer a ningún compañero de Gobierno», repetía. «Más que desautorizado, siento que no he sido capaz de cumplir el encargo del Gobierno. No busco derivar responsabilidades», se excusaba.

Gallardón ha explicado que el presidente del Gobierno le comunicó que retiraría el anteproyecto el viernes de la semana pasada, pero no fue entonces cuando comprendió que éste no vería la luz, sino algo antes, a principios de agosto. Sin embargo, el responsable de Justicia no quería marcharse sin dejar preparados los recursos del Gobierno contra la consulta ilegal que convocará Artur Mas. «Una vez cumplido ese trabajo, he tenido la libertad para tomar la decisión que estoy tomando», ha explicado.

Pero Gallardón no sólo deja la cartera de Justicia, sino que ya no ocuparía su escaño en el Congreso de los Diputados, ni sus cargos dentro del Comité Ejecutivo del Partido Popular. «Dije cuando dejé el Ayuntamiento que este sería mi último puesto», y así será. «Mi permanencia en el PP es mi principal activo en política y seguirá siempre; pero se quedará ahí», señalaba para indicar que aunque dejaba todos sus cargos en el partido, mantendría su militancia.

Durante su despedida, por momentos emotiva, Gallardón ha querido tener palabras para su padre, a quien ha atribuído todos sus logros políticos: «Nada de esto ha sido por méritos míos, sino por un consejo que seguí de mi padre: 'Rodéate siempre de gente mejor que tú y así a lo mejor consigues ser tan buenos como ellos'. Es lo que he hecho siempre, y no es una afirmación gratuita. Mi último equipo lo acredita. Quiero expresaros mi gratitud».

Otro de los momentos en los que la calmada voz del ministro parecía quebrarse fue al mencionar a su hijo Ignacio, presente en la rueda de prensa. El ministro aseguraba que estaba «en deuda» con la profesión, pero también con su familia, una deuda que esperaba «empezar a saldar».

Gallardón se va, pero «no hay vacíos en política. Otras generaciones vendrán», como él mismo ha dicho. «Yo tuve el honor de suceder a una generación formidable, la de la Transición», ha expresado. El todavía ministro de Justicia asegura no tener decidido que hará, pero sí que no asumirá «ningún puesto de responsabilidad política». La ley que fue su mayor apuesta política se quedará guardada en un cajón. «En la vida no se alcanzan todos los éxitos. ¿Eso debe producir amargura? Soy lo suficientemente optimista como para pensar que esta tarea ha merecido la pena», ha dicho.